A medida que un número cada vez mayor de empresas de todo el mundo publican compromisos para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero con el fin de alcanzar el cero neto, aumenta la presión para garantizar que cumplan con dichos compromisos. Los Certificados Internacionales de Energía Renovable (I-REC) pueden proporcionar una forma certificable de probar las acciones corporativas para reducir las emisiones de Alcance 2. Atlas Renewable Energy explica cómo.

El escrutinio de los riesgos climáticos por parte de los inversores y los organismos reguladores es cada vez mayor, y los consumidores y empleados tienen cada vez más en cuenta la sostenibilidad en sus decisiones. Hacer compromisos ambiguos ya no es suficiente. De hecho, los cambios propuestos a las reglas de la Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos sobre informes de riesgos significan que las empresas deberán proporcionar informes detallados sobre sus riesgos, emisiones y planes relacionados con el clima para la transición a cero neto. También se están aplicando medidas similares en la Unión Europea, Hong Kong, Japón, Nueva Zelanda y el Reino Unido.

Entre las normas propuestas se encuentran una mejora en los informes de emisiones de Alcance 2, que son las emisiones generadas por la energía que consume una empresa. Casi el 40 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero se pueden atribuir a la generación de energía, lo que significa que tomar medidas para reducir las emisiones de Alcance 2 es de vital importancia para mitigar el aumento de la temperatura global.

Lograr esto significa combatir la huella de carbono por el uso de electricidad. Si bien las medidas de conservación de energía y las mejoras de eficiencia representan tareas fáciles de realizar para que las empresas comiencen a reducir sus emisiones, la acción real proviene del cambio a energía limpia. Mediante la utilización y la producción de energía renovable, las empresas pueden tomar medidas reales sobre el cambio climático y satisfacer las expectativas cada vez más estrictas de los inversores, reguladores y consumidores.

Sin embargo, muchas empresas siguen sin poder abastecerse directamente de energías renovables.

Por ejemplo, esto puede deberse a la baja demanda de energía en las numerosas instalaciones de pequeñas y dispersas empresas, lo que hace que sea más difícil ejecutar los acuerdos de compra de energía. Esto puede ser el resultado de la falta de disponibilidad de energía renovable en los países donde la empresa tiene instalaciones, o puede deberse al tipo de mercado de la electricidad, o a la normativa del lugar en el que opera la empresa.

Aunque todos los mercados acabarán desarrollándose en esta dirección, las empresas necesitan una solución inmediata.

En lugares con poca o ninguna oportunidad de adquirir cantidades comerciales de electricidad renovable a precios económicos, y cuando una empresa alcanza el límite de reducción de demanda y producción de energía renovable que puede lograr, la compra de certificados de atributo de energía (EAC) les permite superar el último paso hacia la energía 100 % renovable. Esto les posibilita el reducir las emisiones de Alcance 2, reivindicar los atributos medioambientales de la electricidad renovable y cumplir los compromisos y objetivos de sostenibilidad.

Los tipos de EAC disponibles en cada mercado son diferentes, pero para la mayoría de los clientes de Atlas, el programa I-REC es el más relevante.

El estándar I-REC es un sistema reconocido internacionalmente para asignar atributos de energía eléctrica. Cada I-REC representa la propiedad exclusiva de 1 MWh de energía renovable, que se ha producido e inyectado en la red.

Pero para que las compras de I-REC contribuyan a cumplir con los objetivos de reducción de emisiones de alcance 2, es de vital importancia usarlos correctamente.

El papel de los EAC en los informes de emisiones de alcance 2 ha sido cuestionado recientemente, después de que un estudio publicado en Nature Climate Change, descubrió que las afirmaciones medioambientales de algunas empresas eran exageradas porque la cantidad de energía consignada en los certificados no siempre coincidía con lo que declaraban públicamente.

En respuesta, la Iniciativa de Objetivos Basados en la Ciencia (SBTi), una asociación entre el CDP, el Pacto Mundial de las Naciones Unidas, el Instituto de Recursos Mundiales (WRI) y el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), alienta el uso de EAC basadas en la guía de Alcance 2 del Protocolo de Gases de Efecto Invernadero (GHGP), y destacó la necesidad de aumentar la transparencia sobre cómo las empresas cumplen sus objetivos.

Los I-REC sirven para aumentar la transparencia del sector energético y proporcionar claridad sobre la utilización de energía renovable entre los consumidores finales. El estándar I-REC garantiza que los certificados emitidos cumplan con los estándares internacionales clave de sostenibilidad y responsabilidad de carbono, incluidos GHGP, CDP y RE100, y  que cumplan con las expectativas de las partes interesadas sobre las mejores prácticas de la industria. 

Pero para que las empresas marquen la diferencia bajo la guía del Protocolo de Alcance 2 del GEI, deben manejar un estándar GHG o GEI adecuado a las emisiones. La guía de GEI es clara al respecto; cuando se trata de reportar las emisiones de Alcance 2, existe un enfoque «basado en la ubicación» que refleja la intensidad de emisiones promedio de las redes locales donde ocurre el consumo de energía, y un enfoque «basado en el mercado», que refleja las emisiones de generación de electricidad que las empresas han elegido a propósito, lo que les permite utilizar su poder adquisitivo para acelerar el despliegue de energía renovable.

Esto significa que las empresas deben comprar I-REC de sitios de generación ubicados dentro de la misma jurisdicción que el mercado energético en el que adquieren la energía que utilizan.

Lo que también es extremadamente importante es la verificación de terceros. Ya no es suficiente simplemente hacer afirmaciones infundadas. La incorporación de organismos externos ayuda a garantizar que un sistema I-REC se emplee correctamente y que las afirmaciones de una empresa sobre la energía que emplea sean creíbles. Para que sus afirmaciones sean creíbles, las empresas deben hacer que un tercero verifique sus canjes y verifique que se canjearon la cantidad y el tipo correctos de I-REC.

Al usar correctamente los I-REC, las empresas no solo pueden tomar una decisión consciente, transparente y basada en la evidencia para reducir sus emisiones de alcance 2, sino que también pueden permitir el desarrollo de más instalaciones de electricidad renovable.

Las empresas son responsables de abordar sus emisiones de Alcance 2 de acuerdo con la ciencia climática actual. Aunque esto puede ser complejo, con la orientación adecuada se puede lograr. Para obtener más información sobre cómo desarrollar una estrategia equilibrada que garantice un impacto real y evite el «greenwashing«, le invitamos a ponerse en contacto  hoy mismo con Atlas Renewable Energy.  

En asociación con Castleberry Media, estamos comprometidos con el cuidado de nuestro planeta, por lo que este contenido es responsable con el medio ambiente.

Siempre que se trata de capital, especialmente con contratos, las cosas pueden volverse complejas. Si a esto le añadimos condiciones volátiles, como la pandemia, la guerra, la crisis climática y la inflación, las cosas se complican aún más. Estas condiciones tienen efectos secundarios graves, uno de ellos es la volatilidad de la moneda. Según un artículo de 2021 de DailyFX, la volatilidad de la moneda se «caracteriza por cambios frecuentes y rápidos en las tasas de cambio en el mercado de divisas«. Básicamente, significa que el valor de la moneda es impredecible y prácticamente imposible de controlar.

Los precios de la electricidad también pueden fluctuar. Esta imprevisibilidad agravada es a menudo la motivación para que las empresas y los propietarios de proyectos de energía renovable aseguren un acuerdo de compra de energía o PPA. Sin embargo, hay señales de que la volatilidad actual del mercado puede afectar estos acuerdos a largo plazo. Por ejemplo, un informe reciente de Pexapark destacado en Reuters afirma que la reciente volatilidad de los precios de la energía tendrá un impacto duradero en el mercado de PPA de energía limpia, que incluye menos contratos a largo plazo.

Pero a pesar de la volatilidad reciente, los PPA aún pueden proporcionar una fuente de estabilidad. Según un artículo de Martijn Duvoort de DNV, «los PPA han sido una herramienta valiosa para financiar la transición energética hasta la fecha, particularmente en los EE. UU., América Latina y, recientemente, en los países nórdicos. Con los gobiernos de muchas regiones buscando eliminar gradualmente los subsidios y las tarifas de alimentación, los nuevos proyectos de energía renovable estarán mucho más expuestos a las fluctuaciones de los mercados abiertos. Los PPA ayudan a mitigar los riesgos asociados con tales fluctuaciones y se convertirán en una herramienta aún más importante para fomentar la inversión en nuevos proyectos».

Entonces, ¿qué podemos lograr con esto?. Empecemos por el principio.

Acuerdos de compra de energía: Conceptos Básicos

Un PPA es un contrato entre un consumidor y una unidad generadora de energía o una cartera de la misma. Hay dos categorías principales de PPA: los PPA de entrega física y los PPA virtuales (a veces llamados PPA financieros). La duración habitual del contrato es entre 10 y 20 años. La negociación de los PPAs es compleja; requiere asesores jurídicos y ocasionalmente técnicos, y el tiempo típico de negociación es de 3 a 9 meses.

Dado que las redes eléctricas conectan las unidades de generación con la demanda, un PPA no se limita a los activos de generación in situ; la mayoría de las veces, la generación de energía se encuentra fuera del sitio, a veces ni siquiera dentro de la misma región. El proceso de PPA puede comenzar con un nuevo proyecto de energía que está listo para ser construido (incluida la ubicación, el tamaño y la conexión a la red que ya está acordado) o un proyecto existente que tiene capacidad de generación disponible no comprometida en PPA anteriores. Para los PPA corporativos, empresas como Atlas Renewable Energy pueden ayudar, especialmente a medida que crece la necesidad de experiencia internacional.

Principales beneficios del PPA

Como mecanismo que permite un cambio positivo, el PPA, en su esencia, tiene como objetivo proporcionar certeza en los precios de la energía eléctrica, fijando costos de energía competitivos para el cliente y brindando estabilidad de flujo de efectivo al activo de generación, que es fundamental para asegurar el financiamiento, razón por la cual las garantías son tan cruciales en estos acuerdos. Sin embargo, los PPA también se pueden usar para promover los objetivos de sostenibilidad de una corporación, comprometiéndose a comprar solo energía renovable de proyectos específicos que se construirán y operarán (un concepto llamado «adicionalidad»). Como resultado, las empresas pueden reducir su huella de carbono y asociarse con empresas de generación renovable con credenciales ambientales, sociales y de gobierno sólidas y reconocidas, beneficiando así al medio ambiente, las comunidades y otras partes interesadas relacionadas con el proyecto de energía renovable.

Además, para ayudar a compensar los cambios continuos, la volatilidad de la moneda y las fluctuaciones de precios mencionadas anteriormente, un PPA tiene la capacidad de protegerse contra futuros aumentos de precios al permitir que los propietarios de negocios aseguren un precio fijo por unidad de electricidad durante la duración del contrato.

Simplificando el proceso de PPA

Una vez que una empresa decide que está lista para participar en un PPA, los siguientes pasos pueden ayudar a facilitar el proceso:

  • Empezar cuanto antes. Incluso con los precios volátiles existentes, los PPA pueden tardar varios meses en negociarse. Y normalmente, el proyecto que se comprometerá a entregar la energía va a ser construido con un propósito específico, lo que puede agregar otros 1-2 años hasta su finalización.  Por lo tanto, es mejor comenzar ahora, en caso de que surjan aún más cambios que afecten el precio general.
  • Realizar investigaciones sobre el mercado existente en América Latina, las políticas estatales para los PPA en los Estados Unidos y los proveedores disponibles (específicamente sobre su reputación y trayectoria, ¡consiga referencias!).
  • Contratar a un asesor experimentado con una trayectoria establecida para guiar el proceso, así como asesores legales calificados y consultores técnicos y financieros para la fase de negociación.
  • Estar preparado para hacer preguntas críticas sobre el PPA relacionadas con precios, indexación, garantías del comprador y del vendedor, duración, fecha de inicio, fecha de operación comercial y los riesgos.
  • Involucrar a las partes interesadas que formarán parte del PPA o que se verán potencialmente afectadas por él.
  • Obtener la aprobación, según sea necesario, de la alta dirección, de un parlamento u órgano legislativo, un organismo regulador o de otra entidad del gobierno anfitrión.
  • Una vez aprobado y firmado, continuar monitoreando el mercado a medida que evoluciona, así como el valor del activo. En concreto, es fundamental crear una estrategia para este proceso, así como realizar una evaluación mark-to-market, que es una evaluación realista de la situación financiera, basada en el valor de los activos y pasivos a medida que evolucionan los precios.

Riesgos de los PPA

Cualquier contrato conlleva cierto riesgo. Incluso en el caso de los PPA, que existen desde la década de 1980, existen riesgos que las partes involucradas deben planificar y tener en cuenta. Noah Lerner, del Foro de Finanzas de Energía Limpia, analiza algunos de esos riesgos, así como los riesgos de base, forma y operativos en su artículo de 2020, «Navegando el Riesgo: Una Guía de PPA Corporativa«.

Un riesgo adicional y considerable para la estructuración de los PPA es la moneda en que se basa el contrato. Un artículo de Greentech Media afirma que existen varios riesgos monetarios que aquellos que participan en un PPA deben tener en cuenta, incluida la devaluación de la moneda local, la disponibilidad de financiamiento y la convertibilidad (es decir, la conversión de la moneda local a dólares estadounidenses u otra moneda fuerte).

La conversión a una moneda que refleje el flujo de caja de la empresa es una forma de ayudar a mitigar estos riesgos. Un ejemplo del uso de financiamiento internacional más competitivo y denominado en dólares  fue el reciente PPA de 15 años de Atlas Renewable Energy con un gran consumidor del sector químico para  un proyecto solar que suplirá alrededor de 440 GWh por año en Brasil en donde el cliente exporta su producción y, por lo tanto, recibe flujos de efectivo denominados en dólares. El contrato se aseguró con financiamiento en dólares estadounidenses (67 millones de dólares, para ser exactos). Como resultado, el proyecto puede cumplir sus objetivos de lograr energía limpia las veinticuatro horas del día (gracias a una característica comercial adicional que permite al cliente recibir energía eléctrica las 24 horas del día) para sus operaciones comerciales, además de beneficiarse de una mayor certeza de precios.

En tiempos de volatilidad, los PPA deben evolucionar

La volatilidad existe en el mundo ahora más que nunca, y puede tener efectos de largo alcance. Los precios de la electricidad parecen cambiar a diario. Y para regiones como América Latina, la fluctuación del valor de la moneda está dificultando la financiación de los proyectos de energías renovables a nivel contractual. En este momento, puede parecer que los riesgos abundan. Pero incluso en tiempos de gran incertidumbre, hay soluciones.

Lo esencial es que los PPA proporcionen valor. Estos acuerdos están a la vanguardia de la implementación de las energías renovables en todo el mundo. Sin embargo, para hacerlo, deben estructurarse de la manera correcta para que todas las partes obtengan la certeza de precios y el mejor resultado financiero que necesitan a largo plazo.

Pero, como todo, los PPA deben evolucionar, ya que a medida que cambian las condiciones y las monedas, surgen tecnologías y surgen nuevas opciones de compra o contratación. A medida que el sector de las energías renovables sigue creciendo, sus precios pueden variar y volverse más complejos. Como resultado, los PPA deben adaptarse estratégicamente a estas condiciones en constante cambio, no solo para continuar sirviendo a las empresas y a los inversionistas, sino también para impulsar la transición hacia un futuro de energía limpia (y financieramente factible).

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Entre las compañías tecnológicas más grandes del mundo, los acuerdos de energía limpia y los objetivos climáticos se han convertido en una fuente de rivalidad. Hoy en día, cinco de las 10 principales empresas de tecnología en todo el mundo, por capitalización de mercado, funcionan con electricidad 100 % renovable. Sin embargo, está surgiendo una brecha entre los rezagados y los líderes, con algunos de los mayores consumidores de electricidad que tienen la menor proporción de uso de energía renovable.

Las empresas de soluciones digitales y de datos tienen una oportunidad sin precedentes para hacer una contribución importante y esencial al esfuerzo climático global. Lanzado en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2021 o COP26, el programa de desafío Tech para nuestro Planeta destacó cómo las innovaciones, desde la inteligencia artificial hasta la cadena de bloques y el big data, pueden ayudar al mundo a cumplir con los objetivos de cero emisiones netas.

De hecho, según un informe reciente de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, la tecnología digital podría ayudar a reducir las emisiones de carbono del mundo en aproximadamente un 17 %.

Pero con los centros de datos y las cadenas de suministro con una gran demanda de energía, que abarcan todo el planeta, a menos que todas las empresas de tecnología de todo el mundo funcionen con energía limpia, la industria nunca podrá crear acción climática a gran escala.

Elegir un futuro sostenible

Después de ser objeto de un escrutinio cada vez mayor en los últimos años por su impacto ambiental, los principales gigantes tecnológicos han dado grandes pasos hacia la reducción de su huella de carbono, con acciones como la reducción de residuos, el reciclaje de hardware y el abastecimiento responsable de la cadena de suministro. Sin embargo, de lejos, el aspecto más impactante de las estrategias de sostenibilidad de estas empresas es la transición a las energías renovables.

Entre las compañías más influyentes, Google se ha comprometido a impulsar sus operaciones completamente con energía libre de carbono para 2030, y desde 2017 ha igualado el 100 % de su uso global de electricidad con compras de energía renovable. Mientras tanto, Microsoft anunció recientemente que para 2030 tendrá el 100 % de su consumo de electricidad igualado por compras de energía sin carbono. Es una historia similar a la de Facebook, que logró su objetivo de obtener energía 100 % renovable para respaldar sus operaciones globales en 2020.

Estas empresas tecnológicas han sido capaces de lograr estos objetivos aprovechando su enorme capacidad de inversión.

En 2019, Google firmó la mayor compra corporativa de energía renovable de la historia, con un paquete de acuerdos de 1.600 megavatios (MW) que incluía 18 nuevos acuerdos de energía. Hoy en día, su cartera mundial de energía produce más electricidad que lugares como Washington D.C. o lo que países enteros como Lituania o Uruguay usan cada año. Facebook también es uno de los mayores compradores corporativos de energía renovable, con contratos actuales vigentes para más de 6,1 gigavatios (GW) de energía eólica y solar en 18 estados y cinco países. Y en los últimos 12 meses, Microsoft ha firmado nuevos acuerdos de compra de aproximadamente 5,8 GW de energía renovable en 10 países de todo el mundo.

Pero incluso para las empresas con un poco menos de potencia financiera, convertirse en completamente renovables no solo es posible, sino que en muchos casos puede representar un ahorro de costos. Gracias a los avances tecnológicos que han llevado la eficiencia de las instalaciones solares cerca de su máximo teórico -como los paneles bifaciales, que captan los rayos de ambos lados, y los avances en electrónica que permiten a los paneles solares rastrear el sol a medida que se mueve en el cielo diurno- aprovechar el sol es cada vez más rentable.

Para 2030, se pronostica que la adopción de la computación en la nube aumentará exponencialmente, de US $1.3 mil millones en 2019 a US $12.5 mil millones, según BloombergNEF. En última instancia, la energía renovable es ahora más barata que los combustibles fósiles en muchos mercados, y debido a que la electricidad es el principal desembolso para las empresas de tecnología, al usar energía solar o eólica, pueden mantener los costos bajos, incluso cuando la demanda de sus servicios, como los centros de datos, se dispara.

Margen de mejora

Las estimaciones de la contribución del sector tecnológico a las emisiones globales de gases de efecto invernadero varían, del 1,4 % al 2,3 %. A diferencia de sectores como la aviación o el transporte marítimo, gran parte de su huella de carbono depende del consumo de electricidad, en lugar de la quema de combustibles fósiles, lo que hace que sea relativamente fácil descarbonizar. Y aprovechar esta oportunidad de bajo costo tendrá un impacto considerable: según una investigación de Ericsson, si el sector tecnológico hiciera el cambio a fuentes de energía renovables, podría reducir sus emisiones generales hasta en un 80 %.

Si bien Big Tech está en camino hacia el 100 % de energía renovable, algunos de los mayores usuarios de energía del sector todavía dependen de la energía convencional para la mayoría de sus necesidades de electricidad. Y cómo los científicos advierten que las emisiones globales deben reducirse a la mitad para 2030, con el fin de evitar los peores impactos del cambio climático, esto tiene que cambiar, y rápido.

Un problema es que la generación variable de energía renovable no siempre se alinea con el momento del consumo de electricidad del comprador, lo que significa que tienen que recurrir a alternativas emisoras de carbono, como la generación de electricidad a carbón o gas.

Resolver esto significa pensar en soluciones creativas, y Big Tech está haciendo esto cada vez más. Una reciente oleada de compromisos de las empresas para satisfacer su demanda de electricidad, hora a hora, con fuentes de electricidad libres de carbono, es un gran movimiento positivo en la dirección correcta.

Si bien este es un desarrollo reciente, Atlas cree que este es el comienzo del siguiente paso hacia el logro de la transición de energía renovable, y quiere facilitar. A través de capacidades avanzadas de estructuración desarrolladas durante el año pasado, Atlas es capaz de proporcionar soluciones de perfil de carga para los consumidores de energía. Esto se logra a través del diseño adecuado de una cartera de proyectos de energía renovable, en la que Atlas puede entregar la demanda horaria esperada en los centros donde se encuentran los requisitos de carga.

A medida que los accionistas e inversores establecen objetivos de descarbonización, y los consumidores claman por este cambio, demostrar liderazgo en energía limpia se ha convertido en un elemento central de la estrategia corporativa en todo el sector tecnológico, y el sector de las energías renovables está creciendo para enfrentar el desafío.

Con nuevas opciones de financiamiento y modelos de negocio que reducen las barreras de entrada, la inscripción de hasta 100% de energía  limpia ya no está restringida a los gigantes tecnológicos de primer nivel. Gracias a los acuerdos corporativos de compra de energía (PPA) -contratos a largo plazo, en virtud de los cuales una empresa acuerda comprar electricidad directamente de un generador de energía- la oportunidad ahora está disponible para todos los actores, en todo el sector tecnológico, de dar un paso vital hacia un futuro con cero emisiones netas.

Cómo Atlas puede ayudar

Sin un cambio a la energía renovable, no hay forma sostenible para que las empresas dentro de la industria tecnológica continúen con sus operaciones que demandan grandes cantidades de electricidad. Abordar el cambio climático y reducir las emisiones de carbono es uno de los temas más importantes de nuestro tiempo, y las empresas del sector deben actuar ahora.

Atlas Renewable Energy fue concebido con la sostenibilidad en su núcleo. Desarrolla, construye, financia y opera proyectos de energía limpia en las Américas, que permiten a las empresas impulsar sus operaciones de manera sostenible.

Con una gama de servicios, desde acuerdos de compra de energía renovable (PPA) hasta certificados de energía renovable (REC), Atlas ayuda a los grandes consumidores de energía en todas las industrias a hacer el cambio hacia energías limpias, y a gestionar su transición a cero emisiones netas.

Para obtener más información sobre el enfoque de Atlas Renewable Energy y cómo puede ayudar a su empresa a cumplir sus objetivos de sostenibilidad, envíenos un correo electrónico: contacto@atlasren.com

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El 16 de agosto de 2022, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, firmó la Ley de Reducción de la Inflación (IRA, por sus siglas en inglés) que constituye la primera legislación del país diseñada para combatir el cambio climático.

La ley IRA —que el presidente calificó como “un avance histórico en materia climática”— contempla miles de millones de dólares en inversiones en pro del clima y las energías limpias, que de implementarse, reducirán las emisiones de gases de efecto invernadero de los Estados Unidos en aproximadamente un 40% por debajo de su máximo histórico, lo que representaría que el país  llegaría a cumplir dos tercios de su objetivo a alcanzar para el año 2030 en virtud del Acuerdo de París.

Con disposiciones legales que promueven la expansión de la producción eólica y solar, y la intención de acercar la tecnología amigable con el medio ambiente (como vehículos eléctricos) a los bolsillos de la mayoría de los estadounidenses, la ley IRA podrá sin duda acelerar la transición energética de Estados Unidos. Aunque existen algunas condiciones.

 ¿Qué contempla la ley IRA?

La Ley para la Reducción de la Inflación es un importante paquete legislativo que abarca varios ámbitos, que van desde los precios de los medicamentos hasta los impuestos. Sin embargo, la mayor parte de la ley aborda la protección del clima, con una propuesta de inversión de 369.000 millones de dólares en programas de seguridad energética y lucha contra el cambio climático para los próximos 10 años. Los elementos clave de las disposiciones jurídicas sobre energía tienen como objetivo reducir los costos energéticos en Estados Unidos, aumentar la seguridad energética e invertir en la descarbonización de todos los sectores de la economía a través de soluciones innovadoras.

Para los consumidores, la IRA propone incentivos directos para la compra de vehículos eléctricos, electrodomésticos de bajo consumo y la instalación de paneles solares en los techos, además de un crédito fiscal de 4.000 dólares para los consumidores con ingresos medios o bajos por la compra de vehículos eléctricos usados, y créditos fiscales de hasta 7.500 dólares por vehículos eléctricos nuevos.

Para los fabricantes, la ley incluye más de 60.000 millones de dólares para la manufactura de energías limpias nacionales, así como incentivos para reducir la inflación y el riesgo de futuras crisis de precios, reduciendo el coste de las energías y los vehículos limpios, y aliviando los cuellos de botella en la cadena de suministro. Esto incluye un crédito fiscal de 10.000 millones de dólares a la inversión, con el fin de construir instalaciones de fabricación de tecnologías limpias y 20.000 millones de dólares en préstamos para la creación de nuevos vehículos limpios.

Para la economía en general, la ley IRA ofrecerá subvenciones para hacer frente al cambio climático, en lugar de impuestos sobre el carbono. Invertirá en la reducción de las emisiones de carbono a través de créditos fiscales para fuentes de energía limpias, destinando 30.000 millones de dólares en programas de subvenciones y préstamos específicos, así como créditos fiscales para combustibles limpios y vehículos comerciales.

Se han designado otros 27.000 millones de dólares a un banco verde para incentivar el uso de la tecnología de energías renovables, mientras que la IRA incluye inversiones en las tecnologías necesarias para que todos los tipos de combustible (el hidrógeno, la energía nuclear, las renovables, los combustibles fósiles y el almacenamiento de energía) se produzcan y utilicen de la forma más limpia posible. Esto conlleva subvenciones y préstamos para las empresas que reduzcan sus emisiones, y tasas para los productores con exceso de emisiones de metano.

¿Cuál será el impacto de la IRA con respecto a las energías renovables?

El costo tanto de la energía solar, que la Agencia Internacional de la Energía califica como “la fuente de electricidad más barata de la historia”, como de la energía eólica se ha reducido en los últimos años, y se espera que la nueva legislación haga sus precios aún más competitivos.

En la actualidad se fabrican muy pocos paneles solares en Estados Unidos, pero la IRA propone cambiar este panorama ofreciendo incentivos para que las fábricas nuevas produzcan todos los subcomponentes de la cadena de suministro de la energía solar, pagándole a esas fábricas por cada componente que manufacturen. La IRA restablecerá el actual artículo 451 de las energías renovables, que es un crédito fiscal a la producción (PTC), así como el artículo 48, que es el crédito fiscal a la inversión (ITC), a sus tarifas completas antes de la «eliminación gradual», —justo cuando estos incentivos fiscales estaban a punto de vencer o reducirse—. Esto también implica mayores incentivos para los generadores de energía.  Otro tipo de crédito fiscal estaría dirigido a las empresas de energías limpias para que implementen más energía solar, eólica y baterías conectadas a la red, ampliando los créditos existentes a otros 10 años.

No solo eso, sino que se añadirá (por adelantado) un crédito fiscal a la fabricación para los productores de componentes solares y eólicos de Estados Unidos. Mientras tanto, los créditos fiscales para la energía limpia harán que se dispare la demanda de proyectos renovables, así como la producción de nuevos paneles solares, turbinas eólicas, baterías y otros componentes. Y debido a la naturaleza global interconectada de la economía, esto podría ayudar a que dichas tecnologías sean más accesibles también para otros países.

 ¿Cuál será el impacto de la IRA con respecto al cambio climático?

Algunas estimaciones de la comunidad científica sitúan la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de Estados Unidos para el año 2030 en torno a un 30-40% por debajo de los niveles de 2005 como resultado de la implementación de la IRA, acercando a Estados Unidos a cumplir la promesa que el año pasado realizó el presidente Biden de una reducción del 50%.

Sin embargo, para algunos grupos defensores del medio ambiente, la IRA no va lo suficientemente lejos, especialmente porque incluye varias disposiciones que aumentan la producción de combustibles fósiles. La agrupación Alianza por la Justicia Climática incluso se ha opuesto a la IRA argumentando que, en este momento, sus daños superan los beneficios.

Y si bien la IRA es una legislación histórica que indica a otros países que Estados Unidos está al frente combatiendo el cambio climático, el país todavía debe recorrer mucho camino en lo que respecta a ponerse al día y alcanzar los avances en materia climática de otros países.

Incluso con la Ley para la Reducción de la Inflación, las inversiones verdes de Estados Unidos desde 2020 están rezagadas comparados con Francia, Italia y Corea del Sur, si se tienen en cuenta las emisiones históricas en base a datos del Observatorio de la Recuperación Global, de la Universidad de Oxford.

Entretanto, en comparación con sus vecinos del sur, Estados Unidos solo está comenzando a legislar sobre el cambio climático. En los últimos años, México, Guatemala, Honduras, Colombia, Perú, Brasil, Argentina, Chile y Paraguay han promulgado leyes climáticas que establecen medidas para promover economías más sostenibles y reducir las emisiones.

Además, gran parte de la región ya está desempeñando un papel de liderazgo mundial en la generación de energías renovables. En un acto reciente organizado por la iniciativa Duke’s Energy Iniciative, y el instituto Nicholas Institute for Environmental Policy Solutions y financiado por el Departamento de Estado de Estados Unidos, Christine Folch, profesora adjunta de Antropología Cultural de la Universidad de Duke, declaró: “En Estados Unidos obtenemos alrededor del 20% de la electricidad que consumimos a través de recursos energéticos renovables. Obtenemos casi dos tercios de la electricidad que consumimos mediante la quema de combustibles fósiles. Solo hay una región en el mundo en la que no es así, y es en América Latina».

Y añadió: «Lo que esto significa es que mientras estamos pensando en un mundo que supere los combustibles fósiles, mientras pensamos en la política y la economía que surgen de una transición de depender principalmente de los combustibles fósiles a pasar a los recursos de energías renovables, la región del mundo que nos puede mostrar cómo se vería eso es América Latina”.

 ¿Cuál es el punto de vista de Atlas?

Como una empresa verdaderamente comprometida con la creación de un futuro más limpio y sostenible, Atlas apoya la acción del gobierno estadounidense para promover la inversión en energías renovables y dar pasos imprescindibles con el fin de abordar la urgente crisis del cambio climático.

Que la ley esté a la altura de su promesa histórica dependerá ahora de que estas subvenciones e inversiones masivas puedan implementarse rápidamente y dentro de sus posibilidades. Empresas del sector privado como Atlas, con experiencia en el despliegue de infraestructuras de energías renovables en toda América, desempeñarán un papel importante en la puesta en marcha de la visión de la IRA.

Aunque el mundo todavía tiene un largo camino por recorrer para alcanzar los objetivos establecidos en el Acuerdo de París, la acción audaz de la IRA es un importante punto de inflexión, y esperamos ver más gobiernos de todo el mundo tomar medidas positivas que sean beneficiosas para el clima y para el futuro.

En asociación con Castleberry Media, estamos comprometidos con el cuidado de nuestro planeta, por lo tanto, este contenido es responsable con el medio ambiente.

La naturaleza de las energías renovables exige un enfoque diversificado entre la producción de energía, el almacenamiento y el consumo. Sin embargo, los grandes consumidores de energía buscan una solución unificada.

El enfoque de Atlas en los acuerdos de compra de energía (PPA) a la medida, es guiado entendiendo que los esfuerzos de energía renovable son más exitosos cuando incorporan una variedad de recursos y métodos de almacenamiento y distribución.

En un sistema que no es de «talla única», dar el paso hacia un suministro de energía que sea renovable, limpio y ecológico puede presentar un desafío para las corporaciones que cada vez se plantean ir más allá del 100% de energías renovables para obtener energía verde las 24/7.

En este campo en constante evolución, es importante que los grandes compradores de energía trabajen con proveedores que asuman las evaluaciones y análisis de riesgos necesarios y que busquen posicionarse a la vanguardia de los desarrollos tecnológicos. Al final, el objetivo es construir una relación colaborativa a largo plazo que mantenga a los clientes actualizados con las opciones de energía renovable.

Renato Valdivia, director Comercial de Atlas, nos explica estos puntos y otros más en nuestra entrevista:

P: ¿Cómo se presenta el problema de la intermitencia en sus conversaciones con los clientes potenciales?

R: Hemos notado que la principal preocupación de los clientes potenciales con grandes necesidades de energía renovable constante y que buscan implementar la energía solar y eólica dentro de su PPA general, es poder encontrar una solución única que resuelva todas sus necesidades de electricidad.

Por la propia naturaleza del funcionamiento de las energías renovables, hay días en que el sol no brilla o el viento no sopla, existe una necesidad inherente de gestionar estos riesgos. Sin embargo, es importante recordar que los mercados de energía tienen dos niveles: el nivel físico de producción de energía, que es donde experimentamos el problema de la intermitencia, y luego está el nivel financiero. Cuando hablamos del nivel financiero, nos referimos a los instrumentos financieros que se usan para los PPA.

Los instrumentos financieros contribuyen en gran medida a mitigar los riesgos de intermitencia, y en un PPA siempre se definirá cómo se gestionan los riesgos de acuerdo con las obligaciones de entrega. Los proveedores de energía renovable como Atlas están evolucionando para abordar el problema de la intermitencia mediante la transición hacia un enfoque que les permita ofrecer a los clientes una combinación de activos energéticos personalizados que se adapten para satisfacer las necesidades energéticas específicas.

Un ejemplo es el reciente PPA que Atlas estableció con Enel, que aprovecha la energía eólica de tres ubicaciones diferentes en Chile para garantizar una producción constante de energía. Los PPA de tipo portafolio también pueden incluir una combinación de diferentes fuentes de energía, así como el almacenamiento en baterías. Este es cada vez más el modelo con el que se rige Atlas.

P: ¿Cómo estructuran exactamente ese tipo de portafolio?

R: Para poder hacerlo, se necesitan capacidades analíticas y herramientas de gestión de riesgos sólidas. Si bien todo puede parecer bueno según lo proyectado, hay que pasar al análisis de riesgos para tener en cuenta la variabilidad natural de nuestro negocio. Esta variabilidad puede ser en forma de patrones de viento o cambios en los precios de la red eléctrica. La demanda del cliente o las condiciones de la red también pueden cambiar. Todas estas cosas deben ser modeladas para obtener una buena evaluación de la capacidad de suministro de tus activos y cómo, siendo un proveedor de energía, administrarás la exposición al riesgo para que puedas proporcionar a los clientes lo que buscan a un nivel de riesgo razonable para ti, como generador, y a un precio razonable para ellos.

Esencialmente, se vuelve crítico evolucionar tu sofisticación comercial y de riesgo como empresa. En este sentido, Atlas opera desde un orden de magnitud más complejo, donde queremos integrar el concepto de gestión de riesgos e intermitencia dentro de una comprensión más flexible y diversificada de cómo realmente lograr los objetivos de energía limpia.

P: Hablando de objetivos energéticos, muchas empresas confían en los certificados de atributos energéticos como los I-REC como una formade certificar la electricidad renovable. ¿Sigue siendo una opción válida?

R: Sigue siendo una opción válida, pero en la última década, hemos visto que las empresas, especialmente en el espacio tecnológico, van un paso más allá. Por ejemplo, Google, Microsoft y, más recientemente, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos se han unido a una iniciativa que promete no solo energías 100% renovables, sino también energía limpia las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

Es importante tener en cuenta la diferencia, porque un objetivo de energía 100% renovable podría llevarlo a adquirir un PPA que solo incluya energía solar, por ejemplo, porque esa puede ser la opción más económica, pero si su objetivo es alcanzar el 100% de energía limpia, entonces eso le da el incentivo para adquirir un PPA que incluya energía eólica, o PPAs que estén respaldados por almacenamiento en baterías y otras tecnologías que le permitan recibir energía limpia incluso en las horas o días en que los recursos renovables son más escasos.

P: El almacenamiento con baterías a menudo se considera una forma obvia de abordar los problemas de intermitencia. ¿Está la tecnología actual al nivel que permite que las baterías funcionen como una opción de almacenamiento viable?

R: Las baterías han experimentado una increíble serie de mejoras tecnológicas y reducción de costos en los últimos cinco años. ¿Está la tecnología totalmente desarrollada?, todavía está en proceso, pero ya está disponible, y a medida que fluyan más inversiones en este ámbito, empezaremos a ver una innovación y una reducción de costos aún mayores.

Un beneficio adicional de las baterías es que sirven para estabilizar la red. A veces hay una gran afluencia de energía solar y eólica en los mercados eléctricos, dado que se trata de tecnologías variables, y tener una cierta cantidad de baterías o capacidad de almacenamiento en la red ayuda a reducir la volatilidad, lo que en última instancia agrega valor.

Sin embargo, es importante enfatizar que las baterías no son una solución integral. Si el objetivo es alcanzar el 100% de energías renovables o el 100% de electricidad limpia, debemos ver el papel que desempeñan las baterías como un complemento.

Los patrones estacionales requieren soluciones innovadoras y el camino hacia el 100% de energías renovables y limpias consiste fundamentalmente en encontrar formas de aprovechar y distribuir la energía a través de los métodos más ecológicos y económicos. Esto descarta intrínsecamente una solución de un solo enfoque.

Al final, nunca se tratará solo de energía solar o solo eólica. Por supuesto, la parte emocionante es que estamos en el proceso de descubrimiento. Constantemente surgen nuevas químicas y tecnologías, pero la conclusión es que no es suficiente solo con energía solar, eólica y baterías: tiene que haber algo más. Por lo tanto, mientras seguimos desplegando y haciendo esfuerzos para invertir más en energía solar, eólica y baterías, también necesitamos seguir financiando a las empresas emergentes que pueden ofrecer las soluciones que nos llevarán hasta el final y no solo hasta el 80% o el 90% del camino.

P: Es precisamente la búsqueda de nuevas soluciones lo que lleva a Atlas hacia nuevas asociaciones y colaboraciones, como su asociación más reciente con Hitachi ABB Power Grids. ¿Podría compartir algunos insights sobre lo que ha aprendido al trabajar junto a ABB?

R: ABB ha sido un gran socio al ayudar a Atlas a poner en marcha nuestro conocimiento sobre soluciones de baterías que complementan nuestros PPA. Hemos aprendido mucho sobre la gama de tecnologías que están disponibles.

Desde afuera, es fácil agrupar la idea del almacenamiento en baterías como un solo concepto. Pero existe una variedad de tecnologías, y es importante distinguir cuáles son las más adecuadas para diferentes aplicaciones. Para esto, los clientes deben tener una comprensión detallada de su caso de negocio.

Por ejemplo, es posible que desee que su PPA cambie la energía de las horas solares a las horas pico y hay ciertas baterías diseñadas para hacerlo. También existe la opción de elegir entre baterías solares de corriente alterna (CA) o corriente continua (CC), las cuales tienen una variedad de implicaciones en términos de costo, pero también en la flexibilidad que tiene para operar en la red.

Con tantas opciones disponibles y más en camino, definitivamente es un campo complejo pero muy interesante y dinámico. Creo que lo más relevante de todo esto es la necesidad de trabajar con compañías expertas que estén preparadas para aprovechar todas estas tecnologías y proporcionar a los clientes una gama de soluciones para operar en el mercado energético.

P: Con su estrategia actual, ¿se garantiza que Atlas cumplirá con todos y cada uno de los requisitos de los grandes clientes de energía?

R: Me encantaría poder decir que sí, pero la realidad es más compleja. No siempre va a haber un solo generador que pueda resolver todas las necesidades de un cliente si esas necesidades son muy complicadas. Estoy pensando en usuarios de energía con perfiles de carga inusuales, por ejemplo, aunque estos son muy raros. Pero, yo diría que, en la mayoría de los casos, podemos diseñar soluciones que resuelvan una buena parte de las necesidades de electricidad y los objetivos de sostenibilidad de cualquier cliente.

Si eres un cliente con un gran perfil de carga, mi consejo sería comparar precios. Necesita ver lo que la gama de proveedores potenciales puede ofrecerle. Siempre lo motivaría  a que hable con Atlas. Creo que hemos demostrado por nuestra trayectoria en soluciones innovadoras en diferentes mercados y los premios que hemos recibido, que no tenemos miedo de pensar fuera de la caja. Nuestros clientes provienen de una amplia gama de industrias, con necesidades de electricidad muy diferentes, desde grandes empresas de servicios públicos hasta el sector químico, empresas mineras y proveedores de servicios de TI. Estamos listos para dar la milla extra y tratar de ofrecer a nuestros clientes las soluciones que están buscando.

En asociación con Castleberry Media, estamos comprometidos con el cuidado de nuestro planeta, por lo tanto, este contenido es responsable con el medio ambiente.

Muchas empresas que buscan la transición a la energía renovable para ayudar a reducir su huella de carbono y cumplir los objetivos de sostenibilidad, se enfrentan por primera vez a las complejidades de los contratos de compra de energía renovable (PPA). Aunque cada proyecto y cliente son diferentes, hay temas comunes que afectan  la forma de desarrollar y ejecutar un acuerdo. En este artículo, explicamos lo qué hay que tener en cuenta.

Conozca a su contraparte

A medida que las empresas de todo el mundo se fijan objetivos de reducción de emisiones y neutralidad de carbono, los PPA bilaterales con un productor de energía renovable permiten alcanzar estos objetivos de forma transparente y trazable. Encontrar el socio adecuado para desarrollar una solución ágil, de bajo costo y sin preocupaciones, puede dar a su empresa una ventaja competitiva, permitiéndole demostrar verdaderas credenciales ecológicas, a la vez que gestiona los costos y gana  seguridad energética. 

Pero no todas las energías renovables son iguales. Dado que tanto los consumidores como los accionistas se fijan ahora en las credenciales ecológicas de las empresas, vale la pena investigar las afirmaciones que podrá hacer, ya sea demostrando que su fuente de energía renovable ha desplazado a una fuente tradicional, o probando que su energía procede de un productor con una sólida relación con la comunidad y una estrategia de programa social o que su fuente de generación está certificada como ecológica desde su origen.

Es importante tener en cuenta el tipo de asociación que busca. Un PPA es un compromiso de varios años, y no todos los promotores están comprometidos a largo plazo. Para muchas empresas, establecer una relación a largo plazo con su proveedor de energía forma parte de su estrategia más amplia. En el mercado de los PPA, existen dos grandes tipos de promotores: los que son titulares del activo a largo plazo y los que lo venden una vez que alcanza la explotación comercial. Identificar los objetivos del promotor desde el principio es esencial para lograr una alianza a largo plazo.

Otro factor a tener en cuenta es el desempeño del promotor en su mercado. El panorama normativo, inversor e institucional del sector energético varía enormemente de un país a otro. Por lo tanto, es una buena idea encontrar un socio con experiencia comprobada en la estructuración de un PPA corporativo dentro de su jurisdicción, para asegurarse de que pueda cumplir con los compromisos a futuro..

Agrupado o desagrupado

Este año, los precios de la electricidad han alcanzado máximos históricos en muchos países, lo que hace que los PPA (que proporcionan seguridad a largo plazo en sus costos de electricidad) sean una opción aún más atractiva. Si bien, ahora es un momento clave para pensar en cómo un PPA puede protegerlo contra la incertidumbre de los precios energéticos, contar con acuerdos de suministro y precios a largo plazo con los proveedores, es importante tener en cuenta otros beneficios que los PPA pueden aportar.

Los PPA pueden celebrarse sólo por la energía, sólo por los atributos verdes de la energía (que suelen estar representados por instrumentos como los certificados de energía renovable (REC)) o por ambos, en un paquete. La compra de sólo la electricidad proporcionará una cobertura a medio y largo plazo contra la volatilidad de los precios de la electricidad, mientras que un PPA combinado ofrecerá las ventajas adicionales de poder reclamar los beneficios medioambientales de la producción de energía renovable para reducir las emisiones del alcance 2 de la electricidad comprada.  

Vigilar los riesgos económicos:

Para los tesoreros de las empresas, en particular los que manejan las finanzas de las compañías multinacionales, la puesta en marcha de estrategias eficaces de gestión de riesgos para mitigar el impacto de las exposiciones a las divisas es un enfoque perenne. A medida que la inflación sube, los analistas prevén una mayor volatilidad de divisas. Para los grandes consumidores de energía, para los que los costos de electricidad pueden suponer su mayor salida de efectivo, reducir el riesgo de divisas de las compras de energía puede proporcionar una mayor seguridad y protección.

Una forma de conseguirlo es a través de un PPA denominado en una moneda fuerte. Aunque forman parte de una tendencia relativamente incipiente, sobre todo en los mercados emergentes, no están disponibles en todas partes; sin embargo, en Atlas tenemos la capacidad y la experiencia necesarias para estructurar los PPA de energías renovables de forma creativa y optimizada.

Un ejemplo, es el PPA entre Atlas Renewable Energy y la empresa minera global Anglo American. Finalizado en marzo de 2020, es el mayor contrato de compraventa de energía solar de Brasil, con un valor de $183 millones de dólares. El acuerdo, denominado en dólares estadounidenses, permite el suministro de alrededor de 9TWh durante los 15 años de vida del contrato desde la planta Lar do Sol – Casablanca I PV, situada en el estado de Minas Gerais. 

Proyecte su perfil de demanda de electricidad a futuro:

Estamos en medio de una transición energética que sigue evolucionando. Según el informe Global Energy Perspective 2022 de McKinsey, se prevé que el consumo de energía se triplique de aquí a 2050 en medio de una mayor electrificación, mientras que, a nivel corporativo, un informe reciente de KPMG ha revelado que dos tercios de las organizaciones mundiales han acelerado su estrategia de transformación digital, poniendo en línea servicios TIC que consumen mucha energía, desde las redes hasta los servidores, el almacenamiento y las aplicaciones.

En consecuencia, dependiendo del punto en el que se encuentre en su viaje de digitalización, vale la pena hacer un balance de sus propios perfiles de demanda de electricidad y de cómo podrían cambiar a lo largo del plazo de un contrato PPA. Y no sólo hay que tener en cuenta el consumo de energía, hay que trazar el perfil de carga global, incluida la forma y  distribución horaria, es crucial para obtener el PPA más adecuado para su empresa.  

No lo haga solo:

Establecer un PPA puede ser complejo y llevar mucho tiempo, e implica muchas funciones diferentes, desde la dirección de la empresa hasta las operaciones, las finanzas, las compras e incluso el marketing. Es importante identificar los principales riesgos que se quieren gestionar y los beneficios que se quieren obtener. 

Atlas Renewable Energy ha desarrollado modelos innovadores que facilitan la participación de las empresas en los PPA, pero queremos que nuestros compradores corporativos de energía tomen decisiones informadas. Por eso, le aconsejamos que asigne tiempo y recursos, o que designe  asesores externos, para asegurarse de que su estrategia de adquisición de energía renovable sea un éxito. 

Nuestro equipo tiene casi dos décadas de experiencia en la estructuración de PPAs corporativos, desde el concepto hasta la operación. No importa el sector, podemos estructurar una solución que se adapte a las necesidades específicas de cada empresa. 

En alianza con Castleberry Media, nos comprometemos a cuidar nuestro planeta, por eso, este contenido es responsable con el medio ambiente.

La próxima iteración de Internet está tomando forma rápidamente, pero hacerla realidad requerirá de grandes cantidades de energía. Al garantizar que el panorama digital sea viable hacia el futuro, es inminente apostar por las energías renovables, acelerar la transición energética y fijar un marco de bajas emisiones.

Funcionando en redes que utilizan mecanismos de consenso como el blockchain, Web3 es una nueva versión descentralizada de Internet, que pretende dar a los individuos más control sobre sus datos y experiencias.  Mientras tanto, el metaverso es un mundo digital e inmersivo, que permite a los usuarios interactuar digitalmente, ya sea utilizando criptocarteras para realizar compras o lentes de realidad virtual que permiten   explorar un mundo de nuevas experiencias. 

Ambos espacios están ligados al mundo físico, ya que se requiere de energía para sustentarlos y para alimentarlos. 

A pesar de todas las promesas del futuro, los componentes básicos del nuevo paisaje digital son las computadoras y los servidores, y una reciente publicación en el blog de Intel sugiere que nuestra infraestructura informática global tendrá que ser 1,000 veces más potente de lo que es hoy para poder sostenerla con comodidad, lo cuál tiene un alto costo medioambiental. 

En un estudio realizado en 2019, los investigadores de la Universidad de Massachusetts calcularon que el entrenamiento de un gran modelo de aprendizaje profundo, por ejemplo, el que permite a las máquinas trabajar con el lenguaje natural en un entorno virtual, produce 626,000 libras de dióxido de carbono que calientan el planeta, o sea, cinco veces las emisiones de toda la vida de un coche promedio. 

En la Universidad de Lancaster, los investigadores realizaron un escenario para averiguar qué ocurriría si sólo el 30% de los jugadores de computadoras se trasladaran a plataformas virtuales basadas en la nube para 2030, y descubrieron que las emisiones de carbono se dispararían en casi un tercio.

Mientras tanto, las criptomonedas, que apuntalarán las transacciones en el nuevo mundo en línea, se han hecho notorias por su intensidad energética, ya que la Universidad de Cambridge ha descubierto que la minería de criptomonedas puede consumir hasta 121.36 teravatios-hora al año, es decir, más que el consumo energético anual de Argentina o de los Emiratos Árabes Unidos, mientras que el New York Times calcula que el bitcoin consume aproximadamente el 0.5% de toda la energía mundial.

En la combinación energética actual, en la que la mayor parte de la electricidad en todo el mundo sigue procediendo de fuentes no renovables, el enorme aumento del uso de la energía provocado por Web3 supone un desastre para el planeta.

En todo el mundo, el cambio climático irreversible ya está en marcha, desde temperaturas más altas hasta tormentas y sequías más severas. Según el informe del IPCC de 2022, publicado a principios de este año, la humanidad tiene una «ventana de acción cada vez más pequeña», y si queremos asegurar un futuro habitable, es necesario que los recortes de las emisiones de gases de efecto invernadero se produzcan ya.

El camino verde hacia adelante 

Sin embargo, antes de descartar inmediatamente el metaverso y la Web3 como un desastre medioambiental a punto de ocurrir, merece la pena observar lo que las grandes empresas tecnológicas están haciendo para conciliar sus propios objetivos de sustentabilidad con la creación de un paisaje digital totalmente inmersivo. Amazon Web Services (AWS), que proporciona soluciones de computación en la nube para casi un tercio de todas las aplicaciones web actuales, afirma que alimentará sus operaciones con energía 100% renovable para 2025. Google se ha comprometido a utilizar energía libre de carbono las 24 horas del día en todos sus centros de datos para 2030. Microsoft tiene la intención de ser libre de carbono para 2030, así como de dejar de utilizar el diésel en los generadores de sus centros de datos. Mientras tanto, Meta, que cambió su nombre de Facebook para demostrar cuánto cree en el metaverso, dice que para 2030 alcanzará las emisiones netas cero en sus propias operaciones y en su cadena de valor. 

Además, la energía limpia se utiliza cada vez más para alimentar las actividades de las criptomonedas, ya que un informe del Centro de Finanzas Alternativas de Cambridge ha descubierto que casi el 40% de la minería de prueba de trabajo se alimenta de energías renovables. Esto se debe en parte al hecho de que las energías renovables son ahora más baratas que los combustibles fósiles en la mayoría de los mercados del mundo, mientras que los combustibles fósiles sólo se encarecerán con el tiempo. Otra señal positiva la encontramos en el Cripto Acuerdo Climático, inspirado en el Acuerdo de París. Los firmantes del pacto, impulsado por la industria, se han comprometido a cambiar a fuentes de energía renovables para 2025 y a pasar a ser completamente netos, eliminando por completo las emisiones de gases de efecto invernadero, para 2040.

Esta proliferación de compromisos ya está superando la transición de nuestro mundo hacia las energías renovables, impulsando la demanda de que un mayor porcentaje de la red provenga de recursos limpios. 

Para satisfacer esta demanda, un mundo digital descentralizado necesita fuentes de energía descentralizadas. Las granjas de criptomonedas tendrán que estar ubicadas junto a la generación renovable y la minería cuando haya abundancia de energía. Los centros de datos ya están suscribiendo acuerdos de compra de energía corporativa directa (PPAs por sus siglas en inglés) con proveedores de energía renovable, lo que les permite aumentar su uso real de energía limpia más rápidamente que si sólo dependieran de la red. Las actividades mineras digitales tienen flexibilidad de localización, como ha demostrado la redistribución de su actividad en respuesta a los cambios normativos, esto significa que las actividades mineras digitales pueden perseguir las mejores geografías en términos de energía renovable abundante y competitiva.  

Preparando el camino para un futuro sustentable

Garantizar que el metaverso y la Web3 se alimenten con energía limpia permite que el poder verdaderamente transformador del nuevo mundo en línea surta efecto. Las personas con visión a futuro que se preocupan por el futuro del planeta ya están diseñando nuevas formas radicales para que las personas y las empresas sean más sustentables a través de la nueva tecnología: desde monedas digitales de créditos de carbono que permiten a cualquiera acceder a los mercados de comercio de carbono hasta fichas no fungibles que financian la plantación de suficientes manglares para evitar 20 millones de toneladas de carbono en los próximos 25 años.

Si bien es cierto que, tal y como están las cosas hoy en día, la adopción a gran escala del metaverso y de la Web3 elevaría las emisiones a niveles peligrosos, todos los indicadores apuntan a que las empresas implicadas han optado por combatir estos retos medioambientales. La única opción viable para alimentar el futuro mundo en línea son las energías renovables, y este enorme aumento de la demanda impulsará una enorme adopción de energía limpia, acelerando la transición energética hacia un futuro mejor y más sustentable.

En asociación con Castleberry Media, estamos comprometidos con el cuidado de nuestro planeta, por lo tanto, este contenido es responsable con el medioambiente.

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), que tuvo lugar en noviembre de 2021, vió a los países participantes presentar objetivos ambiciosos de reducción de emisiones de carbono para el año 2030. Los propósitos fueron presentados de acuerdo con la meta mundial para alcanzar las cero emisiones netas para mediados del siglo XXI.

Para cumplir estos compromisos, los consumidores de energía a nivel empresarial desempeñarán un papel fundamental. Actualmente, el avance hacia centros industriales de cero emisiones netas está en auge. Esto constituye una oportunidad única para las empresas de alinearse con los objetivos del Acuerdo de París, así como para impulsar la adopción de energías renovables.

Desde el clúster aeroespacial de Querétaro, México hasta el clúster automovilístico de Detroit, Michigan, las empresas llevan décadas instalándose en estos ecosistemas dinámicos. Mediante la compartición de recursos, problemas y soluciones; los parques industriales actúan como motores del crecimiento económico, e incrementan las oportunidades de aumentar la eficiencia.

Como consecuencia, a medida que aumenta la urgencia de la lucha contra el cambio climático, estos polígonos industriales conjuntamente ubicados pueden aprovecharse para reducir las emisiones de carbono a cero.

¿Cómo funcionan los clústeres industriales de cero emisiones netas?

Los sectores energéticos e industriales son culpables de hasta dos tercios del CO2 mundial (unas 22 gigatoneladas al año), según el nuevo informe emitido en colaboración con el Foro Económico Mundial.

Si las empresas situadas en éstos clústeres industriales trabajaran en conjunto, se podrían aprovechar al máximo las nuevas tecnologías y procesos limpios. Al mismo tiempo, se podría mantener o aumentar el nivel de productividad, incrementar las credenciales ecológicas de sus productos y mejorar el medio ambiente. De esta manera, las empresas pueden convertirse en parte de la solución, en lugar de ser parte del problema.

En la práctica, su funcionamiento varía mucho según la región y el tipo de industria. Sin embargo, la esencia de éstos clústeres es la misma: en general son un conjunto de instalaciones, plantas e infraestructuras vinculadas y dedicadas a la reducción y eliminación de los gases de efecto invernadero. Esto último se consigue mediante la aplicación de energía limpia y tecnología de control de emisiones.

Gracias a la generación de energía renovable in situ, a las fuentes de carbono cero gestionables compartidas, al almacenamiento y a las microrredes; los clústeres industriales pueden aprovechar las oportunidades que ofrece la energía limpia, no sólo para reducir las emisiones, sino también para que las empresas figurantes cumplan sus propios objetivos de sostenibilidad. Debido a la configuración de los clústeres, si la demanda de energía no puede ser abastecida mediante fuentes renovables in situ, las empresas pueden agrupar la demanda de Power Purchase Agreement (PPA) en su lugar.

Clústeres industriales con cero emisiones netas en la actualidad

Los clústeres industriales con cero emisiones netas son todavía un concepto relativamente nuevo, pero que está ganando terreno a medida que ciudades y países tratan de alcanzar la meta de cero emisiones para 2050, con el menor costo posible para sus ciudadanos y empresas.

Un ejemplo es el Parque Industrial de Suzhóu, situado en Jiangsu (China). Éste es uno de los parques industriales más grandes y modernos del mundo. Con una superficie de 288 km2 y más de 4.000 empresas, este parque ofrece una serie de soluciones energéticas e infraestructuras rentables. Estas incluyen bajas emisiones de carbono y energía limpia, que permiten a las empresas allí ubicadas seguir y mejorar su eficiencia energética y reducir sus emisiones de acuerdo con sus propios objetivos de sostenibilidad.

Mientras tanto, en el Reino Unido, donde el gobierno se ha comprometido a crear cuatro clústeres de bajas emisiones de carbono para 2030 y al menos un clúster de emisiones netas cero para 2040, hay varios ejemplos prometedores:

Uno de ellos es el clúster industrial de Humber, en Yorkshire. Sede de industrias como la de refinado, petroquímicas y manufactureras, es el clúster industrial más intensivo en carbono del país, con 12,4 millones de toneladas emitidas al año. El plan consiste en crear una infraestructura compartida de captura y almacenamiento de carbono junto a la primera central eléctrica de emisiones negativas del mundo, lo que permitirá a las industrias de la región producir productos químicos bajos en carbono. También existe la posibilidad de incorporar la producción de hidrógeno verde, aprovechando el auge del suministro de energía renovable eólica marítima en la región de Humber.

A medida que estos proyectos empiezan a madurar, también aumenta el interés en Estados Unidos y en América Latina. Este interés está apoyado por un estudio reciente del Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia que identifica las oportunidades de los centros de cero emisiones netas en Houston.

Ponerlo en práctica

Aunque los clústeres industriales de cero emisiones netas son una gran idea en teoría, la práctica no es tan sencilla. La mayoría de las empresas, ciudades y estados no tienen la capacidad de iniciar una transformación de reducción de emisiones desde el principio, y la adaptación de los sistemas heredados de eficiencia energética y de carbono de  cero emisiones implica un alto coste. Además, no todos las grandes emisoras de carbono están ubicadas en clústeres, por lo que la creación de estos parques es apenas una parte del camino.

Sin embargo, creemos que el movimiento de clústeres industriales de cero emisiones netas presenta una oportunidad emocionante para facilitar y promover la adopción de energías renovables, mientras las empresas comienzan a esforzarse por cumplir sus objetivos climáticos. Y para aquellas empresas que aún no tienen la oportunidad de unirse a un clúster, ya hay alternativas disponibles.

Una de las opciones más eficaces para las empresas que quieren cumplir sus objetivos de reducción de emisiones son los certificados de energía renovable (CER). En todo el mundo, aproximadamente el 70% de las empresas con objetivos de cero emisiones ya utilizan los CER como parte de sus estrategias de adquisición de electricidad renovable. El uso de los CER permite a una empresa declarar que utiliza electricidad renovable procedente de una fuente de emisiones de carbono baja o nula, y cómo proporcionan flexibilidad para abastecerse de energía verde en cualquier lugar de un país determinado, incluso las empresas situadas en regiones sin abundantes recursos de energía renovable pueden beneficiarse.

Otra opción es a través de los PPA, que permiten a los consumidores de nivel empresarial la compra de una cierta cantidad de energía renovable de un activo específico bajo un acuerdo de precios predeterminado. Aproximadamente el 45% de las empresas con objetivos de emisiones netas cero firman estos acuerdos como parte de sus estrategias de adquisición de electricidad renovable, y su uso está creciendo a medida que más y más empresas tratan de aprovechar los beneficios de la electricidad renovable para lograr sus objetivos de sostenibilidad.

Sin embargo, los CER y los PPA por sí solos no llevarán a las empresas a la neutralidad de carbono. Las operaciones cotidianas, como el uso del agua, la producción de envases y el uso de equipos no eléctricos, tienen una huella de carbono, por lo que los clústeres industriales de emisiones netas cero son tan atractivos: a través de la infraestructura compartida y la tecnología de captura de carbono, permiten nuevos modelos de negocio que pueden contribuir a prevenir los peores efectos del cambio climático provocados por el hombre.

Sin embargo, hasta que los clústeres industriales de cero emisiones netas se conviertan en una realidad a nivel global, lo mejor para las grandes emisoras es analizar seriamente sus estrategias de uso de energía, y considerar la aplicación de PPAs, CERs y otras herramientas para fijar su rumbo hacia la neutralidad de carbono.


En colaboración con Castleberry Media, estamos comprometidos con el cuidado de nuestro planeta, por lo que este contenido es responsable con el medio ambiente.

En todo el mundo, la presión para avanzar hacia un futuro limpio y sin emisiones de carbono es más fuerte que nunca. Hoy en día, «ser verde» es algo más que una idea pretenciosa: se está convirtiendo en la forma básica de hacer negocios de muchas empresas.

Según un artículo publicado en 2022 en CNBC, varios gigantes empresariales como Microsoft, Intuit y Apple son ejemplos de liderazgo al haberse comprometido con prácticas empresariales  que respetan el medio ambiente. Este tipo de acciones no sólo las adoptan las grandes compañías, sino también las pequeñas empresas.

Los consumidores también se están volviendo más considerados a la hora de comprar, buscando productos o servicios que se ajusten más a su postura medioambiental. Sin embargo, con un envase inteligente y un lenguaje destinado a atraer un público consciente con el medio ambiente, muchas empresas pueden engañar a los consumidores – sea o no su intención – haciéndoles creer que son más sostenibles de lo que realmente son. Así es el «greenwashing».

Greenwashing: utilizar un concepto limpio para encubrir un secreto no tan limpio

Las palabras son importantes, sobre todo cuando transmiten un determinado mensaje sobre lo que representa una empresa o su forma de actuar. El uso de palabras como «verde», «eco», «sostenible», «natural» o «consciente» está muy extendido, pero para algunos no está justificado y se conoce como greenwashing.

Concretamente, Greenwashing consiste en engañar a los potenciales consumidores haciéndoles creer que los productos o servicios de una empresa son respetuosos con el medio ambiente, pero sin ninguna prueba real que respalde esas afirmaciones. El potencial también puede consistir en exagerar la verdad de manera que se destaque un aspecto ecológico de una empresa para encubrir otro aspecto menos ecológico; por ejemplo, una empresa petrolera que instala paneles solares en sus gasolineras,  pero que luego sigue obteniendo grandes beneficios de los combustibles fósiles.

Subiendo la apuesta

Aunque el Greenwashing está aumentando, también lo hacen las consecuencias de participar en ello. Un estudio reciente nos muestra varios ejemplos de casos de litigio relacionados con el Greenwashing. Este estudio también nos brinda los siguientes consejos:

Por suerte, el Greenwashing puede evitarse. Según earth.org, hay varias formas de mantenerse en el lado positivo en la publicidad de una empresa sostenible, y todo empieza por la honestidad. Un paso clave es evitar un lenguaje demasiado genérico que no se pueda demostrar. Otra manera es ser transparente en lo que respecta a las áreas de la empresa que son sostenibles y las que no. También es importante presentar datos reales que midan la huella de carbono de la empresa, y tomar medidas reales para llevar a cabo cambios positivos, y una vez hecho esto, compartir esa información al público.   

Eversheds Sutherland afirma que «Una de las lecciones que hay que sacar de los expedientes más recientes es que las empresas deben evitar declarar de manera demasiado general sobre sus esfuerzos de sostenibilidad, así como los anuncios que se centren únicamente en el producto o servicio final que proporcionan. Como en todas las demandas por tergiversación, la verdad es la mejor defensa. Si una empresa puede respaldar una declaración concreta con un trabajo de sostenibilidad específico y con datos sólidos, podrá neutralizar y defenderse mejor de las acusaciones de Greenwashing que ahora inundan el panorama de los litigios en Estados Unidos».

La transparencia es más importante, ya que los consumidores son cada vez más conscientes del Greenwashing. La información necesaria para identificar este fenómeno está en todas partes y es más simple que nunca identificar si una empresa es realmente sostenible. Además, el escándalo provocado por el Greenwashing puede dejar una marca permanente en la reputación de una empresa y, por ende, en sus resultados.

Pasar del Greenwashing al estándar de oro

Convertirse en una empresa sostenible puede empezar por las pequeñas cosas. Un artículo de Inc. ofrece algunos consejos útiles para iniciar este proceso, desde la sustitución de las bombillas tradicionales y la eliminación de las botellas de plástico en la oficina, hasta la contratación exclusiva de proveedores ecológicos de confianza. American Express ofrece más información sobre este tema, por ejemplo, la realización de una auditoría medioambiental, la reutilización o el rediseño de productos y recompensar los comportamientos que respeten el medio ambiente..

Pero para llegar realmente al siguiente nivel de convertirse en una empresa sostenible y ecológica, es necesario que se produzcan cambios a otro nivel. Esto requiere un esfuerzo concentrado por parte de los máximos responsables de la empresa y se extiende hacia abajo y a lo largo de toda la organización, con el objetivo final de generar cambios sostenibles a gran escala y tener un impacto real en el personal, los consumidores y el medio ambiente.

Crear una cultura verde

El primer paso para crear una empresa verde es incorporar estos valores a la cultura de la compañía. Para ello, los dirigentes deben determinar lo qué significa ser una empresa con conciencia ecológica, y cómo esto afecta a los empleados, a los clientes y al planeta en su conjunto. Este paso podría implicar la creación de una declaración de misión que se comunique a todo el personal y que se mantenga vigente; una declaración que inspire y se alinee con los valores fundamentales de la empresa. Esencialmente, proporcionar una base sólida sobre la que operar en el futuro. 

La clave de este esfuerzo es involucrar al mayor activo de la empresa y a sus empleados, y también fomentar su papel en el mantenimiento de la nueva cultura. Cada vez hay más personas que buscan trabajo en empresas verdes, por lo que la adopción de una cultura verde no sólo puede motivar al personal existente, sino también a las nuevas contrataciones.

Analizar a fondo la empresa

Una vez que la empresa sabe a qué aspira, los directivos pueden empezar a evaluar a fondo todo, desde el funcionamiento diario de la empresa hasta la sostenibilidad de sus productos o servicios (y, específicamente, de su cadena de suministro). Este paso es el más largo, ya que requiere profundizar en los detalles y examinar cada procedimiento, política, proveedor, etc. El tamaño de la empresa determinará por dónde empezar, ya que las empresas más pequeñas probablemente empiecen por las «victorias» fáciles y las grandes empiecen por el panorama general, como la evaluación de la cantidad de energía consumida en toda la empresa. Durante este proceso, algunas de las preguntas clave a tener en cuenta son: 

  • ¿Qué tan eficiente es el edificio (o edificios) en el que opera la empresa? ¿Se pueden implementar mejoras (e.j: añadir paneles solares)? 
  • ¿Está toda la cadena de suministro construida/enfocada hacia la sostenibilidad? ¿Dónde hay baches o ineficiencias?
  • ¿Cómo se producen los materiales de los proveedores? ¿Cumplen la normativa medioambiental?  
  • ¿Cómo se fabrican y empaquetan los productos (utilizando materiales reciclables o respetuosos con el medio ambiente en instalaciones con bajas emisiones de carbono) o se prestan los servicios (mediante un número excesivo de viajes o de vehículos en la carretera)?  

Buscar ayuda

La buena noticia es que una empresa no tiene que afrontar este gran esfuerzo sola. No sólo existe una amplia orientación, sino que hay expertos en la materia que pueden ayudar. El Green Business Bureau es un buen punto de partida. Otra opción es trabajar con empresas como Atlas Renewable Energy, que puedan ayudar a los grandes consumidores de energía a cambiarse a fuentes menos costosas. Centrada en operar con los más altos estándares y en adherirse a sus propios objetivos de desarrollo sostenible, Atlas tiene un conocimiento y una experiencia de vida real suficiente para desarrollar acuerdos de compra de energía a medida que permitan a los consumidores cumplir sus objetivos de energía limpia. 

Si el presupuesto es una preocupación, la empresa podría desarrollar la misión por su cuenta y luego trabajar con consultores en actividades específicas, como la recopilación de datos sobre aspectos clave del negocio que puedan ser más sostenibles. Además, las empresas más pequeñas podrían buscar acuerdos de compra de energía aplicables o certificados de energía renovable para ayudar a financiar sus esfuerzos.  

Fomentar un cambio continuo y sostenible

En la carrera por un futuro sostenible, las buenas intenciones ya no son suficientes. Las palabras deben medirse para decir la verdad sobre lo que es la empresa, a quién sirve, cómo opera; y su impacto medioambiental. Este proceso comienza con la adopción de una mirada crítica para evaluar de qué manera se puede mejorar la empresa, en todos los niveles.

Un artículo de Forbes afirma: «Al invertir en buenas personas, rendir cuentas y comprometerse con una misión de sostenibilidad por dentro y por fuera, las empresas de 2021 pueden empujar al mundo hacia un futuro mejor al tiempo que refuerzan sus propias posiciones como líderes del mercado en la negociación».

En colaboración con Castleberry Media, estamos comprometidos con el cuidado de nuestro planeta, por lo que este contenido es responsable con el medio ambiente.

Se prevé que para el 2050, la población mundial aumente en casi un tercio, es decir, 2,000 millones de personas más. Dado que la cadena de producción de alimentos es una de las que más contribuye al calentamiento global, alimentar al mundo sin abrumar al planeta se ha convertido en algo urgente. Hoy en día, a medida que un número creciente de empresas y países asumen el reto del cambio climático, y los consumidores empiezan a exigir productos sustentables, la industria alimentaria está cambiando… rápidamente. 

Muchas marcas están trabajando en la salud y el bienestar, creando productos más saludables con el abastecimiento sustentable de materias primas. Mientras tanto, la atención a los derechos humanos y laborales en la cadena de suministro ha hecho que las empresas se unan a iniciativas como el Comercio Justo para garantizar que quienes trabajan para producir los alimentos que comemos lo hagan en condiciones seguras y reciban un salario justo. Reducir el uso de agua y el impacto de los residuos también se ha convertido en una prioridad importante, y muchas empresas están sacando al mercado productos con envases reciclables, por ejemplo.

Pero si no se aborda el gran problema del uso de la energía y las emisiones, ninguno de estos esfuerzos tendrá un impacto significativo en el futuro de nuestro planeta.  

Desde la producción de cultivos, la silvicultura y los productos cárnicos y pesqueros hasta el almacenamiento y la transformación de los alimentos, el transporte y la distribución y la preparación de estos, la cadena de valor agroalimentaria consume hoy el 30% de la energía disponible en el mundo y es responsable de hasta una quinta parte de todas las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI). A medida que la población crece y las necesidades alimentarias aumentan, hay que encontrar una solución que reduzca el uso de combustibles fósiles sin dejar de alcanzar los objetivos de productividad alimentaria.

Afortunadamente, las empresas líderes del sector, desde los minoristas hasta los procesadores agroalimentarios, están tomando medidas para conseguirlo, como optando por fuentes de energía renovables.

Desde el compromiso del minorista Walmart de obtener el 100% de su electricidad a partir de fuentes renovables para 2035, hasta el trabajo del productor mundial de confitería Mars, que ya ha convertido varias de sus operaciones en energía 100% renovable, y el compromiso del productor de frutas y verduras Dole de lograr cero envases de plástico de origen fósil para 2025 y cero emisiones netas de carbono en todas sus operaciones para 2030, las empresas de toda la cadena de valor alimentaria se están tomando en serio sus responsabilidades.

Pero no sólo los grandes nombres conocidos pueden marcar la diferencia. En los últimos años, los consumidores de todo el mundo son cada vez más conscientes del impacto medioambiental de las marcas que compran y esto incluye a las empresas de alimentación y bebidas. Según la Harvard Business Review «los productos que tenían una declaración de sustentabilidad en el envase representaron el 16.6% del mercado en 2018, frente al 14.3% en 2013, y aportaron casi $114 billones en ventas». Y lo que es más importante, los productos comercializados como sustentables crecieron 5.6  veces más rápido que los que no lo eran.» El estudio añade que los consumidores están ahora «comprando activamente más productos respetuosos con el medio ambiente», y algunos están incluso dispuestos a pagar una prima por productos de alimentación y bebidas que siguen prácticas empresariales sustentables. Además, las prácticas medioambientales de la industria alimentaria están bajo constante vigilancia de los gobiernos y las ONGs, debido a su gran impacto ante el cambio climático.

Abordar su huella de carbono, junto con otros objetivos relacionados con los SDGs, es vital para las empresas de todos los tamaños que quieran mantener su cuota de mercado y contribuir a un futuro sustentable.

La oportunidad de las energías renovables 

En los últimos años, los acuerdos de compra de energía solar (PPA) en los sectores comercial e industrial han contribuido enormemente al crecimiento de las energías renovables. El año pasado, las empresas compraron un récord de 23.7GW de energía limpia mediante acuerdos a largo plazo, a pesar de la devastación causada por la pandemia de Covid-19 y la recesión mundial.

Para las empresas del sector alimentario, los PPAs solares son especialmente útiles, ya que la demanda de energía de calefacción y refrigeración de los procesos, el bombeo y la ventilación de las instalaciones y la iluminación es mayor durante las horas de luz, incluso en instalaciones que funcionan las 24 horas del día.

Aunque el sector también ha recurrido a otras fuentes de energía renovables, como la conversión de la biomasa en energía, éstas no están exentas de emisiones. Transformar los residuos orgánicos en biocombustible no sólo es un proceso caro y complejo, sino que además produce gases de efecto invernadero por la combustión, por lo que, aunque la energía de la biomasa sea una fuente renovable, no resuelve el problema de las emisiones.

Al firmar un PPA solar corporativo, una empresa alimentaria puede reducir los gastos de energía y las emisiones de gases de efecto invernadero simultáneamente, sin afectar al flujo de caja mensual. 

Por supuesto, las empresas del sector también pueden adquirir sus propios sistemas de energía solar pero esto requiere un capital que podría utilizarse para invertir en la ampliación de la capacidad de producción, la innovación de nuevos productos o la entrada en nuevos mercados. Con un PPA solar, las empresas alimentarias pueden utilizar el capital ahorrado para mejorar la sustentabilidad en otros ámbitos de su negocio, desde el aumento de la eficiencia energética hasta la mejora de los equipos.

Con un PPA corporativo las empresas también pueden acceder a otro tipo de ahorros que no son evidentes por adelantado. Cuando las empresas de producción de alimentos obtienen su energía de la red, están sujetas a los aumentos de las tarifas de las empresas energéticas, y con los precios de la energía al por mayor alcanzando máximos de varios años en varios mercados, muchas están sintiendo ese aumento. Un PPA establece claramente el precio de la electricidad durante la duración del contrato, asegurando la seguridad en un momento en que las empresas se enfrentan a la extrema volatilidad del mercado.

Los PPA solares no sólo ofrecen una reducción de los gastos energéticos, sino que brindan a las empresas alimentarias la oportunidad de ser más responsables desde el punto de vista medioambiental, al tiempo que afrontan el reto de alimentar a 2,000 millones de personas más en los próximos años. 

Sin un cambio a la energía renovable, no hay forma sustentable de que las empresas del sector de la producción de alimentos mantengan el ritmo de la creciente demanda. Alimentar al mundo sin destruir el planeta en el proceso es una de las cuestiones más importantes de nuestro tiempo, y las empresas del sector deben actuar ahora, tanto para hacer más sustentables sus operaciones internas como para exigir que los proveedores a los que compran también lo hagan.

Cómo puede ayudar Atlas Renewable Energy

Atlas Renewable Energy fue concebido con la sustentabilidad en su núcleo. Desarrolla, construye, financia y explota proyectos de energía limpia en todo el continente americano que permiten a las empresas alimentar sus operaciones de forma sustentable.

Con una sólida experiencia en la gestión de acuerdos de compra de energía renovable (PPA) a largo plazo y certificados de energía renovable (RECs), Atlas ayuda a  los grandes consumidores de energía de todos los sectores a cambiar a la energía verde y a gestionar su transición hacia las emisiones netas cero. 

Para conocer más sobre el enfoque de Atlas Renewable Energy y cómo puede ayudar a su empresa a cumplir sus objetivos de sustentabilidad, póngase en contacto con nosotros en contacto@atlasren.com.

En colaboración con Castleberry Media estamos comprometidos con el cuidado de nuestro planeta, por lo que este contenido es responsable con el medio ambiente.