Tiempo atrás, el éxito de una empresa se juzgaba únicamente por sus resultados financieros. Pero las finanzas por sí solas no reflejan la realidad de una empresa. A medida que los negocios empiezan a responder a múltiples stakeholders, el liderazgo sostenible, el cuidado  al medio ambiente, la sociedad y los objetivos de desarrollo a largo plazo, se han vuelto aspectos vitales por los que se mide a una empresa más allá de sus estados financieros.

La respuesta mundial a la crisis del Covid-19 demuestra la importancia que tienen las personas, el planeta y la transparencia en las decisiones empresariales. A medida que los líderes mundiales se enfocan en acciones políticas y económicas para ayudar a restablecer la economía, el capitalismo inclusivo, una recuperación equitativa y un futuro más verde son ahora el centro de atención.

Para las empresas, esto significa que ha llegado el momento de examinar más de cerca las estrategias de sostenibilidad corporativa.

«Debemos repensar lo que entendemos por ‘capital’ en sus múltiples iteraciones, ya sea en términos financieros, medioambiental, social o humano. Los consumidores de hoy esperan cada vez más que las empresas contribuyan al bienestar social y al bien común», dijo Klaus Schwab, fundador y presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial (FEM) en diciembre de 2019 durante el lanzamiento del nuevo manifiesto de Davos para un mejor capitalismo.

En aquel momento, no había ningún indicio de los tumultuosos acontecimientos que estaban a punto de sacudir la economía mundial. Sin embargo, un año y medio después, los líderes empresariales están iniciando un camino de mejora continua, cambiando sus políticas para que la sostenibilidad y la inclusión social sean parte fundamental de su funcionamiento.

CAPITALISMO INCLUSIVO

El mundo corporativo siempre se ha caracterizado por la competencia, con la presión sobre los directores generales para que prioricen los ingresos por encima de otras variables. Sin embargo, los líderes empresariales están empezando a reconocer que las empresas no son sólo entidades con ánimo de lucro, sino también una parte importante del tejido social y medioambiental.

En enero de este año, 60 líderes empresariales, incluidos los directores generales de Dow, Unilever, Nestlé, PayPal, Reliance Industries y Sony, se comprometieron públicamente con las Métricas del Capitalismo de Stakeholders, un conjunto de métricas y divulgaciones ambientales, sociales y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés) publicadas por el Foro Económico Mundial y su Consejo Empresarial Internacional (IBC) en septiembre de 2020, que miden la creación de valor no financiero a largo plazo para los stakeholders.

Marc Benioff, Director General de Salesforce, ha declarado que su empresa se adhiere a estas métricas: «Hoy es un paso más en el creciente impacto que marca el capitalismo inclusivo hacia los diferentes actores. No se trata sólo de palabras, sino de que las empresas establezcan métricas claras, midiendo nuestro progreso y haciéndonos responsables. Sólo así podremos ofrecer un crecimiento a largo plazo a nuestros accionistas, generar confianza con todas las partes interesadas y mejorar realmente el estado del mundo.»

Reconociendo que el crecimiento y la productividad por sí solos no son suficientes si no se abordan la desigualdad y el medio ambiente, las métricas incluyen información enfocada en cuatro pilares: las personas, el planeta, la prosperidad y los principios de gobernanza, e incluyen áreas como las emisiones de gases de efecto invernadero, la igualdad salarial y la diversidad de los consejos directivos, entre otras.

BAJO EL LENTE DE ESG

El debate sobre el clima lleva ya algún tiempo en marcha, pero en el último año hemos visto un aumento de la urgencia por atender estos temas; eventos como los incendios forestales y los fenómenos meteorológicos extremos han puesto de manifiesto la conexión entre nuestras acciones y el medio ambiente. El Covid-19 también demostró que nuestra salud depende de los demás. Mientras la justicia social y la igualdad racial dominaban el discurso en Estados Unidos y fuera de él, también vimos el impacto que genera el hacer muy poco frente a las desigualdades en nuestra sociedad.

La convulsión provocada por los acontecimientos del 2020 ofrece una oportunidad sin precedentes para replantear nuestra forma de hacer las cosas, y el impulso para que las empresas lideren este proceso nunca había sido tan fuerte.

SOSTENIBILIDAD TANTO INTERNA COMO EXTERNA

No sólo importa el impacto de las empresas en el entorno que las rodea. Mientras las órdenes de cuarentena y confinamiento mantenían a la mayoría de los trabajadores del mundo en sus casas, los líderes empresariales también empezaron a reconocer la necesidad de construir una fuerza de trabajo más resistente, dando prioridad al bienestar. 

En Atlas Renewable Energy, hemos visto cómo este año nos ha dado una oportunidad única para impulsar las conversaciones en torno a la diversidad y la inclusión teniendo en cuenta los complejos retos que supone mantener un equipo de trabajo remoto durante una pandemia. 

Como ciudadanos corporativos, podemos hacer todas las promesas ambientales, sociales y de gobernanza del mundo, pero sin un liderazgo empático que permita un lugar de trabajo diverso, nunca lograremos el progreso necesario. Si el año pasado nos ha enseñado algo, es que tenemos que impulsar una plantilla más inclusiva, cohesiva y sostenible para recuperarnos de forma más fuerte y ser parte del cambio que queremos ver.

SEÑALES DE ALARMA EN LA INDUSTRIA ENERGÉTICA

Las consecuencias de pasar por alto los tres pilares clave: las personas, el planeta y la rentabilidad, son evidentes. La industria del petróleo y el gas, por ejemplo, que durante mucho tiempo ha funcionado únicamente en función de los resultados financieros, está perdiendo ahora su licencia social para operar en todo el mundo. Si las empresas energéticas, y, de hecho, cualquier gran empresa con un impacto desmesurado sobre las personas y el planeta, quieren subsistir, deben adaptarse a las nuevas realidades. Seguir como siempre no será una opción para nadie de aquí en adelante. 

«Si la recuperación económica se reduce a regresar a estándares previos a la pandemia, la sociedad habrá perdido una importante oportunidad de transición hacia una senda de crecimiento más inclusiva y ecológica», afirmaron los economistas jefe encuestados por el Foro Económico Mundial el año pasado.

EL CASO DE NEGOCIO PARA UN LIDERAZGO SOSTENIBLE

A medida que más empresas de todo el mundo empiezan a ver más allá de los beneficios inmediatos y a corto plazo, el liderazgo sostenible se está convirtiendo en la clave del éxito futuro. Sin embargo, este tipo de liderazgo no es un juego solamente de valores. Es tener las habilidades para impulsar una mayor productividad mediante la creación de lugares de trabajo, comunidades y ecosistemas empresariales más equitativos e inclusivos.