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La compañía ha sido reconocida por su compromiso con la Diversidad e Inclusión, implementando un programa social para ayudar a cerrar la brecha de género dentro del sector de las energías renovables.

Miami, FL, 22 de octubre de 2021 – Atlas Renewable Energy, desarrollador internacional de energía renovable, ha sido otorgado con el premio Acuerdo Energético del Año ESG 2020 (Américas) de IJGlobal y el Premio Social ESG. Los reconocimientos se anunciaron el jueves 21 de octubre en la ceremonia de entrega de premios de IJGlobal en Londres. Según IJGlobal, estos dos reconocimientos fueron otorgados a Atlas debido al verdadero compromiso de la empresa con la diversidad y la inclusión mediante la implementación de un programa social destinado a cerrar la diferencia de género en el sector de las energías renovables.

El Premio Social ESG fue otorgado al programa de Atlas “ Somos parte de la misma energía”, una iniciativa social que se ha desarrollado en Brasil, Chile y México y que se implementa durante la fase de construcción de los proyectos solares que la empresa está desarrollando actualmente en estos países.

El programa tiene como objetivo mejorar la capacidad de la fuerza laboral femenina local con capacitaciones que les brindarán acceso a optar por empleos más técnicos dentro de la construcción de los proyectos. Al mismo tiempo, Atlas movilizó a sus contratistas para dar prioridad a las participantes de estos entrenamientos dentro de sus procesos de contratación. Esta iniciativa se ha convertido en el programa social insignia de Atlas y está alineada con los Objetivos de Desarrollo Sustentable de la ONU (#5 – Igualdad de Género, #8 – Trabajo Decente y Crecimiento Económico, #10 – Reducción de Desigualdades y #12 – Consumo y Producción Responsable).

A la fecha, casi 1,000 mujeres han recibido capacitación en diferentes campos, como la construcción civil, carpintería, salud y seguridad, montaje de módulos, electricidad, entre otros. Esto ha permitido aumentar la participación femenina en la construcción de los proyectos de un típico 2% a un 15%.

Se espera que el programa “ Somos parte de la misma energía” se implemente en los nuevos proyectos de la empresa para que más mujeres puedan beneficiarse de estos cursos de capacitación y encontrar nuevos caminos profesionales.

La Planta Solar Jacaranda en Brasil también fue reconocida por IJGlobal con el Premio Acuerdo Solar del Año (Américas) debido a la exitosa implementación del programa “Somos parte de la misma energía” durante la construcción del proyecto.

Durante este tiempo, más de 214 mujeres fueron capacitadas en habilidades técnicas. De las mujeres que recibieron capacitación, 123 fueron contratadas para formar parte de la construcción de Jacaranda. En total, 159 mujeres fueron contratadas, lo que representó un 17% de la mano de obra  total contratada en Jacaranda durante el periodo más fuerte de trabajo de construcción. El proyecto también se enfocó en la contratación de grupos subrepresentados como la población afrodescendiente del estado de Bahía, que formó la mayor parte de la fuerza laboral total, 85% hombres afrodescendientes y 83% mujeres afrodescendientes.

“Es un honor ser reconocidos por nuestro programa de fuerza laboral femenina “Somos parte de la misma energía” y por su implementación en el Proyecto Solar Jacaranda, dijo María José Cortes, Directora de ESG en Atlas Renewable Energy. “La creación e implementación de este programa ha sido una experiencia asombrosa para todos nosotros en Atlas, nos ha ayudado a abrir puertas a nuevas oportunidades para las mujeres en áreas rurales de América Latina y a cambiar paradigmas. Estamos muy orgullosos de ello, pero sabemos que todavía queda mucho por hacer en términos de diversidad e inclusión. Esperamos que este programa plantee la semilla para prácticas más inclusivas en nuestra industria y en las comunidades donde operamos”.

Acerca de Atlas Renewable Energy

Atlas Renewable Energy es una empresa de generación de energía renovable que desarrolla, construye y opera proyectos de energía renovable con contratos a largo plazo en toda América. La cartera actual de la empresa es de 2.2GW de proyectos contratados en fase de desarrollo, construcción u operación, y tiene como objetivo expandirse en 4GW adicionales en los próximos años.

Lanzada a principios de 2017, Atlas Renewable Energy incluye un equipo experimentado con la mayor trayectoria en la industria de la energía solar en América Latina. La empresa es reconocida por su alto nivel de exigencia en el desarrollo, la construcción y la operación de proyectos a gran escala.

Atlas Renewable Energy forma parte del Energy Fund IV, fundado por Actis, uno de los principales inversionistas de capital privado en el sector energético. El crecimiento de Atlas Renewable Energy se centra en los principales mercados y economías emergentes, utilizando sus ya probados conocimientos de desarrollo, comercialización y estructuración para acelerar la transformación hacia la energía limpia. Al comprometerse activamente con la comunidad y las partes interesadas como centro de su estrategia de proyectos, la empresa trabaja cada día para ofrecer un futuro más limpio.

Para conocer más sobre Atlas Renewable Energy, visite: www.atlasrenewableenergy.com

La tecnología de los vehículos eléctricos es una de las más prometedoras cuando se trata de reducir las emisiones de carbono en el sector del transporte, pero los beneficios que pueden aportar dependen en gran medida de la procedencia de la energía que utilizan. En la actualidad, muy pocos vehículos eléctricos funcionan con energías renovables. Para que sean una opción realmente verde, esto tiene que cambiar.

La revolución de los vehículos eléctricos ya está aquí. Según la Agencia Internacional de la Energía (IEA, por sus siglas en inglés), el número de vehículos eléctricos para el transporte de pasajeros movilizándose en las carreteras del mundo podría superar los 250 millones en 2030, mientras que la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA, por sus siglas en inglés) calcula que la flota de autobuses eléctricos y otros vehículos de transporte público podrían sobrepasar ampliamente los 10 millones.

Al tener un motor eléctrico en lugar de un motor de combustión interna, los vehículos eléctricos no emiten gases de escape, lo que significa que, a diferencia de los vehículos tradicionales, no emiten dióxido de carbono, ozono u otras partículas contaminantes al aire que respiramos.

Esto es importante, ya que el transporte representa alrededor de una quinta parte de las emisiones mundiales y los viajes por carretera suponen tres cuartas partes de ese total. La mayoría de las emisiones procede de los vehículos de pasajeros (autos y buses), que son responsables del 45.1%. El otro 29.4% procede de los camiones que transportan mercancías.

Además, esta cifra no hará más que aumentar, ya que el crecimiento de la población y los cambios demográficos demandan cada vez más  viajes por carretera, por no hablar del incremento del comercio electrónico que refuerza la necesidad de transportar mercancías y servicios de entrega puerta a puerta

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la contaminación atmosférica es la causa de una de cada nueve muertes en el mundo, por lo que transformar el sistema de transporte en uno que funcione con vehículos eléctricos garantizará un futuro más seguro y ecológico para toda la humanidad. ¿Es esto cierto?

Energía contaminante

Los vehículos eléctricos necesitan entre 24 y 50 kWh de electricidad para recorrer 160 km, y esta electricidad proviene de la red. Un estudio del Departamento de Energía de Estados Unidos muestra que el aumento de la electrificación estimulará a su vez el consumo eléctrico nacional hasta en un 38% para el año 2050. Este aumento se debe, mayoritariamente, a los vehículos eléctricos. Pero además, en algunos casos, este incremento en la movilidad eléctrica podría provocar importantes emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) o incluso podría prolongar la vida útil de los combustibles fósiles, si es que los vehículos se cargan principalmente con la energía generada por dichos combustibles.

De hecho, un estudio reciente de la Universidad China de Tsinghua reveló que los vehículos eléctricos que se cargan en China —donde la mayor parte de la electricidad procede de centrales eléctricas de carbón—, aportan entre dos y cinco veces más partículas y sustancias químicas que los automóviles con motores de gasolina. 

En el fondo, a menos que la electricidad con la que funcionan los vehículos eléctricos sea limpia, estos nunca serán una opción totalmente ecológica.

Debido a la gran cantidad de vehículos eléctricos que se prevé se pongan en marcha en los próximos años, es crucial que tanto los usuarios como las empresas de servicios públicos encuentren una forma de cargarlos con fuentes de energía renovables. De hecho, los vehículos eléctricos podrían ser la clave para conectar a los sectores de las energías renovables y del transporte, por el bien de todos.

Los vehículos eléctricos podrían ser los mayores compradores de energías renovables

Se calcula que para el año 2030, la cantidad de electricidad necesaria para alimentar a todos los vehículos eléctricos alcance la descomunal cifra de 640TWh. Para ponerlo en perspectiva, las más de 300 empresas mundiales que han firmado el compromiso RE100 de ser 100% renovables compran en total unos 220TWh al año, es decir, algo más de un tercio de esa cantidad. 

Esto supone una gran oportunidad y podría posicionar a los vehículos eléctricos como uno de los mayores compradores de electricidad renovable a nivel mundial. No solo eso, sino que las necesidades de electricidad de los vehículos eléctricos podrían aprovecharse para impulsar una mayor capacidad renovable en todo el mundo.

El modelo ya existe: la adquisición de energía renovable por parte de las empresas mediante acuerdos  bilaterales de compra de energía (PPA, por sus siglas en inglés) ha creado una importante demanda voluntaria de nuevos proyectos de energía renovable a escala mundial. El año pasado, las corporaciones compraron una cifra récord de energía limpia que ascendió a 23.7 GW, por encima de los 20.1GW de 2019 y los 13.6GW de 2018 —según una nueva investigación publicada por BloombergNEF (BNEF)—, y esto se produjo a pesar de las dificultades causadas por la pandemia por COVID-19 y la consiguiente recesión mundial.

A través de los PPAs, los fabricantes de equipos originales de vehículos (OEM, ídem), los operadores de puntos de carga, los proveedores de servicios de movilidad eléctrica y el creciente número de empresas que se están comprometiendo a cambiar sus flotas vehiculares por eléctricos pueden desarrollar impecables soluciones ecológicas para el futuro, así como facilitar la puesta en marcha de nuevos proyectos de energías renovables. Esto permitirá, además, que el mundo esté cada vez más cerca de cumplir los objetivos del Acuerdo de París.

No se trata solo de la electricidad con la que funcionan

No solo es importante la energía que alimenta las baterías de los vehículos. La mitad de las emisiones del ciclo de vida de las baterías de litio de los vehículos eléctricos procede de la electricidad utilizada para ensamblarlas y fabricarlas, lo que significa que la combinación de electricidad en las instalaciones de los fabricantes es también una parte clave de la ecuación. Un estudio reciente de IVL (el Instituto Sueco de Investigación Ambiental), descubrió que las baterías de litio producidas en regiones con una red de carbono cero tenían unas emisiones de 61 kg de CO2 equivalente por kWh de capacidad de la batería (CO2e/kWh). Esta cifra se duplica con creces, hasta 146 kg, cuando la electricidad utilizada en la fabricación de las baterías procede de combustibles fósiles.

Por lo tanto, el beneficio climático de los vehículos eléctricos no solo depende de lo ecológica que sea la electricidad utilizada para cargar su batería, sino también de la intensidad de carbono de la electricidad utilizada para fabricar esa batería, lo que crea otro imperativo para que los fabricantes de vehículos eléctricos opten por la energía renovable.

Una red estable

El crecimiento de la flota vehicular eléctrica también podría impulsar el desarrollo de las energías renovables de otras maneras. Los automóviles privados están estacionados el 95% del tiempo, y los responsables de la planificación energética están buscando formas de utilizar este tiempo muerto para resolver uno de los mayores problemas derivados del aumento progresivo de las redes renovables: la estabilidad.

«Dentro de sus posibilidades, los vehículos eléctricos pueden crear una gran capacidad de almacenamiento de electricidad», afirma Dolf Gielen, director del Centro de Innovación y Tecnología del IRENA. «La carga inteligente (que permite cargar los vehículos y, a la vez, mantener la red eléctrica a la que están conectados) desbloquea un círculo virtuoso en el que las energías renovables hacen que el transporte sea más limpio y los vehículos eléctricos soporten una mayor proporción de fuentes renovables».

La tecnología que lo posibilita está todavía en sus inicios: hasta ahora, el Nissan Leaf es el único vehículo eléctrico de producción masiva en el mercado que permite la carga del vehículo a la red (V2G, por sus siglas en inglés). Sin embargo, en Atlas nos complace ver que más fabricantes de equipos originales empiezan a considerar este potencial, por ejemplo, Hyundai, Kia y Lucid tienen previsto incluirla en futuros vehículos.

Con una buena planificación y la infraestructura adecuada, los vehículos eléctricos pueden reducir las emisiones, sustituir a los vehículos contaminantes e impulsar el despliegue de infraestructuras de energías renovables. Además, cuando están estacionados y cargándose, pueden actuar como bancos de baterías, estabilizando las redes eléctricas alimentadas por energía solar renovable. Para los proveedores de energía renovable como Atlas, esto nos da la oportunidad de suministrar cantidades cada vez mayores de electricidad limpia a un número creciente de sectores industriales.

Un impulso hacia la electrificación 

Mientras que los gobiernos de todo el mundo van develando sus planes para acabar con la venta de vehículos de gasolina y diésel, no pasará mucho tiempo hasta que los vehículos eléctricos sean el pilar del transporte público y privado. Desde los automóviles eléctricos de propiedad privada hasta las flotas de taxis comerciales y los autobuses eléctricos autodirigidos, los vehículos eléctricos están redefiniendo rápidamente el mercado.

Lo más emocionante de esta situación es lo que significa para la demanda general de electricidad. Las proyecciones de la IEA muestran que la demanda mundial de electricidad crecerá más de un tercio de aquí al 2040, principalmente debido a la incorporación de los vehículos eléctricos, que harán que la demanda de electricidad para el sistema de transporte pase de prácticamente nada a 4,000 TWh al año. De esta manera, se eleva la cuota de la electricidad en el consumo total de energía  del 19% en 2018 al 31% en 2040, superando al petróleo y dejando al carbón en el olvido. 

En Atlas, vemos esto como una oportunidad sin precedentes para descarbonizar la matriz energética. A medida que los vehículos eléctricos promueven la electrificación, garantizar que esta energía proceda de fuentes renovables nos acercará un poco más a la reducción de las emisiones de CO2 del sector eléctrico y, por ende, a un futuro más sostenible.

Los vehículos eléctricos llegaron para quedarse. Sin embargo, para que sean realmente una alternativa ecológica para el futuro del transporte, es vital que no perdamos la oportunidad de vincularlos con las energías renovables. En Atlas, nuestra estructura bilateral de PPAs implica que podemos ayudar a los OEMs, a los proveedores de infraestructura de carga y a los fabricantes de baterías para garantizar que los vehículos eléctricos sean una propuesta ecológica real e integral.

¿Qué tienen en común la NASA, la Academia Chilena de Ciencias, la Sociedad Canadiense de Zoólogos y Bill Gates?

Todos ellos afirman que el cambio climático ha sido causado por la actividad humana y que es una amenaza grave, así como también lo aseguran la gran mayoría de los científicos del clima que publican activamente.

El debate sobre si el cambio climático es o no una realidad ha terminado. Pero aunque esto sea inevitable, nuestra respuesta ante él no lo es.

En Atlas Renewable Energy, creemos que el cambio climático representa la mayor amenaza a la que se enfrenta la humanidad hoy en día y se requiere una acción inmediata para revertir esta alarmante tendencia. A su vez, hay razones para ser cautelosamente optimistas sobre la nueva oportunidad de enderezar el rumbo. Aquí está el por qué.

LA INNOVACIÓN NOS AYUDA A MITIGAR EL RIESGO Y A TRANSFORMAR NUESTRA SOCIEDAD Y LA ECONOMÍA

En los últimos años, los signos físicos del cambio climático se han acelerado a un ritmo preocupante. Según la ONU, el 2019 ha sido el segundo año más cálido desde que se iniciaron los registros, lo que pone a nuestro planeta en vías de alcanzar temperaturas nunca antes vistas.

En la actualidad, el cambio climático está afectando la vida y medios de subsistencia de las personas en todos los continentes. Desde graves fenómenos meteorológicos hasta cambios de estación y aumento del nivel del mar, nadie puede escapar de los dramáticos impactos generados por el calentamiento del planeta.

Cada año se añaden a la atmósfera 51.000 millones de toneladas de gases de efecto invernadero y si queremos detener el cambio climático, esta cifra debe reducirse a cero.

Los acontecimientos de 2020 han puesto en manifiesto la vulnerabilidad de nuestras sociedades y economías, creando una corriente de apoyo para que los modelos empresariales se construyan en torno a principios basados en la solidaridad, la responsabilidad y la cooperación. Desde la reducción de los residuos en las cadenas de suministro hasta la detención de la deforestación o la reducción de las emisiones en los procesos de  fabricación, son muchos los indicios que demuestran que la transición hacia un futuro más sostenible es posible.

En su libro, titulado Cómo Evitar una Catástrofe Climática, el cofundador de Microsoft y filántropo Bill Gates aboga por un «milagro energético» que, en su opinión, permitirá desvincular el desarrollo económico de la degradación medioambiental.

Pide un aumento del uso de energías renovables frente a los combustibles fósiles (lo que supondría aproximadamente el 27% de la reducción de las emisiones), un cambio en la forma de fabricar nuestros productos (31%), un replanteamiento de la forma de cultivar nuestros alimentos (18%), una revisión de los viajes y el transporte (16%) y un nuevo enfoque en las tecnologías de calefacción y refrigeración (6%).

La innovación ya está en curso: por ejemplo, la transición de los combustibles fósiles productores de gases de efecto invernadero hacia las energías limpias es una realidad en todo el mundo, con reducciones sorprendentes en los precios de las energías renovables, el almacenamiento en baterías, la monitorización por teledetección, las redes inteligentes y las nuevas estructuras financieras que le permiten al sector privado encargarse de la ecologización de su consumo energético.

Un ejemplo de ello es el gigante estadounidense de la ciencia de los materiales Dow. Al igual que la mayoría de las empresas industriales, Dow lleva mucho tiempo tratando de reducir el impacto ambiental y los costos de las actividades que requieren un alto consumo energético. Su posición de liderazgo como proveedor de productos químicos, plásticos, fibras sintéticas y productos agrícolas, lo posicionan como uno de los mayores consumidores de energía industrial en el mundo.

En el pasado, Dow utilizaba la energía de la red y los combustibles fósiles para alimentar sus plantas, pero ha empezado a replantearse su cartera energética, fijándose el ambicioso objetivo de satisfacer 750 MW de su demanda de energía con energías renovables para 2025, y lograr la neutralidad del carbono para 2050.

Para ayudar a alcanzar este ambicioso objetivo, Dow se asoció con Atlas para suministrar energía limpia a su complejo de Aratu en Brasil, la planta de fabricación más grande de Dow en el país.

Este innovador acuerdo no sólo evita aproximadamente 35.000 toneladas métricas de emisiones de CO2 al año, el equivalente a retirar unos 36.800 automóviles de las calles de São Paulo, sino que sienta las bases para que el resto de la industria química aproveche las ventajas de las energías renovables para alcanzar los objetivos de mitigación del cambio climático.

INCLUSO DURANTE UNA PANDEMIA, LA CRISIS CLIMÁTICA SEGUÍA SIENDO LO MÁS IMPORTANTE

El acuerdo de Dow se firmó en medio de las turbulencias y la agitación del 2020, y no es un caso atípico. Aunque las empresas luchaban con los impactos por las restricciones de movilidad, las interrupciones de la cadena de suministro y la caída de la demanda causada por la pandemia, siguieron dando prioridad a la sostenibilidad y el rendimiento medioambiental.

En mayo de 2020, 155 empresas, con una capitalización bursátil combinada de más de 2.4 billones de dólares, firmaron una declaración en la que instaban a los gobiernos de todo el mundo a alinear sus esfuerzos de recuperación y ayuda del COVID-19 a la ciencia climática actual.

En julio, Microsoft, junto con AP Moeller-Maersk, Danone, Mercedes-Benz, Natura & Co., Nike, Starbucks, Unilever y Wipro, creó la iniciativa Transform to Net Zero, en la que la empresa tecnológica se compromete a desarrollar una cartera de 500 megavatios de proyectos de energía solar en comunidades con pocos recursos de Estados Unidos. 

Por su parte, Google se comprometió en septiembre a conseguir un 100% de energía renovable para 2030, mientras que el recién lanzado Programa de Energía Limpia para Proveedores de Apple ha hecho que 71 socios de fabricación de 17 países se comprometan a utilizar un 100% de energía renovable en la producción del gigante tecnológico, cambiando la electricidad utilizada en toda su cadena de suministro de fabricación por fuentes limpias para 2030.

Según recientes encuestas de Gallup, la preocupación por el cambio climático ha aumentado en el último año, lo que demuestra que hay un fuerte apoyo del público frente a las iniciativas que ayuden a detenerlo.

Todos los países del mundo han adoptado ya el Acuerdo de París, cuyo compromiso es limitar el calentamiento global por debajo de 1.5 °C respecto a los niveles preindustriales. Desde entonces, los gobiernos y las empresas de todo el mundo se han fijado ambiciosos objetivos de reducción de emisiones. Tras ser aplazada un año debido a la pandemia, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2021, también conocida como COP26, se celebrará en noviembre y con 70 países ya comprometidos con las emisiones netas de carbono cero, representa la mejor oportunidad para avanzar en los próximos años.

LOS INFRACTORES DEL CLIMA SE ENFRENTAN AL PROBLEMA

Con cambios políticos radicales en todo el mundo, se está dando una fuerte respuesta política a la crisis climática. Se espera que Estados Unidos, China y otros países realicen enormes inversiones en puestos de trabajo e infraestructuras del sector de las energías limpias para descarbonizar la economía, al tiempo que se eliminen las subvenciones a los combustibles contaminantes. 

La sostenibilidad ha dejado de ser un complemento y ahora suenan las alarmas sobre las posibles implicaciones financieras y económicas si no se acelera el progreso.

Un reciente informe de la Universidad de Cambridge señala que las pérdidas derivadas de los peligros relacionados con el clima ascienden ya a unos 180.000 millones de dólares anuales y seguirán aumentando a menos que los inversionistas, prestamistas, aseguradores y responsables políticos realicen importantes esfuerzos en la gestión del riesgo.

A medida que la buena voluntad pública y política hacia los contaminadores se desvanece, se ha producido una explosión de litigios sobre el clima contra las empresas que consumen muchos combustibles fósiles, o «grandes emisoras de carbono», en un esfuerzo por hacerlas responsables de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Está claro que sólo reduciendo las emisiones de energía las empresas van a poder minimizar su huella de carbono y esto es algo en lo que cada vez más líderes empresariales están empezando a pensar seriamente.

LA PRIMA VERDE ESTÁ ALCANZANDO UN PUNTO DE INFLEXIÓN

Uno de los argumentos más conocidos contra la ecologización de la economía es el costo. Bill Gates lo denomina «prima verde», es decir, la diferencia de costo entre un producto que implica la emisión de carbono y una alternativa que no lo hace.

Ahora que las nuevas energías renovables son más accesibles que los combustibles fósiles existentes en la mayoría de los casos, la prima verde ya no es una barrera, como explica Gates.

Incluso en los mercados más complicados, estamos viendo la demanda de los clientes corporativos, que quieren saber cómo acceder a la energía limpia y asegurar la estabilidad de los precios a largo plazo. Aunque aún queda mucho por hacer en todo el mundo para superar el obstáculo de la prima verde, todo indica que las energías renovables ya han recorrido un largo camino para conseguirlo.

NO PODEMOS SER COMPLACIENTES

Aunque creemos que hay espacio para el optimismo, no hay forma posible de minimizar la amenaza existencial de un desastre climático. Pero lo que sí vemos son una serie de acciones positivas procedentes de los sectores público y privado, que creemos que deben escalarse rápidamente para cambiar el rumbo de los niveles de emisiones en la atmósfera.

Los expertos tienen razón en lo que respecta al cambio climático, pero las peores predicciones no tienen por qué convertirse en algo inevitable. Se pueden poner en marcha los cambios políticos, de mercado y tecnológicos para la transición a un mundo con cero emisiones. Lo que nos corresponde hacer es volverlo realidad.

Tiempo atrás, el éxito de una empresa se juzgaba únicamente por sus resultados financieros. Pero las finanzas por sí solas no reflejan la realidad de una empresa. A medida que los negocios empiezan a responder a múltiples stakeholders, el liderazgo sostenible, el cuidado  al medio ambiente, la sociedad y los objetivos de desarrollo a largo plazo, se han vuelto aspectos vitales por los que se mide a una empresa más allá de sus estados financieros.

La respuesta mundial a la crisis del Covid-19 demuestra la importancia que tienen las personas, el planeta y la transparencia en las decisiones empresariales. A medida que los líderes mundiales se enfocan en acciones políticas y económicas para ayudar a restablecer la economía, el capitalismo inclusivo, una recuperación equitativa y un futuro más verde son ahora el centro de atención.

Para las empresas, esto significa que ha llegado el momento de examinar más de cerca las estrategias de sostenibilidad corporativa.

«Debemos repensar lo que entendemos por ‘capital’ en sus múltiples iteraciones, ya sea en términos financieros, medioambiental, social o humano. Los consumidores de hoy esperan cada vez más que las empresas contribuyan al bienestar social y al bien común», dijo Klaus Schwab, fundador y presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial (FEM) en diciembre de 2019 durante el lanzamiento del nuevo manifiesto de Davos para un mejor capitalismo.

En aquel momento, no había ningún indicio de los tumultuosos acontecimientos que estaban a punto de sacudir la economía mundial. Sin embargo, un año y medio después, los líderes empresariales están iniciando un camino de mejora continua, cambiando sus políticas para que la sostenibilidad y la inclusión social sean parte fundamental de su funcionamiento.

CAPITALISMO INCLUSIVO

El mundo corporativo siempre se ha caracterizado por la competencia, con la presión sobre los directores generales para que prioricen los ingresos por encima de otras variables. Sin embargo, los líderes empresariales están empezando a reconocer que las empresas no son sólo entidades con ánimo de lucro, sino también una parte importante del tejido social y medioambiental.

En enero de este año, 60 líderes empresariales, incluidos los directores generales de Dow, Unilever, Nestlé, PayPal, Reliance Industries y Sony, se comprometieron públicamente con las Métricas del Capitalismo de Stakeholders, un conjunto de métricas y divulgaciones ambientales, sociales y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés) publicadas por el Foro Económico Mundial y su Consejo Empresarial Internacional (IBC) en septiembre de 2020, que miden la creación de valor no financiero a largo plazo para los stakeholders.

Marc Benioff, Director General de Salesforce, ha declarado que su empresa se adhiere a estas métricas: «Hoy es un paso más en el creciente impacto que marca el capitalismo inclusivo hacia los diferentes actores. No se trata sólo de palabras, sino de que las empresas establezcan métricas claras, midiendo nuestro progreso y haciéndonos responsables. Sólo así podremos ofrecer un crecimiento a largo plazo a nuestros accionistas, generar confianza con todas las partes interesadas y mejorar realmente el estado del mundo.»

Reconociendo que el crecimiento y la productividad por sí solos no son suficientes si no se abordan la desigualdad y el medio ambiente, las métricas incluyen información enfocada en cuatro pilares: las personas, el planeta, la prosperidad y los principios de gobernanza, e incluyen áreas como las emisiones de gases de efecto invernadero, la igualdad salarial y la diversidad de los consejos directivos, entre otras.

BAJO EL LENTE DE ESG

El debate sobre el clima lleva ya algún tiempo en marcha, pero en el último año hemos visto un aumento de la urgencia por atender estos temas; eventos como los incendios forestales y los fenómenos meteorológicos extremos han puesto de manifiesto la conexión entre nuestras acciones y el medio ambiente. El Covid-19 también demostró que nuestra salud depende de los demás. Mientras la justicia social y la igualdad racial dominaban el discurso en Estados Unidos y fuera de él, también vimos el impacto que genera el hacer muy poco frente a las desigualdades en nuestra sociedad.

La convulsión provocada por los acontecimientos del 2020 ofrece una oportunidad sin precedentes para replantear nuestra forma de hacer las cosas, y el impulso para que las empresas lideren este proceso nunca había sido tan fuerte.

SOSTENIBILIDAD TANTO INTERNA COMO EXTERNA

No sólo importa el impacto de las empresas en el entorno que las rodea. Mientras las órdenes de cuarentena y confinamiento mantenían a la mayoría de los trabajadores del mundo en sus casas, los líderes empresariales también empezaron a reconocer la necesidad de construir una fuerza de trabajo más resistente, dando prioridad al bienestar. 

En Atlas Renewable Energy, hemos visto cómo este año nos ha dado una oportunidad única para impulsar las conversaciones en torno a la diversidad y la inclusión teniendo en cuenta los complejos retos que supone mantener un equipo de trabajo remoto durante una pandemia. 

Como ciudadanos corporativos, podemos hacer todas las promesas ambientales, sociales y de gobernanza del mundo, pero sin un liderazgo empático que permita un lugar de trabajo diverso, nunca lograremos el progreso necesario. Si el año pasado nos ha enseñado algo, es que tenemos que impulsar una plantilla más inclusiva, cohesiva y sostenible para recuperarnos de forma más fuerte y ser parte del cambio que queremos ver.

SEÑALES DE ALARMA EN LA INDUSTRIA ENERGÉTICA

Las consecuencias de pasar por alto los tres pilares clave: las personas, el planeta y la rentabilidad, son evidentes. La industria del petróleo y el gas, por ejemplo, que durante mucho tiempo ha funcionado únicamente en función de los resultados financieros, está perdiendo ahora su licencia social para operar en todo el mundo. Si las empresas energéticas, y, de hecho, cualquier gran empresa con un impacto desmesurado sobre las personas y el planeta, quieren subsistir, deben adaptarse a las nuevas realidades. Seguir como siempre no será una opción para nadie de aquí en adelante. 

«Si la recuperación económica se reduce a regresar a estándares previos a la pandemia, la sociedad habrá perdido una importante oportunidad de transición hacia una senda de crecimiento más inclusiva y ecológica», afirmaron los economistas jefe encuestados por el Foro Económico Mundial el año pasado.

EL CASO DE NEGOCIO PARA UN LIDERAZGO SOSTENIBLE

A medida que más empresas de todo el mundo empiezan a ver más allá de los beneficios inmediatos y a corto plazo, el liderazgo sostenible se está convirtiendo en la clave del éxito futuro. Sin embargo, este tipo de liderazgo no es un juego solamente de valores. Es tener las habilidades para impulsar una mayor productividad mediante la creación de lugares de trabajo, comunidades y ecosistemas empresariales más equitativos e inclusivos.

Como recurso no contaminante y limpio, las energías renovables son la clave de un futuro sostenible. Pero más allá de su impacto medioambiental, las energías renovables también pueden contribuir al desarrollo social, la inclusión, la diversidad y la equidad en todo el mundo.

En 2015, los Estados miembros de las Naciones Unidas adoptaron los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible como un llamado universal a la acción para acabar con la pobreza, proteger el planeta y mejorar la vida y las perspectivas para un mejor futuro para todos. Para lograr el objetivo número siete: “Garantizar el acceso a una energía asequible, fiable, sostenible y moderna», los países deben aumentar sustancialmente la proporción de energía renovable en el mix energético mundial. Pero esta no es la única forma en que las energías renovables contribuirán a un futuro mejor y más inclusivo para la humanidad.

DESARROLLO INCLUSIVO

A este punto, se sabe que la transición energética de los combustibles fósiles a las energías renovables, tendrá un impacto positivo en el PIB. Según el Último Informe de la Agencia Internacional de Energías Renovables, Global Renewables Outlook, la transformación del sistema energético podría suponer un enorme aporte de 98 millones de dólares al PIB mundial, lo que equivale a dos veces la capitalización bursátil combinada de todo el mercado de valores estadounidense.

Pero el crecimiento del PIB sólo capta los beneficios económicos y las energías renovables aportan mucho más. El despliegue de las energías renovables contribuye a diversificar las competencias de un país, a impulsar su crecimiento industrial y a sustentar las prioridades generales de desarrollo, además de fomentar resultados positivos para el medio ambiente y la salud gracias a la reducción de emisiones y pérdida de  ecosistemas.

UNA OPORTUNIDAD EQUITATIVA

En todo el mundo, las comunidades con menos recursos son las más afectadas por el cambio climático y las emisiones. En Estados Unidos, por ejemplo, la mayoría de las comunidades conformadas por personas de la raza negra experimentan altos niveles de contaminación atmosférica por la generación de electricidad a partir de  combustibles fósiles comparado con las comunidades de mayoría de raza blanca, según una investigación de la Asociación Americana del Pulmón

Además, las familias con bajos ingresos gastan alrededor de tres veces más de sus ingresos en costos de energía que otros hogares, siendo los hogares de los afro-americanos, hispanos, multifamiliares y de alquiler los más afectados.

Las energías renovables siendo más limpias y baratas no sólo pueden estabilizar las facturas de energía de estas familias, sino también limpiar el aire que respiran, ayudando a cerrar las brechas entre los que tienen y los que no en nuestras comunidades.

«La energía solar puede proporcionar: un alivio financiero a largo plazo a las familias que luchan con altos e impredecibles costos de la energía, puestos de trabajo con salarios dignos en una industria en la que la mano de obra ha aumentado un 168% en los últimos siete años y una fuente de energía limpia para las comunidades que han sido fuertemente afectadas por la generación de energía tradicional» – la Asociación de Industrias de Energía Solar

El crecimiento de las energías renovables también ofrece una oportunidad sin precedentes para abordar el reto del desempleo en las comunidades de bajos ingresos. Un estudio reciente de la Brookings Institution  muestra que el empleo en el sector de las energías con bajas emisiones de carbono no sólo está mejor pagado que los trabajos medios, sino que también es accesible para los trabajadores que no han obtenido una educación universitaria; siendo así que en Estados Unidos, por ejemplo, pueden llegar a ganar entre 5 y 10 dólares más por hora que en otros trabajos convencionales. 

Hay un lugar para todos en la industria de las energías renovables, aunque todavía queda trabajo por hacer: como ocurre en muchos oficios especializados, la distribución de género de los trabajadores del sector sigue estando muy inclinada hacia los hombres. En Atlas, vemos esto como una oportunidad para ampliar la fuerza de trabajo a largo plazo. Algunas de las medidas que hemos tomado incluyen la insistencia en que haya al menos una candidata en cada lista de selección de personal, así mismo nuestro equipo de Recursos Humanos ofrece al personal regional capacitación para reconocer los prejuicios inconscientes, enfocándose en la distinción de género, así como en la mejora de las prestaciones para facilitar la reincorporación femenina al trabajo tras la maternidad y la corresponsabilidad parental.

También hemos desarrollado un Programa de Mano de Obra Femenina cuyo objetivo es mejorar el acceso de las mujeres locales a las oportunidades de empleo y emprendimiento que presentan nuestros proyectos en construcción. Este programa de capacitación profesional pretende capacitar a cientos de mujeres de las comunidades cercanas a los proyectos para que ocupen puestos calificados, tanto en nuestras propias cadenas de suministro operativas durante la construcción de nuestras plantas solares como en otras industrias que se emplacen en la zona.

MÁS ALLÁ DE LA LICENCIA SOCIAL

Los proyectos de energías renovables suelen construirse en zonas rurales y remotas, lo que significa que, además de ser limpios y ecológicos, tienen la oportunidad de estar a la vanguardia en las mejores prácticas de derechos humanos e impacto social. Ya existen directrices sólidas, como las Normas de Desempeño de la CFI y los Principios de Ecuador, que ayudan a los desarrolladores de proyectos renovables a implementar las mejores prácticas para el beneficio de los stakeholders.

El desarrollo de las energías renovables allana el camino para que las empresas ambiental y socialmente responsables brillen. Cuando los promotores trabajan mano a mano con las comunidades locales para garantizar que los proyectos de energía renovable sean beneficiosos, el efecto multiplicador es inmenso, y lo hemos visto de primera mano en nuestra planta de Guajiro, en México. En lugar de lanzarnos con un programa genérico de responsabilidad social corporativa, nos sentamos con las comunidades locales para entender sus necesidades y creamos conjuntamente planes que compartieran un propósito en beneficio de todos. Para Guajiro, esto significó dar prioridad a los proveedores locales para los servicios necesarios durante la construcción, lo que generó un efecto de economía circular, creando grandes oportunidades económicas en la comunidad. También nos asociamos con The Pale Blue Dot, una organización mexicana que promueve el uso de la tecnología en escuelas y centros comunitarios. La puesta en marcha de este programa permitió a 699 estudiantes de comunidades cercanas tener acceso a Internet y a una plataforma educativa, ayudando a reducir la brecha educacional y a promover la alfabetización digital.

Obtener una licencia social para operar va más allá de conseguir los permisos para construir una infraestructura energética fiable. El hecho de tener un impacto positivo en la comunidad confiere a un proyecto legitimidad, credibilidad y confianza, lo que significa que cada vez más comunidades acogerán con agrado el desarrollo de proyectos de energías renovables, en beneficio de todos.

UNA TRANSICIÓN ENERGÉTICA JUSTA Y EQUITATIVA

El auge de las energías renovables aporta claros beneficios socioeconómicos, desde una mayor diversidad de la mano de obra, la inclusión social y mejores resultados en la salud de la comunidad; y un número cada vez mayor de partes interesadas quiere que este potencial se aproveche al máximo. En los últimos años, hemos visto cómo los financiadores de proyectos se fijan cada vez más  en el compromiso y los resultados con la comunidad a la hora de financiar un proyecto, mientras que las grandes empresas que establecen acuerdos de compra de energía a largo plazo (PPAs) están interesadas en encontrar promotores alineados con sus valores de diversidad e inclusión.

Sabemos que la energía limpia, renovable y sostenible es el futuro. A medida que se acelera la transición energética, creemos que es hora de que la conversación pase de enfocarse únicamente en los aspectos económicos y medioambientales a maximizar los beneficios sociales que pueden aportar.

El proyecto Lar do Sol-Casablanca II de Atlas Renewable Energy tendrá una capacidad instalada de 239MWp y suministrará energía solar a las fábricas de Unipar en Brasil.

Sao Paulo, 16 de julio de 2021 Atlas Renewable Energy, empresa internacional líder en energías renovables, junto con Unipar, líder en cloro, cloruros y PVC en Sudamérica, han anunciado la firma de un acuerdo de compra de energía solar a gran escala (PPA, por sus siglas en inglés) en Brasil. El suministro de energía solar limpia se generará a través de la planta fotovoltaica Lar do Sol – Casablanca II de Atlas Renewable Energy, que se construirá en Pirapora, Estado de Minas Gerais.

La planta solar Lar do Sol – Casablanca II, que ocupará alrededor de 700 hectáreas, tendrá una capacidad instalada de 239MWp con 460.000 paneles solares. La planta funcionará con tecnología de módulos bifaciales, que utiliza el reflejo de los rayos del sol por su cara anterior y posterior, aumentando la eficiencia de la conversión fotoeléctrica y mejorando la producción total de la planta. Está previsto que el proyecto genere suficiente energía para abastecer dos de las fábricas de Unipar, situadas en Brasil.  

La generación anual de energía de Lar do Sol Casablanca II equivaldrá a suministrar energía a unos 261.662 hogares, según el consumo medio de una familia brasileña. Además, la planta evitará aproximadamente 40.500 toneladas métricas de emisiones de CO2 al año. Este cálculo se basa en el Protocolo de Gases de Efecto Invernadero (GHG Protocol, en inglés), una metodología desarrollada por el Instituto de Recursos Mundiales que sigue los métodos utilizados por el IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático). Esta cantidad de emisiones de CO2 que se evitará equivaldría a retirar 16.200 vehículos de las calles de Sao Paulo. 

La planta solar Lar do Sol – Casablanca II será desarrollada, construida y operada por Atlas Renewable Energy, cuya trayectoria y experiencia en América Latina la ha posicionado como una de las empresas de energías renovables de más rápido crecimiento en América y como un actor esencial en el sector energético de la región. El proyecto se suma a la rápida expansión de Atlas en el mercado brasileño, con un total de 6 plantas solares a gran escala que suman más de 1GW. La firma de este acuerdo a largo plazo con Unipar, una de las mayores empresas químicas de Brasil, demuestra la capacidad de Atlas de asociarse con empresas privadas para ayudarlas a alcanzar sus objetivos de reducción de emisiones de carbono a través de la transición hacia fuentes de energía más limpias.

«La adopción de energías renovables se está convirtiendo en un elemento básico de las buenas prácticas de  responsabilidad corporativa y en Atlas ofrecemos una oportunidad única para que los grandes consumidores de energía limpien su matriz energética y al mismo tiempo sean patrocinadores de los programas sociales y medioambientales que desarrollamos para mejorar las comunidades donde operamos», dijo Luis Pita, Gerente General de Atlas Renewable Energy para Brasil. «Este contrato es una prueba del liderazgo de nuestra empresa en el sector de las energías renovables en Brasil, ya que seguimos implementando soluciones a la medida con tecnología de punta, elevando los estándares de la industria y proporcionando una ventaja competitiva a nuestros clientes. Es un honor trabajar con una empresa química, líder nacional, como Unipar y asociarnos con ellos para avanzar en sus objetivos de sostenibilidad».

Mauricio Russomanno, CEO de Unipar, dice que el acuerdo forma parte del compromiso de la empresa con el futuro del país y la sostenibilidad del negocio. “Este es un paso más hacia soluciones sustentables que mejoren los esfuerzos de la empresa en la búsqueda de matrices energéticas de fuentes renovables, garantizando el acceso a los insumos esenciales para nuestra operación y generando una mayor competitividad a través de la autoproducción. La cantidad total de energía generada destinada a Unipar será suficiente para producir el cloro necesario para el tratamiento de agua para más de 60 millones de personas ”, declara el ejecutivo.

Como parte del compromiso de Atlas Renewable Energy con las zonas en donde opera, la construcción de la planta solar Lar do Sol – Casablanca II contratará a unos 1.200 trabajadores en el pico más alto de su actividad. La empresa también ejecutará una serie de programas medioambientales y sociales, entre ellos el programa de mano de obra femenina  “Somos parte de la misma energía». El programa se enfoca en fomentar prácticas inclusivas mediante la capacitación de la mano de obra femenina local. Con ello, Atlas se propone tener al menos un 15% de representación femenina en la plantilla total durante la construcción de la planta. Esta iniciativa permitirá que las mujeres locales tengan acceso a nuevas oportunidades de trabajo durante el desarrollo del proyecto, generando nuevas oportunidades para su estabilidad económica y mejorando sus habilidades y potencial al integrarlas en trabajos más técnicos.

Acerca de Atlas Renewable Energy

Atlas Renewable Energy es una empresa de generación de energía renovable que desarrolla, construye y opera proyectos de energía renovable con contratos a largo plazo en toda América. La cartera actual de la empresa es de 2.35GW de proyectos contratados en fase de desarrollo, construcción u operación, y tiene como objetivo expandirse en 5GW adicionales en los próximos años.

Fundada a principios de 2017, Atlas Renewable Energy incluye un equipo experimentado con la mayor trayectoria en la industria de la energía solar en América Latina. La empresa es reconocida por su alto nivel de exigencia en el desarrollo, la construcción y la operación de proyectos a gran escala.

Atlas Renewable Energy es parte del Energy Fund IV, fundado por Actis, uno de los principales inversionistas de capital privado en el sector energético. El crecimiento de Atlas Renewable Energy se centra en los principales mercados y economías emergentes, utilizando su probado conocimiento en el desarrollo, comercialización y estructuración para acelerar la transformación hacia la energía limpia. Al comprometerse activamente con la comunidad y las partes interesadas en el centro de su estrategia, la empresa trabaja cada día para ofrecer un futuro más limpio.

Para conocer más sobre Atlas Renewable Energy, visite: www.atlasrenewableenergy.com

Acerca de Unipar Carbocloro

Unipar es líder en la producción de cloro, cloruros y PVC en Suramérica, insumos que forman la base de todas las industrias y sus acciones se negocian en la bolsa brasileña (B3 S.A. – Brasil, Bolsa, Balcão).

Con cerca de 1.400 empleados que trabajan en sus oficinas y en las plantas industriales de Cubatao (SP) y Santo André (SP), en Brasil, y en Bahía Blanca, en Argentina, Unipar se enfoca en la calidad, la seguridad, el respeto al medio ambiente, la integración de la comunidad y el valor otorgado a sus colaboradores.

A lo largo de sus 50 años de historia, Unipar ha estado vinculada e integrada en la comunidad a través de su Consejo Comunitario Consultivo (CCC), que reúne a vecinos, organizaciones sociales y representantes de la empresa. Además, Unipar es pionera en la implantación del Programa Fábrica Abierta, que mantiene sus plantas abiertas a los visitantes todos los días del año, las 24 horas del día.

Contacto Unipar

FSB Comunicação

(11) 3165-9596

unipar@fsb.com.br

Contacto Atlas Renewable Energy

Jeffrey Group

(11) 9943-46870

npadilha@jeffreygroup.com

Miami, FL, 30 de junio de 2021 – Atlas Renewable Energy, desarrollador internacional de energía renovable, fue reconocido como Patrocinador del Año 2020 en América Latina por IJGlobal, el martes 29 de junio, por las contribuciones de la compañía para acelerar la transformación de la región hacia la energía limpia. La empresa también fue galardonada con el Premio a la Negociación Solar del año en América Latina por el Financiamiento Ananuca que refinanció la Planta Solar Javiera (69.5MW) y financió la construcción del Proyecto Solar Sol del Desierto (230MW) en Chile.

Desde que se fundó en 2017, Atlas Renewable Energy sigue innovando para encontrar las mejores estructuras financieras para sus clientes, manteniendo siempre su promesa de realizar los negocios de manera responsable. Recientemente, la empresa también fue galardonada Patrocinador del Año y premiada por el Financiamiento Solar del Año en América Latina en los Premios Próximo Infra por la financiación  de New Juazeiro, proyecto que comprende la construcción de la Planta Solar Jacaranda

Negociación Solar del Año en América Latina

El financiamiento de Ananuca   en Chile fue el mayor bono solar de América Latina al momento de la firma. Con una estructura única, la operación combinó el financiamiento de la construcción de un nuevo proyecto solar (Sol del Desierto) y el refinanciamiento de una planta en funcionamiento (Javiera). Los dos activos de generación de energía solar fotovoltaica se han combinado bajo una misma cartera de financiamiento que otorga a los inversionistas beneficios de estructuración únicos y sinergias que garantizan el flujo de caja.

El financiamiento de 253 millones de dólares se obtuvo a través de DNB Markets, que actuó como Agente Único de Colocación de los pagarés, en el marco de una Colocación Privada Estadounidense (USPP) en formato de Bono Verde. El bono se emitió bajo el Marco de Financiamiento Verde de Atlas Renewable Energy que está alineado con las versiones de 2018 de los Principios de Bonos Verdes de la ICMA y los Principios de Préstamos Verdes de la LMA. Esta estructura reconoce y atestigua el compromiso de la compañía con el desarrollo de proyectos que protegen y preservan el medio ambiente al tiempo que se adhieren a los más altos estándares de compromiso medioambiental.

«Nos sentimos honrados de haber sido galardonados con la negociación solar del año por nuestro acuerdo de Ananuca. Esta estructura de negociación pionera ofrece nuevas vías de financiamiento de la energía solar en la región y fomenta el enfoque innovador de Atlas en el financiamiento de proyectos en colaboración con DNB Markets. También me gustaría reconocer el apoyo y la dedicación que DNB Markets ha mostrado al sector de las energías renovables para avanzar en la transformación energética de América Latina.» Dijo Michael Shea, Director de Financiamiento Estructurado de Atlas Renewable Energy. «Este premio valida nuestros esfuerzos por seguir encontrando las mejores soluciones financieras para avanzar en la competitividad de nuestros proyectos en el mercado.»

Patrocinador del Año de América Latina

La empresa fue galardonada además con el premio al Patrocinador del Año en América Latina por su rápido crecimiento en la región y su enfoque innovador en el diseño de estructuras financieras junto a instituciones de alto calibre que facilitan la adopción de energías renovables por parte de los grandes consumidores de energía en América.

Sólo en 2020, la empresa firmó tres importantes contratos de financiamiento: Ananuca por 253 millones de dólares, Lar do Sol – Casablanca por 150 millones de dólares y New Juazeiro por 67 millones de dólares. Estas colaboraciones permitieron a Atlas incrementar la capacidad de proyectos contratados hasta los 2.2 GW, de los cuales una gran parte han sido habilitados a través de PPAs corporativos con offtakers privados.

La empresa también se ha asociado con instituciones financieras como IDB Invest para desarrollar una de sus iniciativas sociales más ambiciosas: el programa de mano de obra femenina «Somos parte de la misma energía», en el que Atlas se compromete a capacitar cerca de 1.000 mujeres en las comunidades que rodean sus proyectos en construcción y pretende alcanzar un objetivo de más del 15% de representación femenina en la fuerza laboral durante la ejecución de estos proyectos.

«Este premio pertenece realmente a nuestro equipo, que está comprometido y es implacable a la hora de elevar los estándares de la industria y encontrar formas nuevas e innovadoras de trabajar.  Fundamentalmente, buscamos demostrar la capacidad de las energías renovables para ser una fuente de energía sostenible y a un precio competitivo. Y lo hacemos colaborando con grandes socios para encontrar soluciones innovadoras, a la vez que intentamos abordar los problemas sociales y promover altos estándares de sostenibilidad», dijo Carlos Barrera, CEO de Atlas Renewable Energy. «Me gustaría agradecer a IJGlobal por el reconocimiento, así como a las instituciones financieras DNB Markets e IDB Invest, entre otras, por convertirse en nuestros aliados para acelerar la transición energética en la región.»

Acerca de Atlas Renewable Energy

Atlas Renewable Energy es una empresa de generación de energía renovable que desarrolla, construye y opera proyectos de energía renovable con contratos a largo plazo en toda América. La cartera actual de la empresa es de 2.2GW de proyectos contratados en fase de desarrollo, construcción u operación, y tiene como objetivo expandirse en 4GW adicionales en los próximos años.

Fundada a principios de 2017, Atlas Renewable Energy incluye un equipo experimentado con la mayor trayectoria en la industria de la energía solar en América Latina. La empresa es reconocida por su alto nivel de exigencia en el desarrollo, la construcción y la operación de proyectos a gran escala.

Atlas Renewable Energy es parte del Energy Fund IV, fundado por Actis, uno de los principales inversionistas de capital privado en el sector energético. El crecimiento de Atlas Renewable Energy se centra en los principales mercados y economías emergentes, utilizando su probado conocimiento en el desarrollo, comercialización y estructuración para acelerar la transformación hacia la energía limpia. Al comprometerse activamente con la comunidad y las partes interesadas en el centro de su estrategia de proyectos, la empresa trabaja cada día para ofrecer un futuro más limpio.

Para conocer más sobre Atlas Renewable Energy, visite: www.atlasrenewableenergy.com

Miami, FL, 8 de junio de 2021 – La Asociación para la Inversión de Capital Privado en América Latina (LAVCA, por sus siglas en inglés), dedicada a apoyar el crecimiento del capital privado en la región, reconoció con el Premio de Género y Diversidad 2021 al Programa de Mano de Obra Femenina desarrollado por Atlas Renewable Energy durante la Séptima Entrega Anual de Premios de Capital Privado Latinoamericano ESG Deal Awards el 2 de junio.

El programa fue presentado por Actis, patrocinador de Atlas Renewable Energy y miembro activo de LAVCA, que fue reconocido por apoyar la diversidad social y de género a través de una de las iniciativas de Atlas. Los ganadores fueron determinados por un distinguido panel de inversionistas de instituciones financieras de desarrollo, compañías de seguros y fondos de pensiones.

El programa «Somos parte de la misma energía», dirigido al personal femenino de las comunidades donde Atlas Renewable Energy construye sus proyectos, fue destacado por sus objetivos de mejorar el acceso de las mujeres locales al empleo, las oportunidades empresariales y los puestos de liderazgo en toda la cadena de valor de la empresa. El programa estableció un ambicioso objetivo para aumentar de un 2% a un 10-15% la representación femenina en la mano de obra durante la construcción de los proyectos de energía solar de la empresa.

El programa se ha convertido en la iniciativa insignia de Atlas en materia de ESG en las comunidades donde la empresa está construyendo nuevos proyectos de energía renovable en Brasil, México y Chile. Con este programa Atlas pretende abordar la brecha de género existente en el sector de las energías renovables. Además, el programa está directamente alineado con cinco de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas: #5 – Igualdad de Género, #8 – Trabajo Decente y Crecimiento Económico, #10 – Reducción de las Desigualdades y #12 – Producción y Consumo Responsables.

«Somos parte de la misma energía» se creó con la intención de desarrollar habilidades técnicas en la mano de obra femenina local, como electricidad, mecánica, control de calidad, carpintería y gestión medioambiental, que permitirán a las mujeres acceder a mejores oportunidades laborales dentro de la construcción de los proyectos propios de Atlas en ejecución u otros que se desarrollen en sus comunidades. Al mismo tiempo, Atlas movilizó a sus contratistas para que dieran prioridad a las mujeres que habían participado en las capacitaciones durante su proceso de contratación.

«Al día de hoy, el programa ha capacitado a cerca de 700 mujeres en tres países y tiene previsto llegar a 1.000 en los próximos meses. A medida que los proyectos avanzan y se agregan otros, esperamos un aumento de estos resultados y, al mismo tiempo, un cambio de paradigma dentro de nuestra industria y en las comunidades a las que llegamos», dijo María José Cortés, Directora de ESG en Atlas Renewable Energy. «Es un honor que Actis y Atlas sean reconocidos por su visión compartida hacia la diversidad de género. El programa de mano de obra femenina es una prueba de que la responsabilidad social de las empresas inspira y promueve las mejores prácticas más allá de la oficina y que puede tener un impacto positivo en nuestra sociedad.»

Acerca de Actis

Actis es un inversionista líder en mercados emergentes en África, Asia y América Latina. Actis ofrece rendimientos consistentes y competitivos, de manera responsable, a través de los conocimientos obtenidos de las relaciones de confianza, el conocimiento local y la profunda experiencia en el sector.

Fundada en 2004, Actis cuenta con un legado inigualable en los mercados emergentes, enmarcado en una cultura de propiedad activa. Actis ha recaudado $19,000 millones de dólares desde su creación y emplea a unas 300 personas, incluido un equipo de alrededor 120 profesionales de la inversión, que trabajan en 17 oficinas en todo el mundo.  El capital de los inversionistas de Actis trabaja en unas 100 empresas de todo el mundo, que dan empleo a más de 120.000 personas.

Para saber más sobre Actis, visite https://www.act.is/

Acerca de Atlas Renewable Energy

Atlas Renewable Energy es una empresa de generación de energía renovable que desarrolla, construye y opera proyectos de energía renovable con contratos a largo plazo en toda América. La cartera actual de la empresa es de 2.2GW de proyectos contratados en fase de desarrollo, construcción u operación, y tiene como objetivo expandirse en 4GW adicionales en los próximos años.

Fundada a principios de 2017, Atlas Renewable Energy incluye un equipo experimentado con la mayor trayectoria en la industria de la energía solar en América Latina. La empresa es reconocida por su alto nivel de exigencia en el desarrollo, la construcción y la operación de proyectos a gran escala.

Atlas Renewable Energy forma parte del Energy Fund IV, fundado por Actis, uno de los principales inversionistas de capital privado en el sector energético. El crecimiento de Atlas Renewable Energy se centra en los principales mercados y economías emergentes, utilizando sus probados conocimientos de desarrollo, comercialización y estructuración para acelerar la transformación hacia la energía limpia. Al comprometerse activamente con la comunidad y las partes interesadas en el centro de su estrategia de proyectos, la empresa trabaja cada día para ofrecer un futuro más limpio.

Para conocer más sobre Atlas Renewable Energy, visite: www.atlasrenewableenergy.com

Gracias a los precios competitivos, los avances tecnológicos y el excelente apoyo financiero y fiscal, la energía solar está en su momento más atractivo y ahora es el momento idóneo para transicionar  de la energía convencional a la energía limpia. He aquí la razón.

SOLAR: LA MAYOR FUENTE DE ENERGÍA DE ESTADOS UNIDOS

En tan solo 18 días de sol en la Tierra se tiene la misma cantidad de energía que en todas las reservas de carbón, petróleo y gas natural del planeta, y Estados Unidos tiene un potencial fotovoltaico excepcionalmente alto en comparación con otras naciones del hemisferio norte.

Aunque los soleados estados del suroeste como California, Arizona y Nevada,  tienen el mayor potencial de energía solar, la producción puede aumentarse con mecanismos especializados de seguimiento que permiten a los paneles seguir al sol y captar la luz en un ángulo óptimo, lo que significa que un sistema instalado tan al norte como Portland (Maine) puede generar el 85% de lo que generaría en Los Ángeles. 

En promedio en todo el país, un metro cuadrado capta el equivalente aproximado de energía solar de casi un barril de petróleo al año. Si se aprovecha sólo una pequeña proporción de esta superficie, alrededor del 0.6% de la superficie total de la nación, se podría suministrar electricidad a todo el país de forma ecológica y económicamente atractiva. 

LOS COSTOS DE LA ENERGÍA SOLAR SON LOS MÁS BAJOS DE LA HISTORIA

A diferencia del petróleo, cuyos costos de extracción aumentan a medida que los yacimientos maduran y gran parte del potencial ya se ha agotado, el costo de producción de la energía solar es cada vez más competitivo. Desde 2010, el costo para instalar una planta de energía solar fotovoltaica para proveer energía a gran escala, cómo los servicios públicos, ha caído un 82%, lo que significa que ahora cuesta menos construir una nueva planta solar fotovoltaica que mantener en funcionamiento muchas plantas de carbón existentes.

Esto también se traduce en una reducción de los precios de la electricidad: un estudio del Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) muestra que la industria solar alcanzó el objetivo de costos de la energía solar a escala de servicios públicos para 2020 tres años antes, en 2017, lo que la hace competitiva con la electricidad generada de forma convencional incluso sin subvenciones.

LOS AVANCES TECNOLÓGICOS SIGNIFICAN MÁS POR MENOS

A medida que la energía solar se populariza, ahora hay más expertos en instalaciones, más productores de componentes y más consumidores, así como una disminución de los costos de los materiales, lo que significa economías de escala. Además, los avances en ingeniería han hecho que la eficiencia de las instalaciones solares se acerque a su máximo teórico. Los paneles bifaciales, que captan los rayos solares por ambos lados, así como la electrónica que permite al panel seguir el sol a medida que se desplaza por el cielo diurno, hacen que ahora sea posible captar casi toda la luz solar disponible.

LOS PRECIOS DE LOS PPAs CON ENERGÍA SOLAR ESTÁN EN SU PUNTO MÁS BAJO.

Otro factor que ha hecho que la energía solar sea tan atractiva como lo es hoy es el acceso a opciones de financiamiento y modelos de negocio que la hacen aún más accesible. Los más interesantes son los acuerdos de compra de energía (PPA), contratos a largo plazo por los que una empresa se compromete a comprar electricidad directamente a un generador de energía. 

Según la investigación realizada por la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), los precios de la energía solar fotovoltaica basados en la contratación competitiva podrían alcanzar una media de $0.039/kWh para los proyectos puestos en marcha en 2021, lo que supone un descenso del 42% respecto a 2019 y más de una quinta parte menos que las centrales de carbón. 

En Estados Unidos, los precios de los PPA están ahora en su punto más bajo, pero como la demanda empieza a superar a la oferta, las empresas que actúen con rapidez asegurarán un ahorro antes que sus competidores.

… Y LAS PRINCIPALES COMPAÑÍAS DE ESTADOS UNIDOS ESTÁN PARTICIPANDO EN EL ACTO

Como resultado de estos precios históricamente bajos, las compras de energía solar por parte de las empresas se han disparado en Estados Unidos, que es ahora el líder mundial en PPAs corporativos de energía solar, representando más del 60% del mercado global. En la actualidad, 220 empresas que operan en Estados Unidos se proveen de energías renovables o tienen previsto hacerlo.

Mientras que en el pasado, empresas tecnológicas como Google y Apple han liderado la contratación de energía solar en Estados Unidos, la suscripción de PPAs ya no es patrimonio exclusivo de las empresas con grandes operaciones de centros de datos. Hoy en día, vemos que los fabricantes, los minoristas e incluso las grandes empresas de petróleo y gas entran en acción. 

No es sólo el ahorro de costos lo que buscan las grandes empresas estadounidenses. A medida que los accionistas y los inversionistas fijan objetivos de descarbonización, demostrar el liderazgo en el desarrollo de energías limpias se ha convertido en un elemento central de la estrategia empresarial, y la inversión en grandes instalaciones externas mediante un PPA se ha convertido en una forma clave de demostrar las credenciales de sostenibilidad ambiental de una empresa. 

LAS RENOVABLES SON LA SALIDA A LA CRISIS CLIMÁTICA.

Los sistemas de energía renovable no producen contaminantes atmosféricos ni emisiones de gases de efecto invernadero, razón por la cual la Asociación Americana del Pulmón aboga por el abandono de los combustibles fósiles en favor de las energías renovables para abastecer al país. Por ejemplo, la electricidad generada en las instalaciones solares comerciales in situ y fuera de él, sólo en Estados Unidos, compensa más de 8.9 millones de toneladas métricas de emisiones de CO2 al año, lo que equivale a retirar 1.9 millones de automóviles de la carretera o a plantar 147 millones de árboles. 

Y los estadounidenses quieren ver más de esto: después de innumerables incendios forestales, huracanes y olas de calor en 2020 que, según los científicos, son causados directamente por el cambio climático, la mayoría de los estadounidenses de todos los grupos demográficos dicen que están a favor de la acción audaz para combatir el calentamiento global presentada por el presidente Biden, que incluye la transición a la energía 100% limpia para 2035.

… Y LOS ACTIVOS SOLARES SE COMPORTAN BIEN EN UNA CRISIS

Recientemente hemos visto cómo una enorme e histórica tormenta invernal ha hecho tambalearse la red eléctrica independiente de Texas. Los datos del Consejo de Fiabilidad Eléctrica de Texas (ERCOT) muestran que los apagones se debieron principalmente a una enorme caída de la generación térmica, ya que las pilas de carbón se congelaron y los reactores nucleares se desconectaron. La energía solar, por su parte, produjo 1,000MW más de lo que el operador de la red esperaba, incluso bajo cielos nublados debido a las tormentas. 

Gracias a las nuevas tecnologías, la energía solar también puede ayudar a reiniciar la red en caso de caída. En el pasado, tras un apagón, los operadores de la red se veían obligados a encender primero una fuente de energía convencional, como una central de carbón o de gas natural, para poner el ritmo de la red, antes de poder añadir otras fuentes de energía, como la solar. Los nuevos controles de «formación en red» en los inversores solares, financiados por la Oficina de Tecnologías de Energía Solar (SETO) del Departamento de Estados Unidos, permiten a los inversores solares formar niveles de tensión y frecuencia como los generadores tradicionales, lo que significa fiabilidad y estabilidad, incluso en una red 100% renovable.

EL MARCO NORMATIVO ESTADOUNIDENSE FAVORECE LA ENERGÍA SOLAR

En Estados Unidos, el Crédito Fiscal a la Inversión (ITC) permite un crédito fiscal del 26% para los sistemas solares. Este importante mecanismo de política federal apoya e incentiva el crecimiento de la energía solar en el país; de hecho, según la Asociación de Industrias de la Energía Solar, desde que se promulgó la ITC en 2006, la industria solar estadounidense ha crecido más de un 10.000%. 

Pero todo lo bueno llega a su fin, y el ITC solar comenzará a reducirse gradualmente después de 2023, lo que significa que los proyectos que comiencen a construirse en los próximos dos años lograrán una mejor reducción dólar por dólar que los que comiencen a partir de 2023, otra razón para que las empresas transicionen hacia la energía solar ahora y consigan los mejores ahorros posibles.

EL INTERÉS POR LA ENERGÍA SOLAR SIGUE SIENDO ALTO A PESAR DEL COVID-19…

A pesar de las órdenes de resguardo y de movilidad por la pandemia, la mayor parte de la construcción de parques solares a gran escala se consideró esencial. Como resultado, según la SEIA, los grandes desarrolladores de esta energía en Estados Unidos han informado pocos retrasos en sus proyectos y, además, no esperan ningún cambio en sus objetivos de energía renovable ni en sus plazos. 

Por su propia naturaleza, los emplazamientos de los proyectos de energía renovable se prestan bien al distanciamiento social: incluso los más pequeños de nuestros parques solares miden cientos de hectáreas, y en Atlas hemos establecido normas líderes en el sector para mantener a las personas a salvo del Covid-19, garantizando la sostenibilidad de nuestros proyectos y la seguridad de sus trabajadores.

…Y LA ENERGÍA SOLAR CREA PUESTOS DE TRABAJO MUY NECESARIOS PARA IMPULSAR LA RECUPERACIÓN ECONÓMICA

La generación de energía renovable desempeñará un papel transformador en la economía posterior al Covid-19. A medida que la economía estadounidense intenta recuperarse de la pandemia, generar empleos es una de las principales prioridades. En el período de cinco años entre 2014 y 2019, el empleo solar en Estados Unidos aumentó un 44%, cinco veces más rápido que el crecimiento del empleo en la economía del país en general. El empleo en el sector solar también incluye a todos los estadounidenses: las mujeres representan el 26% de la mano de obra del sector solar, mientras que las personas pertenecientes a minorías representan el 34%. Además, casi uno de cada diez trabajadores del sector solar son veteranos militares, según el último Censo Nacional de Empleos Solares.  

En la actualidad, la industria solar en Estados Unidos proporciona a 250,000 estadounidenses puestos de trabajo bien remunerados, y a medida que el sector se expande gracias al rápido descenso del costo de las tecnologías y a su creciente popularidad, esta cifra seguirá en aumento. 

EL MOMENTO PARA LA TRANSICIÓN ES AHORA

La energía solar ya no es una fuente de energía futurista y cara. Hoy en día, la energía solar es más accesible, mejor y más fiable que los combustibles fósiles tradicionales. El cambio a la energía solar puede crear puestos de trabajo muy necesarios, ayudar a limpiar el aire y permitir a las empresas cumplir sus objetivos de rentabilidad, sostenibilidad ambiental y desempeño. 

El momento de hacer la transición a la energía solar es ahora. En Atlas Renewable Energy, desarrollamos, construimos y operamos proyectos de energía renovable a gran escala como socio de confianza para grandes consumidores de energía en numerosos mercados. Contáctenos para brindarle más información sobre cómo su empresa puede aprovechar todo lo que la energía solar puede ofrecerle.

En la cumbre climática liderada por el Presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, celebrada de manera virtual los días 22 y 23 de abril; 40 líderes mundiales asumieron una serie de compromisos para luchar contra el cambio climático y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

A lo largo de ocho sesiones, los Jefes de Estado y de Gobierno, así como los dirigentes y representantes de organizaciones internacionales, gobiernos subnacionales y comunidades indígenas, hablaron de la necesidad de una colaboración global sin precedentes y la ambición para afrontar el momento.

Mientras que en la cumbre los responsables políticos debatieron el futuro de la acción climática, se evidenciaron oportunidades clave para las empresas y los inversionistas.

Los grandes emisores suben la apuesta por la neutralidad del carbono

Reconociendo que el statu quo ya no es viable, los líderes que asistieron a la cumbre del clima se comprometieron a tomar medidas climáticas más audaces. Estados Unidos presentó su nueva Contribución Prevista y Determinada a Nivel Nacional (iNDC, por sus siglas en inglés), con el objetivo de lograr una reducción del 50-52% respecto a los niveles de 2005 en las emisiones de gases de efecto invernadero en toda la economía para 2030. 

China indicó que reforzará el control de los gases de efecto invernadero distintos del CO2, controlará estrictamente los proyectos de generación de energía con carbón y reducirá progresivamente su consumo. La Unión Europea se propone reducir las emisiones netas de gases de efecto invernadero en al menos un 55% para 2030 y cero para 2050. Brasil se comprometió a alcanzar el objetivo de cero emisiones en 2050 y a acabar con la deforestación ilegal en 2030. A estos países se sumaron las promesas de India, Japón, Canadá, Sudáfrica y Argentina, entre otros.

Estos compromisos sin precedentes indican que va a aumentar la presión sobre las empresas para que se tomen en serio la reducción de emisiones. Para mantenerse a la cabeza, los grandes usuarios de energía, desde los fabricantes de productos químicos hasta los productores de textiles y las empresas industriales, tendrán que dar un giro decisivo para abordar los elementos clave de las emisiones de CO2 en su negocio, o arriesgarse a quedarse atrás. 

Una oportunidad de inversión

Durante una sesión especial con el enviado de Estados Unidos para asuntos climáticos, John Kerry, los líderes de los gobiernos, las organizaciones internacionales y las instituciones financieras multilaterales y privadas señalaron la necesidad de movilizar grandes sumas de capital privado para proyectos sostenibles.

Durante las conversaciones se reforzaron planes como el plan de inversión en energías limpias de la Administración Biden, cuyo objetivo es conseguir un 100% de electricidad limpia para 2035, y el Green Deal de la Unión Europea, que incluye $572,000 millones de dólares destinados al gasto en proyectos verdes, entre ellos la generación de energía renovable, lo que supondrá un impulso para los inversionistas, cada vez más atraídos por el enorme gasto público y las exenciones fiscales para proyectos sostenibles. 

En el ámbito de las energías renovables, en particular, ya estamos viendo un aumento de los inversionistas que entran en el sector, y esto no es sólo el resultado de las iniciativas del sector público. De hecho, estamos escuchando que la estabilidad de las renovables es una de las principales razones que impulsan la decisión de invertir. Los productores tradicionales de energía rara vez suscriben contratos de precios que duren décadas. En cambio, los productores de energías renovables si pueden, gracias a la inagotabilidad de sus fuentes de energía.

Se acabó el tiempo para los combustibles fósiles

El abandono de los combustibles fósiles fue uno de los principales objetivos de la cumbre. El Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, habló de cientos de start-ups que están trabajando para mejorar el almacenamiento en baterías para la energía solar, eólica y otras energías renovables. La Primera Ministra danesa, Mette Frederiksen, renovó la promesa del país de poner fin a las exploraciones de petróleo y gas en el Mar del Norte. Otros hablaron de eliminar las subvenciones a los combustibles fósiles que han mantenido artificialmente baratas las fuentes de energía contaminantes durante algún tiempo. Por otro lado, en su discurso de clausura, el Presidente Biden instó a los líderes mundiales a aumentar su inversión en energías limpias. 

En conjunto, todo indica que la actual divergencia de precios entre las energías renovables y los combustibles fósiles -en la que las energías renovables se vuelven más asequibles- parece que va a continuar. Para asegurar la estabilidad de los precios de la energía, ya estamos viendo que varias empresas de todo el mundo empiezan a estudiar detenidamente su estrategia energética y las posibilidades que ofrecen las estructuras financieras innovadoras, como los acuerdos de compra de energía para empresas (PPA).

Nuevas oportunidades de negocio para las infraestructuras energéticas y de transporte con bajas emisiones de carbono

La Asociación Global para Infraestructuras Climáticamente Inteligentes de la Agencia de Comercio y Desarrollo de los Estados Unidos (USTDA), presentada durante el evento, tendrá como objetivo impulsar la adopción de tecnologías transformadoras que reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero y apoyen la resiliencia al cambio climático en todo el mundo.

En la práctica, esto significará una inversión pública y privada en proyectos como el almacenamiento de energía y proyectos solares y eólicos a gran escala, así como en tecnologías de transporte energéticamente eficientes que reduzcan el uso de energía y agua.

Desde su lanzamiento, ya se han concedido subvenciones a proyectos y proveedores de Tailandia, Camerún, Brasil e India, y la USTDA ha publicado una página web de la Asociación Mundial por el Clima para poner a las empresas en contacto con la información más reciente sobre las oportunidades de negocio asociadas a esta iniciativa, así como con las solicitudes de propuestas.

Para las empresas, las actividades climáticamente inteligentes y los beneficios van ahora de la mano. Pero para aquellas que no están directamente involucradas en los sectores a los que se dirige la USTDA, todavía hay maneras de aprovechar los beneficios. 

El desarrollo de las energías renovables, es uno de ellos, por ejemplo. A través de la estructura de acuerdos de compra de energía (PPA), los grandes consumidores de energía pueden beneficiarse de mejores decisiones estratégicas de abastecimiento energético. Creemos que los acuerdos bilaterales de compra de energía renovable son una herramienta fundamental para crear empresas resistentes e inteligentes desde el punto de vista climático, y numerosas empresas internacionales han sido las primeras en actuar en este sentido, desde Anglo American hasta empresas multinacionales como Dow.

Los dirigentes insisten en la necesidad de ayuda del sector privado

Aunque la cumbre se enfocó en los objetivos a nivel de país, los participantes resaltaron la necesidad de la participación de la comunidad empresarial.

Afortunadamente, el sector privado ya ha demostrado que está preparado y dispuesto a actuar. Antes de la cumbre, 408 empresas e inversionistas, desde pymes hasta grandes multinacionales, firmaron una carta abierta en la que indicaban su apoyo a «un objetivo de reducción de emisiones muy ambicioso para 2030, o una Contribución Determinada a Nivel Nacional (CDN) de conformidad con el Acuerdo de París, con el fin de alcanzar las emisiones netas cero en 2050.» 

La comunidad mundial aún tiene mucho trabajo por delante, y se espera que todos los países se comprometan a adoptar nuevas medidas climáticas en la conferencia COP26 que se celebrará en Glasgow en noviembre de 2021. Sin embargo, en Atlas Renewable Energy creemos que las empresas pueden empezar a aprovechar el impulso de la cumbre climática de Biden desde ahora, para desarrollar sus propias estrategias a largo plazo y establecer una trayectoria hacia las emisiones netas cero.

Como dijo Angela Merkel, canciller de Alemania, en la cumbre: «Es una tarea hercúlea, porque se trata nada menos que de una transformación completa de la forma en que hacemos negocios.»