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Hydro Rein, Atlas Renewable Energy y ALBRAS forman proyecto en conjunto para desarrollar, operar y construir un proyecto de autoproducción a través de la planta solar Boa Sorte, que estará situada en Paracatú, estado de Minas Gerais, Brasil, con una capacidad total instalada prevista de 438 MW. El proyecto suministrará energía renovable a largo plazo a la planta principal de producción de aluminio de Albras.

La construcción de la planta solar Boa Sorte está prevista a iniciar durante el cuarto trimestre de 2022, y que las operaciones comiencen a finales de 2023. La inversión total se estima en unoa 320 millones de dólares. El proyecto ya ha sido presentado al Consejo Administrativo de la Defensa Económica de Brasil para su autorización.

Albras, en el ámbito del proyecto de autoproducción, ha firmado un PPA (acuerdo de compra de energía) en dólares con Boa Sorte para un suministro anual de 814 GWh de 2025 a 2044. El acuerdo cubre el 12% del consumo anual de energía de Albras.

La planta de aluminio de Albras está situada en el estado brasileño de Pará y es una empresa conjunta entre Hydro y NAAC (Nippon Amazon Aluminium Co.Ltd.). Albras es el mayor productor de aluminio primario de Brasil con una capacidad anual de 450,000 toneladas que abastece a los mercados nacionales e internacionales.

La planta solar Boa Sorte contendrá más de 800.000 módulos bifaciales, que proporcionarán energía suficiente para evitar la emisión de 61.500 toneladas de CO2 anuales.

 Acerca de Atlas Renewable Energy

Atlas Renewable Energy es una empresa de generación de energía renovable que ha estado desarrollando, financiando, construyendo y operando proyectos de energía renovable bajo contratos a largo plazo en toda América desde principios de 2017. Atlas Renewable Energy cuenta con un equipo experimentado con la mayor trayectoria en la industria de la energía solar en América Latina. La empresa es reconocida por sus altos estándares en el desarrollo, construcción y operación de proyectos a gran escala.

Atlas Renewable Energy forma parte del Energy Fund IV, creado por Actis, uno de los principales inversionistas de capital privado en el sector energético. El crecimiento de Atlas Renewable Energy se centra en los mercados más estables de la región, utilizando su experiencia en desarrollo, comercialización y estructuración para acelerar la transformación hacia la energía limpia. Al comprometerse activamente con la comunidad y las partes interesadas en el centro de su estrategia, la empresa trabaja cada día para ofrecer un futuro más limpio.

Acerca de Hydro Rein

Hydro Rein se estableció en 2021 como parte de la estrategia de Hydro para crecer en las energías renovables. La empresa aspira a convertirse en el proveedor preferido de energía renovable y otras soluciones energéticas para los clientes industriales.

Hydro Rein tiene una importante cartera de proyectos eólicos y solares en Brasil y en los países nórdicos para el suministro de energía a largo plazo a Hydro y a otros demandantes industriales. Hydro Rein también está desarrollando una gama de soluciones energéticas para ayudar a las industrias en la gestión y optimización de su consumo de energía y su almacenamiento detrás del indicador.

La planta solar, que ya se encuentra en operaciones, está ubicada en la comuna de María Elena, Región de Antofagasta y fue construida con tecnología bifacial. La central tiene una capacidad total de 244 MWp y proporcionará energía limpia a la red. Cuenta con un contrato de compraventa de energía a largo plazo con Engie Energía Chile. El proyecto contribuirá a alcanzar las metas del plan de descarbonización del Gobierno de Chile.

SANTIAGO, 22 de marzo de 2022 – Atlas Renewable Energy marca un nuevo hito en el camino hacia la implementación de energía limpia en Chile, con la operación de uno de los parques solares más grandes del país: la planta Sol del Desierto está ubicada en la comuna de María Elena, Región de Antofagasta. Con una capacidad total de 244 MWp y más de 582,930 paneles solares extendidos en 479 hectáreas que generarán 714 GWh anuales. La planta se constituye en una pieza relevante para cumplir con el plan de descarbonización del Ministerio de Energía, que busca retirar y/o reconvertir la mitad de las centrales generadoras a carbón para 2025.

El proyecto, que ya comenzó sus operaciones, tiene un contrato de compraventa de energía solar de largo plazo (PPA) entre Atlas Renewable Energy y Engie Energía Chile, acordando el suministro de 550 GWh/año de energía solar fotovoltaica por un período de 15 años. La generación de la planta permite el abastecimiento de energía limpia a 345,198 hogares.

Sol del Desierto contribuirá a evitar la emisión de más de 368 mil toneladas anuales de dióxido de carbono, lo que equivale a sacar de circulación más de 47 mil autos al año. El parque solar también destaca por su eficiencia: se desarrolló con tecnología bifacial, que permite obtener energía de las caras trasera y frontal en cada uno de sus módulos solares.

Proyecto innovador a nivel internacional

El gerente general de la compañía para Chile, Alfredo Solar, explica que “en Atlas Renewable Energy desarrollamos nuestros proyectos con un fuerte compromiso con el medio ambiente, el entorno y la inclusión. Es por ello, que Sol del Desierto destaca no solo por su contribución a las energías limpias, sino también por el cuidado de la naturaleza a su alrededor, el rescate de sitios arqueológicos y por sobre todo por haber puesto especial foco en la inclusión de mano de obra femenina en su construcción”.

Así, el desarrollo de la planta contó con programas de responsabilidad social y medioambiental, destacando especialmente el trabajo de Atlas y sus colaboradores con la comunidad de María Elena, a través de diversos iniciativas sociales cuyo objetivo fue promover la diversidad, la inclusión y la participación local en el proyecto.

Uno de los proyectos más destacados fue el programa “Somos parte de la misma energía”, el cual entregó competencias técnicas, en montaje de paneles y electricidad, a 66 mujeres vecinas de la comuna, para que postularan a la construcción del proyecto como también para otras obras. Gracias a esta política, a la que sumaron los contratistas, la construcción de Sol del Desierto logró sumar a 135 mujeres en distintos trabajos operativos y de supervisión, elevando la representatividad femenina de un tradicional 2% a  un 15%.

Además, debido a su compromiso con el entorno y el respeto de la naturaleza y la comunidad, Atlas Renewable Energy desarrolló una serie de iniciativas para proteger la cultura local y el medioambiente. Una de estas fue un plan para proteger una serie de huellas viales patrimoniales, senderos y línea de tren que estuvieron en uso durante la época de auge del salitre en Chile. Además, se recolectaron 42 objetos que testimonian la vida cotidiana de esa época, los que son estudiados en Santiago y luego se trasladarán al Museo de Antofagasta. Asimismo, se implementó un programa de rescate, relocalización y monitreo de lagartijas que vivían en el área de intervención de Sol del Desierto. Esto, con el objetivo de proteger a estos reptiles de forma previa a la construcción de la planta.

Planes de inversión en Chile

Chile es uno de los países donde proyectan un crecimiento relevante de la industria en los próximos años, debido a la política de descarbonización adoptada por el gobierno y la creciente demanda por fuentes limpias y de bajo costo para el suministro de grandes consumidores privados como la minería y la industria. Atlas Renewable Energy está apostando fuerte por este mercado, centrándose en tecnologías como eólica, solar y almacenamiento.

En pocos años, Atlas ha desarrollado proyectos con un foco claro en el largo plazo, tanto con sus socios comerciales como a nivel de suministro a clientes regulados. En el país, cuentan con un total de 441 MW y a nivel regional la empresa tiene un total de 2.268 MW de proyectos contratados en Chile, México, Brasil y Uruguay, que aportan a la transformación energética de América Latina hacía fuentes más limpias.  La empresa espera continuar consolidándose en las regiones donde opera y expandirse hacia otras regiones con proyectos de energía innovadores y sustentables.

Acerca de Atlas Renewable Energy

Atlas Renewable Energy es una empresa de generación de energía renovable que desarrolla, financia, construye y opera proyectos de energía renovable con contratos a largo plazo en toda América desde principios de 2017.  Atlas Renewable Energy incluye un equipo experimentado con la mayor trayectoria en la industria de la energía solar en América Latina. La empresa es reconocida por su alto nivel de exigencia en el desarrollo, la construcción y la operación de proyectos a gran escala.

Atlas Renewable Energy es parte del Energy Fund IV, levantado por Actis, uno de los principales inversionistas de capital privado en el sector energético. El crecimiento de Atlas Renewable Energy se centra en los mercados de mayor estabilidad en la región, utilizando su probado conocimiento en el desarrollo, comercialización y estructuración para acelerar la transformación hacia la energía limpia. Al comprometerse activamente con la comunidad y las partes interesadas en el centro de su estrategia, la empresa trabaja cada día para ofrecer un futuro más limpio.

Para conocer más sobre Atlas Renewable Energy, visite: www.atlasrenewableenergy.com

El préstamo para la construcción de la planta fotovoltaica de autoproducción fue aprobado a través del Fondo de Financiamiento Constitucional del Nordeste del Banco del Nordeste de Brasil. 

Sao Paulo, 17 de febrero de 2022 – Atlas Renewable Energy, empresa global generadora de energía renovable, ha obtenido un préstamo de R$ 407 millones (aproximadamente US$76 millones) del Fondo de Financiamiento Constitucional del Noreste del Banco del Nordeste de Brasil para la construcción de la planta solar Lar do Sol – Casablanca II, que se ubicará en Pirapora, estado de Minas Gerais, Brasil. La planta de autoproducción ayudará a alimentar dos de las fábricas de Unipar, que juntas producen cloro para el tratamiento del agua para más de 60 millones de personas.

Atlas Renewable Energy será el principal inversor y operador, y se asociará con Unipar, que co-invertirá.  

«Proyectos como estos son excelentes ejemplos de la relación a largo plazo entre un generador de energía renovable, un financiador y un cliente», dijo Luis Pita, Gerente General de Atlas Renewable Energy en Brasil. «Estamos muy orgullosos de que Unipar y BNB reconozcan las capacidades y la trayectoria de Atlas en esta industria al seleccionarnos como su socio para construir y operar proyectos de energía renovable a gran escala e implementar programas sociales y ambientales para el beneficio de las comunidades cercanas a este proyecto.”.

«El financiamiento de proyectos de energía renovable se destaca entre las políticas de apoyo del Banco do Nordeste do Brasil S.A. Esta institución es el banco de desarrollo regional más grande de América Latina y se diferencia de los demás por su misión de desarrollo enfocada en generar empleo e ingresos en su área de operación», dijo el Superintendente del Banco do Nordeste de Brasil, Diego Rocha Batista. «Además de contar con condiciones adecuadas para el sector, el programa de crédito forma parte de las acciones de sostenibilidad ambiental del banco. La realización de este financiamiento con Atlas Renewable Energy en Brasil refuerza el compromiso con el sector y reconoce al grupo empresarial como un excelente socio en la región».

La Planta Solar Lar do Sol – Casablanca II, que ocupará unas 700 hectáreas, tendrá una capacidad instalada de 239MWp con 460.000 paneles solares. La generación anual de energía de la planta será el equivalente al suministro de energía a unos 261.662 hogares, según el consumo promedio de una familia brasileña. Además, la planta evitará aproximadamente 40.500 toneladas métricas de emisiones de CO2 por año, lo que equivale a retirar 16.200 vehículos de las calles de Sao Paulo.

Además de alimentar la producción de cloro y cloruros de Unipar, la planta está lista para contratar a unos 1.200 empleados locales durante el pico de la actividad de construcción y también implementará el programa de fuerza laboral femenina de Atlas «Somos todos parte de la misma energía». Con esto, Lar do Sol – Casablanca II fomentará al menos 5 de los ODS de las Naciones Unidas (# 5: Igualdad de género, # 6: Agua limpia y saneamiento, # 8: Trabajo decente y crecimiento económico, # 10 Reducción de las desigualdades y # 12: Consumo y producción responsables).

Acerca de Atlas Renewable Energy

Atlas Renewable Energy es una compañía de generación de energía renovable que desarrolla, construye y opera proyectos de energía renovable con contratos a largo plazo en las Américas. La cartera actual de la compañía es de 2,3 GW de proyectos contratados en etapas de desarrollo, construcción u operación, y tiene como objetivo expandirse en 4GW adicionales en los próximos años.

Fundada en 2017, Atlas Renewable Energy incluye un equipo experimentado con la trayectoria más larga en la industria de la energía solar en América Latina. La compañía es reconocida por sus altos estándares en el desarrollo, construcción y operación de proyectos a gran escala.

Atlas Renewable Energy forma parte del Energy Fund IV, fundado por Actis, un inversor de capital privado líder en el sector energético. El crecimiento de Atlas Renewable Energy se centra en los principales mercados y economías emergentes, utilizando su probado conocimiento de desarrollo, comercialización y estructuración para acelerar la transformación hacia la energía limpia. Al involucrarse activamente con la comunidad y las partes interesadas en el centro de su estrategia de proyecto, la compañía trabaja todos los días para proporcionar un futuro más limpio. Para saber más sobre Atlas Renewable Energy, visite: www.AtlasRenewableEnergy.com

La sustentabilidad de las empresas ha pasado de ser un «sería bueno tener» a un «deber tener», ya que los líderes empresariales de todo el mundo empiezan a tener en cuenta la satisfacción de las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las propias.

Aunque la atención se enfoca sobre todo en las industrias contaminantes, las organizaciones que operan en industrias sustentables también tienen un papel que desempeñar en la adopción de prácticas más sustentables en sus operaciones.

En esta inmersión profunda, analizamos cómo las empresas pueden adoptar medidas que generen cambios positivos a gran escala, que conduzcan a un impacto real sobre el medio ambiente y los consumidores.

Por qué la sustentabilidad es importante para las empresas

Los beneficios medioambientales y sociales de un modelo económico sustentable son claros, y han sido puestos de manifiesto por el Covid-19. Cada vez más consumidores de todo el mundo piden a las empresas a las que compran que hagan lo correcto, y el Índice de Consumidores del Futuro de EY ha descubierto que están dispuestos a pagar más por los productos y servicios sustentables a medida que comienza la recuperación tras la pandemia.

A nivel internacional, en la próxima reunión de la COP26, considerada la «reunión sobre el clima más importante de nuestra generación», los países presentarán compromisos más ambiciosos para alcanzar las emisiones netas cero.

Y con el aumento de los riesgos normativos y la perspectiva de impuestos sobre el carbono en varios mercados, está claro que las empresas deben adoptar modelos de negocio sustentables desde ahora.

Para crear un cambio verdaderamente transformador, la creación de beneficios compartidos para las personas y los lugares en los que operamos debería convertirse en lo mínimo que se espera de toda empresa.

Creemos que las empresas como nosotros tenemos la responsabilidad de dar un paso adelante y ayudar a encabezar esta tendencia, de forma responsable y teniendo en cuenta a todas las partes interesadas.

El Camino de Atlas

Atlas Renewable Energy fue concebida con la sustentabilidad en el centro. Desde nuestro lanzamiento en 2017, nuestra visión ha sido acelerar la transición energética hacia la energía limpia, al tiempo que impulsamos un cambio positivo en la industria en general. Para nosotros esto significaba crear una empresa que altera positivamente y eleva el sector energético actual, siempre poniendo el progreso social y la sustentabilidad como pilar fundamental de nuestra misión. Esto nos ha permitido convertirnos en una de las empresas de energía renovable de más rápido crecimiento, al tiempo que hemos establecido compromisos significativos y tangibles con las comunidades en las que operamos.

Sin embargo, en los últimos cuatro años, lo que queremos decir cuando hablamos de sustentabilidad ha evolucionado. Por ejemplo, una creencia inicial en la mitigación del impacto ambiental se ha convertido en un compromiso de pérdida neta cero de biodiversidad donde quiera que operemos.  A medida que la conversación avanza, creemos que existe una oportunidad para que las empresas de todo el mundo tomen medidas decisivas como líderes de la sustentabilidad.

Maximizar los impactos

Las empresas de energías renovables están impulsando la transición energética, y los beneficios medioambientales de nuestras actividades son enormes. Sin embargo, creemos que no tiene mucho sentido ahorrar emisiones de carbono con nuestras plantas solares sin tener en cuenta el impacto social y de gobernanza de lo que hacemos.

Al adoptar los principios ESG de las operaciones, las empresas que operan dentro de las industrias sustentables pueden proporcionar un valor adicional a la sociedad y gestionar mejor los riesgos y oportunidades que surgen de un grupo más amplio de partes interesadas, desde las comunidades en las que operan hasta la mano de obra que emplean.

En Atlas, esto significa tomar medidas para mejorar nuestra propia huella de carbono, lo que incluye evitar el uso de papel en nuestras oficinas, mejorar los planes de reciclaje y aplicar medidas para fomentar formas de trabajo más flexibles con el fin de reducir las emisiones de los desplazamientos. También hemos tratado de integrar y reforzar las prácticas ecológicas en las comunidades en las que operamos. Por último, como empresa enfocada en tener un impacto positivo en las personas con las que interactuamos y en los entornos en los que operamos, hemos trabajado de manera ambiciosa para reforzar la diversidad, la inclusión y el desarrollo en su conjunto.

Junto a estos factores, mantenemos un enfoque continuo en la innovación. Esto aumenta el valor y la eficiencia de los proyectos que desarrollamos y operamos. También maximiza el valor de las materias primas que utilizamos, al tiempo que minimiza el suministro global de materiales que necesitamos. Por ejemplo, las mejoras en la capacidad de generación de energía de los paneles fotovoltaicos que utilizamos harán que se emplee un menor número de paneles en general, lo que reducirá las necesidades de recursos y el uso del suelo.

Compartir conocimiento

Afortunadamente, las empresas que buscan generar un cambio de gran alcance no tienen que empezar de cero. Las grandes empresas multinacionales de todos los sectores industriales han empezado a facilitar la puesta en común de sus iniciativas de sustentabilidad con sus homólogas, y esta polinización intersectorial de ideas significa que, independientemente del ámbito en el que trabaje una empresa, la colaboración en soluciones e innovaciones con otros significa que pueden compartirse para su ampliación a escala nacional e internacional. Recientemente hemos compartido nuestras experiencias en nuestro primer informe de sustentabilidad

Es importante destacar que existen numerosos marcos que ofrecen a las empresas un punto de partida. Los Objetivos de Desarrollo Sustentable de la ONU (SDG por sus siglas en inglés) son un conjunto de 17 objetivos globales interrelacionados diseñados para ser un «plan para lograr un futuro mejor y más sustentable para todos». Para las empresas que quieren avanzar en la agenda de los SDGs, el trabajo empieza por actuar de forma responsable, incorporando los Diez Principios del Pacto Mundial de la ONU ampliamente en las estrategias y operaciones, y entendiendo que las buenas prácticas o la innovación en un área no pueden compensar el daño en otra. A partir de ahí, las empresas pueden encontrar oportunidades para contribuir a la consecución de uno, o varios de los objetivos.

En nuestro caso, nos hemos enfocado en nueve de los 17 SDGs. Estos se dividen en nuestros SDGs principales, que son el núcleo de nuestra actividad, y los SDGs materiales, que reflejan nuestros procesos y nuestra misión:

A medida que nuestra estrategia de sustentabilidad siga desarrollándose, revisaremos el alcance de nuestras actividades y consideraremos si nos enfocamos en otros SDGs además de estos nueve.

Normas de Desempeño de la IFC

Las Normas de Desempeño de la Corporación Financiera Internacional (IFC por sus siglas en inglés) son otro marco importante. Diseñadas para los clientes de la IFC, definen las responsabilidades de las empresas en la gestión de sus riesgos ambientales y sociales, e incluyen áreas como la biodiversidad, el reasentamiento, la mano de obra y el apoyo a la comunidad.

Todos nuestros activos, así como nuestros nuevos proyectos, cumplen estas normas, y hemos desarrollado iniciativas externas que alinean nuestras actividades con las necesidades y los retos de las comunidades en las que operamos.

En los últimos años, estos han incluido:

  • Un proyecto de apicultura creado para reforzar los conocimientos apícolas cerca de nuestra planta de São Pedro, en Brasil.
  • La creación de un centro de educación ambiental y un jardín de viveros cerca de nuestra planta Solar de Sertão, así como otros jardines de viveros cerca de nuestra planta de São Pedro.
  • Un programa de educación ambiental y un vivero de acompañamiento cerca de nuestra planta Sol do Futuro en Brasil.
  • La donación de plántulas de la planta autóctona Umbú Gigante, cercana a nuestra planta de Juazeiro Solar, que permitió que la fruta producida sirviera de fuente de ingresos para las comunidades vecinas, al tiempo que contribuía a la biodiversidad local.
  • La conservación de 1,229 hectáreas de hábitat de bosques y pastizales para proteger las especies locales cerca de nuestro proyecto que se desarrolla en Campeche, México.
  • Nuestra asociación con The Pale Blue Dot, una organización mexicana que promueve programas educativos mediante el uso de la tecnología en escuelas y centros comunitarios.
  • El programa de mano de obra femenina de Atlas, que mejora el acceso de las mujeres locales al empleo, las oportunidades empresariales y los puestos de liderazgo en toda la cadena de valor de la empresa.

Al colaborar con las comunidades de este modo, hemos podido trabajar para conseguir resultados más sustentables y tener éxito en nuestro objetivo de ayudar a la preservación de diversos ecosistemas.

Elegir una métrica y empezar a trabajar

Para las empresas que inician su camino hacia la sustentabilidad, decidir por dónde empezar a menudo puede ser abrumador. A lo largo de nuestra trayectoria, hemos descubierto que las iniciativas específicas, enfocadas en públicos concretos, generan los resultados más tangibles. Por ejemplo, uno de nuestros focos de atención ha sido la mujer en la fuerza laboral. El sector de la energía está abrumadoramente dominado por los hombres, con numerosas barreras de acceso para las mujeres.

Para hacer frente a esto, hemos introducido varias medidas basadas en la evidencia, como:

  • Lenguaje neutro: No utilizamos pronombres específicos de género en nuestros anuncios de empleo o comunicaciones relacionadas. También nos aseguramos de que el lenguaje utilizado sea equilibrado para aumentar el atractivo de cada puesto y reducir la posibilidad de perder candidatos de gran calibre.
  • Igualdad de calificaciones: Reconocemos las capacidades de todos los candidatos, independientemente de la institución o el país en el que se hayan obtenido las habilidades o  experiencia.
  • Promoción del acceso a los grupos infrarrepresentados: Cuando los candidatos tengan cualificaciones y experiencia similares o iguales, también tendremos en cuenta si alguno de ellos pertenece a un grupo de minoría..
  • Igualdad de género: Tenemos en cuenta al menos a una candidata en la fase final de un proceso de solicitud de trabajo. Para ello, trabajamos para garantizar que nuestros anuncios de empleo no incluyan un lenguaje sexista que pueda desanimar a las posibles candidatas.

Como resultado, desde 2017 hemos duplicado con creces la proporción de mujeres que trabajan en nuestra empresa al 40%. Esto nos ha situado muy por encima de la media del sector energético, y ahora aspiramos a alcanzar la paridad total al 50%. Nuestra atención a las mujeres se aplica tanto fuera como dentro de Atlas, y en 2020 lanzamos nuestro programa de personal femenino «Todos somos parte de la misma energía», que se enfoca en las comunidades donde operamos. Esta iniciativa se creó específicamente para mejorar el acceso de las mujeres locales a la capacitación en competencias técnicas, nuevas oportunidades de empleo y emprendimiento, y su potencial de liderazgo en las cadenas de valor de las empresas.

Haciendo una diferencia

Los retos mundiales en materia de ESG, desde las crisis climática, hídrica y alimentaria hasta la desigualdad y la discriminación, necesitan soluciones que el sector privado puede aportar. Con la sustentabilidad firmemente en la agenda global, ninguna empresa, ni siquiera las que operan en una industria positiva para el clima, puede permitirse ser complaciente con sus actividades. Pero con los numerosos marcos disponibles y el potencial para la colaboración entre pares y el intercambio de conocimientos, creemos que generar un cambio sustentable a escala no sólo es posible, sino inevitable.

En alianza con Castleberry Media, nos comprometemos a cuidar nuestro planeta, por eso, este contenido es responsable con el medio ambiente.

Cómo empresa joven, en Atlas Renewable Energy, queremos liderar dentro de nuestro sector en términos de diversidad, equidad e inclusión de género (DE&I por sus siglas en inglés). Nos esforzamos por desafiar los estereotipos, luchar contra los prejuicios, ampliar las percepciones y cambiar las actitudes, tanto en nuestra industria como en las comunidades en las que operamos, y para conseguirlo hay que acertar con nuestra propia cultura organizacional. En esta entrevista, nuestra Directora de People & Communications , Marcela Pizzi, nos explica cómo lo hacemos. 

P: ¿Qué llevó a Atlas a centrar la DE&I en la cultura organizacional? 

R: Cuando empezamos, en el 2017, teníamos nuestra sede en Chile, con proyectos en Brasil y planes para trabajar en México. Trabajar en distintas regiones plantea varios retos, siendo las diferencias lingüísticas uno de los más evidentes. En este contexto, nuestra primera decisión importante fue asegurarnos de que Atlas se sintiera como una empresa integrada. 

Para lograrlo tuvimos que definir claramente, entre nuestro director general y el resto del equipo de liderazgo, cuáles serían nuestros principales valores y nuestro propósito. La idea fundamental que teníamos,yque realmente define nuestro propósito general, es que queremos que Atlas sea una fuerza para el bien común. 

P: ¿Cómo se define ser una fuerza para el bien común? 

R: Esto implica ver cada capa de tú organización a través de muchos lentes diferentes. Ser una fuerza del bien significa tener un impacto positivo en el medio ambiente, por un lado, esto aplica literalmente, ya que trabajamos en el campo de las energías renovables, pero también un impacto positivo en el sentido social, en nuestra comunidad, en la vida de nuestros empleados y sus familias. 

Por ejemplo, al  las revisar políticas de beneficios y compensación que ofreceríamos, volvimos a la idea de hacer que Atlas se sintiera como una empresa integrada. Esto significaba que los beneficios que queríamos ofrecer serían los mismos independientemente de la ubicación. Para ofrecer algo realmente valioso, examinamos las mejores prácticas en todos los países en los que trabajamos, e hicimos nuestras políticas en consecuencia. Esta es sólo una de las formas en que hemos abordado la DE&I.

En el camino, nos dimos cuenta de que habíamos creado de forma natural las condiciones para generar diversidad, y a partir de ahí trabajamos activamente para crear inclusividad. En cierto modo, diría que la inclusividad es el elemento más importante. 

P: ¿Cómo es eso? 

R: La diversidad es algo que puede surgir en un sentido muy superficial, como una forma de cumplir con las cuotas. La inclusividad, por el contrario, requiere un esfuerzo para integrar, en un sentido muy estructural, los valores que tú empresa quiere apoyar. 

Por ejemplo, cuando estábamos haciendo nuestras políticas de prestaciones, nos dimos cuenta de que, de todos los países en los que trabajábamos, Chile era el que ofrecía las mejores prácticas en cuanto a políticas de permiso parental. Estábamos teniendo estas conversaciones a medida que nuestra empresa iba tomando forma, y medíamos nuestros indicadores generales, como las nacionalidades, edades y géneros de nuestros empleados. 

Al hacerlo, nos dimos cuenta de que de las 23 personas que componían la empresa en 2017, solo el 11% eran mujeres. Básicamente, éramos yo y nuestra abogada. Además, tanto ella como yo ocupábamos puestos que pueden considerarse típicamente femeninos, por así decirlo. Por supuesto, en este punto casi puedes oír la misma y cansada conversación, la que excusa estas situaciones alegando que simplemente no hay suficientes mujeres que estén interesadas en este campo, o que no tienen las calificaciones. 

P: ¿Cómo abordaron eso? 

R: Tomamos la decisión consciente de generar el tipo de condiciones dentro de la estructura de nuestra empresa que presentaran a Atlas como una opción de empleo atractiva para las mujeres. Así pues, la igualdad de género fue el primer ámbito que abordamos en relación con la inclusión. 

P: En concreto, en cuanto a la contratación, ¿qué medidas aplicaron? 

Una de las medidas más directas que tomamos fue pedir a los reclutadores que buscaran variedad entre los candidatos, empezando por el requisito de que al menos una mujer estuviera incluida en su selección. Por supuesto, este enfoque fue evolucionando poco a poco, a medida que nuestra empresa evolucionaba. Hasta el punto de que, ahora, tenemos una política de solicitud ciega, lo que significa que no hay indicadores de ningún tipo para identificar a un solicitante según su sexo, edad, nacionalidad u otros indicadores. 

Este tipo de medidas son esfuerzos continuos. Más allá de la diversidad de género, también queríamos asegurarnos de que hubiera suficiente representación de individuos de diferentes regiones, de diferentes orígenes, etc. Por lo tanto, la búsqueda de candidatos con características diversas es el tipo de requisitos obligatorios que deben cumplir nuestros reclutadores. 

P: ¿Qué aspecto tiene ahora su plantilla? 

R: Hemos aumentado la diversidad de nuestra plantilla empezando por una mayor representación femenina, que ahora es del 40% en una empresa con 150 empleados. 

P: Antes hablabas de los cambios estructurales internos que apoyan la inclusividad. ¿Puedes hablarnos un poco más de esto? 

Por supuesto. Por ejemplo, en lo que respecta a nuestras políticas de permiso parental, tomamos nota de Chile y su política de seis meses de permiso postparto. Sin embargo, la legislación chilena limita la compensación que los empleados deben recibir durante esos seis meses. Las empresas pueden optar por ampliar la indemnización más allá de ese límite, o no. 

De alguna manera, hay una sensación de miedo al ofrecer el salario completo durante seis meses de permiso, asumiendo que la gente se acostumbrará a recibir algo a cambio de nada. Sin embargo, ofrecer a alguien la mitad de la paga es limitante y estresante. 

P: Mientras tanto, las mujeres no son vistas como candidatas deseables para el empleo. 

R: Exactamente. Así que, para igualar las condiciones, decidimos ofrecer también un permiso de paternidad. Chile ofrece cinco días de permiso postnatal para los padres. Ofrecemos un mes con compensación salarial completa. 

P: ¿Ofrecen tanto el permiso de maternidad como el de paternidad? 

R: Así es, pero en realidad ofrecemos más que eso. También ofrecemos una bonificación de $2,500 USD a todos los nuevos padres. 

Sin embargo, detrás de estas compensaciones monetarias están los procesos de pensamiento que nos llevaron a aplicar estas políticas. Uno de los problemas, en general, cuando se trata de compaginar el trabajo con la paternidad, es precisamente la idea de que las personas simplemente no pueden hacer ambas cosas. En algún momento, los empleados sienten que tienen que elegir entre su carrera o su vida familiar, normalmente debido a otros costos asociados al cuidado de los niños. Para que nuestros empleados se sientan seguros en su decisión de seguir trabajando, también ofrecemos un suplemento de $300 USD al mes, aplicable una vez finalizado el permiso de maternidad o paternidad, hasta que el niño cumpla tres años. 

P: ¿Sus esfuerzos se extienden a otras consideraciones de género? 

R: Definitivamente. Hemos impartido varias capacitaciones dentro de nuestra empresa en relación con varios temas, entre ellos el género en el lugar de trabajo y el enfoque de las nuevas interpretaciones de la masculinidad, cuestiones que se reflejan en nuestra sociedad en general. A medida que estas conversaciones tomaban forma, también lo hacía nuestra comprensión de cómo nuestras políticas deben ir más allá de las relaciones heterosexuales tradicionales, y deben incluir también a las parejas del mismo sexo o incluso a los hogares monoparentales, o a quienes desean acoger o adoptar. Por lo tanto, nuestras políticas de prestaciones en relación con el permiso de maternidad o paternidad, la bonificación adicional por nacimiento y la bonificación mensual por gastos de guardería se aplican a todos los supuestos de paternidad. 

P: Aunque todo esto es un comportamiento ejemplar, requiere una gran inversión. ¿Cómo se mide el rendimiento de este tipo de inversiones? 

R: Si volvemos a nuestros valores fundamentales, el de ser una fuerza para el bien, medimos nuestro éxito en función de lo cerca que estemos de cumplir esos objetivos. 

Además, existen numerosos estudios que demuestran las ventajas de realizar este tipo de inversión en tú plantilla. Si lo extendemos a la sociedad en general, vemos que los beneficios de la igualdad de género en la mano de obra y las políticas familiares que incluyen el papel de los hombres en el cuidado de los niños son beneficios que se trasladan a la siguiente generación y más allá. 

Los rendimientos monetarios son secundarios, ya que nunca han sido nuestro principal motor. En su lugar, hemos tratado de medir hasta qué punto podemos integrar nuestros valores en la estructura de nuestra empresa. Nuestras diversas sesiones de capacitación sobre temas de diversidad, sensibilidad, etc., eran inicialmente voluntarias, pero ahora nuestros empleados están obligados a asistir a un mínimo de 16 horas de sesiones de capacitación al año. 

P: Como dices, estos procesos han ido cambiando y evolucionando desde 2017, ¿cuáles han sido las mayores lecciones aprendidas en el camino? 

R: Creo que las mayores lecciones que aprendimos tienen que ver con la seriedad con la que aplicamos nuestras medidas de diversidad e inclusión. Así pues, mantuvimos muchas conversaciones para determinar el tipo de valores que queríamos apoyar, y llegamos a la conclusión de que éstos requieren la plena participación de todos y cada uno de los miembros de nuestra empresa, y también la participación de cualquier socio con el que decidamos trabajar. 

Si recuerdas, hablaba de la falta de representación femenina en el campo de la energía, algo que queríamos mejorar a mayor escala. Así que modificamos nuestros contratos para asegurarnos de que cualquier socio externo que participe en un proyecto con nosotros cumpla con ciertos porcentajes de diversidad en su plantilla contratada. Hablamos de nuestros proyectos de ingeniería, proyectos de energía solar, etc. 

Volviendo a tú pregunta sobre las formas en que medimos el rendimiento de nuestra inversión en estas prácticas, diría que crear un nombre para nosotros mismos como una empresa que abraza y promueve estos valores es definitivamente otra forma de medir nuestro éxito. Esto atrae el interés de los inversionistas que conocen y apoyan lo que defendemos, y así podemos generar nuevos proyectos que encajen en nuestro modelo desde el principio. 

Ahora estamos en un lugar donde se nos reconoce por estos valores, y la gente quiere trabajar con nosotros por ellos. 

P: ¿Qué ocurre si alguien quiere trabajar con Atlas, pero comenta que no puede cumplir sus porcentajes de diversidad, por ejemplo? 

R: Ya ha ocurrido antes. En estos casos, nos gusta proponer formas de satisfacerlos, ofreciendo programas de capacitación, por ejemplo. Nosotros los capacitamos, nuestros contratistas los contratan y ambos cumplimos nuestros objetivos. 

Así que el verdadero reto ha sido consolidar nuestros valores y ver cómo ir más allá de las palabras de moda y provocar un cambio en un sentido muy real. He hablado principalmente de la inclusión de género, lo sé, pero hay muchas otras áreas que hemos tratado de cubrir. El cuidado de la salud, por ejemplo. Ofrecemos a nuestros empleados un seguro médico que cubre el seguro dental y de visión, que se extiende a sus allegados, independientemente del tipo de pareja que tengan. Sólo lo menciono porque en algunos países en los que trabajamos, las parejas del mismo sexo aún no tienen el mismo reconocimiento legal, pero nosotros honramos todas las uniones por igual. 

P: ¿Cómo crees que progresarán todos estos esfuerzos en el futuro? 

R: Por supuesto, con la participación total de nuestros empleados. Al final, nuestro modelo de empresa no funciona siguiendo caminos predeterminados. Buscamos crecer a través del desarrollo personal de todos los individuos que componen nuestra empresa. Para ello, contamos con iniciativas como nuestro programa She Leads. 

También realizamos periódicamente encuestas sobre diversidad e inclusión, por ejemplo, para dar cabida a cualquier grupo o individuo que no se sienta representado por nuestras políticas para que exprese su opinión. De este modo, hemos abordado anteriormente las preocupaciones relativas a los temas de la discriminación por edad y la religión, entre otros. ¡Tal vez podamos hablar más de ellos en otro momento! 

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Los posibles cambios legislativos que se avecinan en Chile inquietan a la industria minera. En este análisis, Atlas Renewable Energy examina lo que esto podría significar para el mayor sector industrial del país, y su amplio impacto en la revolución mundial de la energías limpias.

A medida que el mundo se dirige hacia un sistema energético con bajas emisiones de carbono, Chile, que posee más de la mitad del litio del mundo y las mayores reservas de cobre del planeta, desempeñará un papel fundamental en el suministro de los recursos necesarios.

El sector minero del país sudamericano ha sido objeto de relativamente pocos cambios desde 1980, pero la pandemia de Covid-19 ha impulsado a los legisladores a buscar fondos para ayudar a financiar programas sociales y de estímulo. 

En abril, la Cámara Baja de Chile, que ya había aprobado un proyecto de ley para introducir un 3% fijo sobre las ventas de cobre y litio, votó para añadir un sistema de impuestos progresivos sobre las ventas de cobre, con el rango más alto fijado en el 75% si el precio del metal rojo supera los 4 dólares por libra. El proyecto de ley también establece un gravamen para todas aquellas empresas mineras cuyas ventas anuales superen los 5 millones de dólares, a menos que sus márgenes de explotación sean inferiores al 8%. 

Aunque los partidarios del proyecto de ley afirman que los cambios son necesarios para equilibrar  al país tras la pandemia, los representantes de la industria minera han expresado serias reservas. En su intervención ante la aprobación del proyecto de ley en el Congreso, Diego Hernández, presidente de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), dijo: «Este impuesto desincentivará de inmediato la inversión y pondrá en serio peligro la competitividad de nuestra industria en un momento clave que vive nuestro país, especialmente en el periodo de recuperación económica post pandemia, en el que la minería estaba llamada a jugar un rol fundamental e insustituible.»

La legislación propuesta ha sido aprobada por la Comisión de Minería del Senado, y pronto será discutida por los legisladores del Senado de la nación. Antes de tomar una decisión definitiva, analizamos los principales factores en juego.

A medida que la demanda de cobre y litio se dispara, nos encontramos en una encrucijada.

El cobre es fundamental para los paneles solares, los aerogeneradores, los vehículos eléctricos y el almacenamiento de las baterías, y según las estimaciones de IRENA, en relación con los niveles de 2020, la demanda anual de cobre de las instalaciones solares fotovoltaicas por sí sola podría duplicarse con creces en 2030, y casi triplicarse en 2050. 

Mientras tanto, en los últimos años la demanda de litio ha crecido un 20% al año, y esto no muestra signos de desaceleración a medida que los vehículos eléctricos, que utilizan baterías de litio, se hacen cada vez más populares. 

Dado que cuatro de los mayores compradores de cobre chileno, Estados Unidos, China, Japón y Corea del Sur, se han comprometido a alcanzar la neutralidad neta de carbono a mediados de siglo, se necesitarán cantidades récord del metal rojo.

Sin embargo, satisfacer esta demanda podría ser un problema, según la industria minera chilena.

Los mineros dicen que operarán con pérdidas…

Según Hernández, de Sonami, si el proyecto legal se aprueba en su forma actual, 12 de las 15 mayores mineras que operan en Chile se encontrarían operando con pérdidas. Dice que más de la mitad de las minas de cobre del país ya operan en el cuartil superior de la curva de costos, y los nuevos royalties podrían provocar su cierre.

De ser así, tendría repercusiones mundiales. Chile representa más del 25% de la oferta mundial de cobre, y el precio del metal rojo ya se ha disparado en los últimos meses ante la preocupación de que la oferta tenga dificultades para satisfacer la demanda en un mundo que se electrifica rápidamente.

Según estudios recientes, si no se construyen nuevas minas, el déficit anual de suministro de cobre podría llegar a los 10 millones de toneladas en 2030. 

«En igualdad de condiciones, creemos que la incertidumbre fiscal actuará como una sobrecarga en los procesos de toma de decisiones de las empresas mineras para sancionar nuevos proyectos, lo que podría exacerbar aún más nuestras expectativas de una diferencia de suministro de cobre a largo plazo», dice la firma de inversión Goldman Sachs en una nota.

… pero el aumento de los impuestos podría compensarse con la subida de los precios

No obstante, a medida que aumente la demanda de cobre y otros minerales de transición energética, es probable que veamos un auge de las materias primas, con el consiguiente aumento de los precios.

En una nota reciente, Goldman Sachs pronosticó que el aumento de la demanda y la escasa oferta harán que el precio del cobre pase de unos $6,000 dólares por tonelada a $15,000 dólares por tonelada en 2025, lo que supone un aumento del 66%.

El banco de inversión Macquarie prevé que los precios aumenten entre un 30% y un 100% en los próximos cuatro años.

En consecuencia, para los productores, cualquier golpe derivado del aumento de las tasas gubernamentales puede verse parcialmente compensado por precios aún más altos.

Sin embargo, mantener el equilibrio implica reducir los costos operativos, y la energía renovable podría ser la clave

Desgraciadamente, la calidad del mineral de cobre de Chile ha descendido de forma constante en los últimos años, lo que significa que hay que extraer más volumen, e invertir más dinero, sólo para mantener el mismo nivel de productividad. 

A modo de ejemplo, en 2019, antes de que la pandemia impactara en los volúmenes mineros, Codelco, la minera estatal, vio disminuir su producción en un 5.6% como consecuencia de la caída de las leyes del mineral en sus envejecidas minas.

En efecto, los mineros del cobre tendrán que gastar miles de millones de dólares sólo para evitar que la producción caiga, y para poder hacerlo, necesitan ahorrar costos en otros ámbitos.

El área más obvia es la de la energía. Después de que los costos de la electricidad en el país aumentaron una media anual del 11% entre 2000 y 2015, varias empresas mineras empezaron a buscar energías renovables para asegurar la energía de sus proyectos. 

Uno de los movimientos más emblemáticos en este espacio fue el pionero acuerdo bilateral de compra de energía (PPA) firmado en 2015 entre Antofagasta Minerals y Atlas Renewable Energy para suministrar energía solar del proyecto Javiera a la mina de cobre Los Pelambres.

No sólo las grandes empresas tienen la oportunidad de reducir sus costos de producción. Desde ese acuerdo en 2015, un mayor número de empresas mineras ha hecho el cambio a las renovables y, según las estimaciones del gobierno, en 2023 las renovables representarán el 60% de la energía consumida por el sector.

Limpiando sus actos

La transición de la industria minera a las energías renovables también tiene un impacto medioambiental positivo evidente. Sólo en Chile, los contratos de energías renovables para abastecer a las minas están desplazando millones de toneladas de dióxido de carbono en comparación con los contratos basados en combustibles fósiles, lo que equivale a las emisiones anuales de miles de automóviles con motor de combustión.

A medida que la industria minera toma medidas para volverse ecológica, tiene la oportunidad de aprovechar sus progresos y posicionarse como un ciudadano corporativo positivo, ya que crece la demanda entre los consumidores, los inversionistas y las comunidades locales para que la industria minera actúe de forma más sustentable.

Según Hernández, ante el proyecto de ley de royalties, corresponde a la industria convencer a los chilenos de no cambiar drásticamente las reglas del juego para los mineros, una tarea que calificó de «muy difícil en un escenario como el actual.» 

Es probable que Chile sea sólo el principio

La propuesta de Chile tiene eco en Perú, donde el actual candidato a las elecciones presidenciales ha prometido imponer una medida similar.

El aumento de los precios de los recursos ante el auge de las energías limpias hace que cada vez más economías se fijen en el sector minero como fuente de ingresos para proyectos de desarrollo, y aunque el impacto financiero en las empresas será probablemente negativo, existen oportunidades para seguir siendo competitivas. Además, si adoptan medidas para reducir su impacto ambiental, las empresas mineras pueden recuperar el favor del electorado: si se posicionan como parte de la solución al cambio climático, en lugar de ser parte del problema. 

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Los Premios SEAL reconoce a Atlas Renewable Energy con su Premio a la Sustentabilidad Empresarial en la Categoría de Iniciativas Ambientales

MIAMI, FL, 23 de diciembre de 2021 – Atlas Renewable Energy, una compañía mundial de generación de energía renovable, ha sido premiada como Business Sustainability en la categoría de Premio a Iniciativa Ambiental. Atlas fue reconocida por su actividad ambiental para preservar y proteger la especie de Mono Aullador cerca de su proyecto fotovoltaico, La Pimienta de 444MW, ubicado en el municipio de Carmen, en el estado de Campeche, México

El programa consiste en tres beneficios ambientales principales, entre ellos la conservación de 300 hectáreas de vegetación secundaria de los parches forestales perennes de la zona, la creación de corredores biológicos que rodean la planta solar y la conservación del hábitat del Mono Aullador Negro, que es una especie en peligro de extinción que ha sido incluida en la lista roja por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUNC por sus siglas en inglés).

“Ayudar a preservar la biodiversidad y mejorar los hábitats de las especies locales cerca de nuestros proyectos de energía renovable es de suma importancia, esto siempre se tiene en cuenta en  la fase de diseño de un proyecto”, dijo Eddaly Cuesta, Gerente de ESG para Colombia y México en Atlas Renewable Energy. “Ver este programa desarrollarse de una idea básica a un programa con resultados tangibles es muy satisfactorio de manera personal como profesional. Todo fue posible gracias al gran liderazgo dentro de Atlas, que entiende que proteger y preservar la biodiversidad es una parte esencial del desarrollo de nuestros proyectos”.

La iniciativa medioambiental se alinea con el pilar ESG de Atlas para la protección de la biodiversidad, que pretende ayudar a proteger y mantener los ambientes y especies cerca de nuestros proyectos de energía renovable. Con esto, Atlas pretende motivar a otros dentro de la industria y fomentar aún más el compromiso con la preservación y conservación de especies y hábitats. Dentro de este pilar, Atlas ha ejecutado actividades de reforestación, ha donado plántulas, ha realizado talleres para educación ambiental y ha ayudado a la conservación de diferentes especies en Chile, Brasil y México.

“Tenemos el compromiso como generadores de energía limpia de proporcionar energía y hacerlo lo más sustentable posible. El cuidado de los ecosistemas en los que operamos es una prioridad para Atlas, no porque sea necesario, sino porque es lo correcto. Es por eso por lo que a menudo vamos más allá de las regulaciones locales y hacemos más de lo que se espera en este sentido. Estoy muy orgullosa de lo que ha logrado Atlas y del apoyo de las divisiones dentro de la empresa, como EPC y Desarrollo, que han sido fundamentales en la materialización de este programa.”, dijo María José Cortes, Jefa de ESG en Atlas Renewable Energy. “Gracias a los Premios SEAL por este reconocimiento y gracias a nuestros socios de confianza como BIOS, ERM, Ecology Institute AC y a BID Invest por ser un elemento tan importante durante el desarrollo y ejecución de esta iniciativa.”

La primera fase del proyecto, que consistió en la reubicación de monos aulladores individuales y la creación de corredores para conectar los parches forestales, está muy avanzada. Actualmente, el programa está entrando en la fase dos, que consiste en monitorear la población de monos aulladores negros durante los próximos dos años para asegurar su bienestar, realizando acciones de reforestación y preservación los parches forestales que continúan conectados por los corredores biológicos.

“Los méritos ambientales de la energía renovable son consistentes y obvios”, dijo Matt Harney, fundador de los Premios SEAL.  “Nuestro jurado consideró que la priorización de la conservación y la biodiversidad de Atlas en su Proyecto Solar La Pimienta era única y ejemplar. Animamos a todos los desarrolladores de energía renovable a que modelen este enfoque enfocado en la conservación”.

Acerca de Atlas Renewable Energy

Atlas Renewable Energy es una empresa de generación de energía renovable que desarrolla, construye y opera proyectos de energía renovable con contratos a largo plazo en toda América. La cartera actual de la empresa es de 2.2GW de proyectos contratados en fase de desarrollo, construcción u operación, y tiene como objetivo expandirse en 4GW adicionales en los próximos años.

Lanzado a principios de 2017, Atlas Renewable Energy incluye un equipo experimentado con la mayor trayectoria en la industria de la energía solar en América Latina. La empresa es reconocida por su alto nivel de exigencia en el desarrollo, la construcción y la explotación de proyectos a gran escala.

Atlas Renewable Energy forma parte del Energy Fund IV, fundado por Actis, uno de los principales inversionistas de capital privado en el sector energético. El crecimiento de Atlas Renewable Energy se centra en los principales mercados y economías emergentes, utilizando sus probados conocimientos de desarrollo, comercialización y estructuración para acelerar la transformación hacia la energía limpia. Al comprometerse activamente con la comunidad y las partes interesadas en el centro de su estrategia de proyectos, la empresa trabaja cada día para ofrecer un futuro más limpio.

Para saber más sobre Atlas Renewable Energy, visite www.atlasrenewableenergy.com

La idea de la economía circular recientemente ha ido ganando moneda política y social, a medida que gobiernos, empresas y ciudadanos por igual hacen planes para una recuperación más ecológica y sustentable del Covid-19. En esta hoja informativa, echamos un vistazo a lo que hace que una economía circular tenga éxito, y por qué   la energía renovable es un componente vital.

¿Qué es una economía circular?

Desde la industrialización, el modelo económico dominante en todo el mundo ha sido lineal: las materias primas se extraen, se fabrican o se consumen como un producto, y luego, cuando llegan al final de su vida útil, se desechan. Este sistema de recolección, fabricación y desecho supone una enorme presión sobre el medio ambiente al aumentar el consumo de recursos finitos y crear enormes cantidades de desechos contaminantes.

En una economía circular, hay poco o ningún desperdicio y se promueve la reutilización y reciclaje como sea posible. Cuando un producto llega al final de su vida útil, en lugar de tirarlo, sus materiales se mantienen dentro de la economía y se convierten en nuevos materiales que se pueden utilizar una y otra vez, creando más valor.

¿Por qué necesitamos una economía circular?

Las economías más grandes del mundo se están quedando rezagadas en cuanto a los compromisos para cumplir los objetivos del Acuerdo de París, que tiene como objetivo limitar el calentamiento global a 1.5ºC. A pesar de las promesas hechas recientemente durante la Cumbre del Clima encabezada por Estados Unidos, la investigación llevada a cabo por BloombergNEF muestra que, en todo el mundo, no se está haciendo lo suficiente para limitar el cambio climático, y a menos que algo cambie rápidamente, corremos el riesgo de llegar al punto de no retorno.

Con las tecnologías existentes, tenemos la capacidad de abordar alrededor del 55% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. Estas son las emisiones que provienen de la electricidad y calefacción que utilizamos en nuestras actividades, de nuestra red eléctrica y del transporte.

Pero eso es sólo la mitad de la historia.

Según los últimos datos, la producción de materiales que utilizamos cada día representa el 45% del total de emisiones mundiales de CO2, y sólo el 8.6% de los recursos que entran en la economía mundial se vuelven a convertir en parte del ciclo. Pasar a una economía circular reduciría la presión sobre el medio ambiente, disminuiría la necesidad creciente sobre el suministro de materias primas finitas y conduciría a una mayor innovación. Es más, el Foro Económico Mundial estima que la transición a un modelo circular podría valer US$1tn para la economía global en 2025, y crear 100,000 nuevos empleos.

Hasta ahora, las promesas sobre el clima se han enfocado en reducir la intensidad de carbono del modelo económico tradicional, pero está claro que esto no será suficiente. La adopción hoy de un marco económico circular en acero, plástico, aluminio, cemento y alimentos eliminaría 9,300 millones de toneladas de emisiones de gases de efecto invernadero para el 2050. Esto equivale a eliminar las emisiones actuales de todas las formas de transporte a escala mundial y pondría al mundo en un buen camino hacia un futuro neto cero.

¿Qué papel desempeña la energía renovable en una economía circular?

Reducir-reutilizar-reciclar es sólo una parte. Una economía verdaderamente circular tiene que estar respaldada por una transición hacia las fuentes de energía renovables, por dos razones.

La primera es posiblemente la más obvia: Si la energía que utilizamos para impulsar el sistema general proviene de recursos finitos que crean residuos, nunca será una economía verdaderamente circular.

Sin embargo, el segundo es más complicado. Algunas evidencias sugieren que, aunque la economía circular se basa en la eficiencia energética y en una reducción de los insumos, la recolección, clasificación, procesamiento y restauración de los materiales a formas reutilizables requiere más energía que el uso de materias primas vírgenes, lo que significa que, al menos en algunas áreas, es posible que necesitemos más energía para que esto suceda, razón por la cual es vital que la energía que utilizamos provenga de fuentes limpias, 100% renovables.

¿Qué papel pueden desempeñar las empresas en el fomento de la transición a una economía circular?

En los últimos meses, un número creciente de marcas internacionales ha comenzado a aprovechar el poder de las cadenas de suministro circulares y la fabricación. El año pasado, Nike lanzó una colección exploratoria de calzado fabricada con un 85-90% de residuos de fábrica y postconsumo, mientras que Ikea inició un programa de recompra de muebles a gran escala el Black Friday, después de comprometerse a convertirse en 100% circular para el 2030.

No se trata sólo de marcas de bienes de consumo. Estamos empezando a ver sitios de construcción circulares, donde las empresas reutilizan los materiales locales existentes, se crean reservas de materiales y los transforman para ampliar su vida útil. En el sector automotriz, vemos cómo los OEMs (fabricantes de equipos originales) exploran formas de diseñar vehículos sustentables con materiales reciclados y recuperables, y buscan reutilizar baterías de vehículos eléctricos. Incluso en el sector minero, las empresas están investigando formas de extraer recursos de las corrientes de desechos para aumentar la viabilidad ambiental de sus operaciones.

Todos estos ajustes graduales están empezando a combinarse en un cambio sistémico que crea resiliencia a largo plazo, aumenta las oportunidades económicas y proporciona beneficios ambientales y sociales.

La economía circular no es algo «lindo para tener». Para alcanzar el Objetivo 12 de Desarrollo Sustentable de las Naciones Unidas sobre patrones de consumo y producción sustentable, las empresas deben contribuir a que se convierta en una realidad.

¿Por qué es vital obtener la confianza de las personas para lograr una economía circular?

La confianza es un factor muy importante para conseguir que la gente opte por el cambio. Hemos visto esto como parte de la transición energética en curso: Las empresas y clientes con las que hablamos en Atlas Renewable Energy quieren estar seguros de que, al pasar a las energías renovables, no experimentarán ninguna pérdida de calidad o fiabilidad en su suministro de energía. Pero va más allá de eso: Generar confianza pública en el impacto positivo de cualquier cambio, es vital para el éxito, ya sea la transición de la red a fuentes de energía renovables o la transformación de la economía de un modelo lineal a un modelo circular.

Cuando se trata de acciones simples, como el reciclaje, los costos y los beneficios tienden a estar en el mismo dominio, las personas que realizan la actividad son las mismas personas que se benefician de ella. Esto hace que estas acciones sean fáciles de llevar a cabo para el público en general. 

Sin embargo, cuando se trata de compensaciones mayores entre efectos locales y regionales o incluso globales, es un poco más difícil conseguir que se entienda inmediatamente las razones que hay detrás de las decisiones que se toman. A veces, la realidad puede ser contradictoria, lo que puede llevar a la gente a suponer que existen aspectos positivos, o negativos, cuando en realidad no es así. 

Afortunadamente, ya existe un marco bien establecido y reconocido internacionalmente para lograrlo. La Evaluación del Ciclo de Vida (ECV) es una herramienta que ya utilizamos en el sector de las energías renovables y, al aplicarla a la economía circular, es posible probar los impactos de los modelos de negocio circulares, validar las suposiciones y obtener comentarios para mejorar, así como ayudar a definir objetivos e indicadores.

A lo largo del trabajo que hemos realizado en comunidades, con diferentes industrias y con numerosas partes interesadas, nuestra experiencia siempre ha sido que necesitamos ser capaces de demostrar nuestras afirmaciones para lograr la aceptación, y lo hemos hecho una y otra vez a través de un enfoque consultivo. 

Mediante el uso de metodologías respaldadas por la ciencia como la ECV, las empresas y los gobiernos pueden ser transparentes sobre los aspectos positivos y negativos de la transición a una economía circular y permitir que el público tome decisiones basadas en evidencias sobre si apoyar o no una iniciativa.

El momento de pasar a una economía circular es ahora

Nuestro modelo lineal ineficiente está empujando a nuestro planeta al borde de una crisis climática, y agotando los recursos que necesitamos para apoyar a nuestras comunidades a reconstruir mejor después de la pandemia. Es hora de avanzar hacia una economía circular, con la energía renovable como pilar central. 

Cuando se trata de crear este nuevo y más sustentable futuro, ninguna empresa ni siquiera un país puede hacerlo por sí solos. Quienes están a la vanguardia de la economía circular deben medir continuamente su progreso y comunicar claramente los resultados de sus esfuerzos. Al hacer esto, no sólo construyen confianza, sino que también animan a todos los demás a seguir el ejemplo.

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La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2021, conocida también como COP26, se celebrará en el Reino Unido entre el 31 de octubre y el 12 de noviembre de 2021. El evento, que reunirá a las partes para acelerar la acción hacia los objetivos del Acuerdo de París y la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, determinará la dirección de la acción climática durante los siguientes años, y las empresas serán una parte importante.

¿Qué es la COP26?

La 26ava Cumbre Mundial sobre el Clima de la ONU es una reunión mundial sobre el cambio climático y cómo las naciones pretenden abordarlo. Reúne a los signatarios de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC por sus siglas en inglés), una convención acordada en 1994. Este año, se espera que asistan más de 190 líderes mundiales, junto con decenas de miles de negociadores, representantes gubernamentales, empresas y ciudadanos durante doce días de conversaciones. Alok Sharma, presidente de la COP de este año, la ha calificado como un “momento de descanso” para mantener al alcance los objetivos del Acuerdo de París, firmado durante la COP21.

Si bien los compromisos establecidos en el Acuerdo de París eran de largo alcance, no se acercan lo suficiente para limitar el calentamiento global y evitar un cambio climático descontrolado, y la ventana para lograrlo se está cerrando. Cada cinco años, se espera que los signatarios del Acuerdo de París presenten nuevas y más ambiciosas contribuciones a nivel nacional (NDCs por sus siglas en inglés) sobre la reducción de emisiones. La COP26 será la primera vez que esto suceda, y se espera que el mayor número posible de gobiernos presenten nuevas NDCs que mantengan el calentamiento global muy por debajo del límite de dos grados Celsius establecido en la COP21, y preferiblemente en 1.5 grados.

Antes de la reunión, el primer ministro británico, Boris Johnson, ha pedido a todos los países que se comprometan a lograr emisiones cero netas para 2050, y que los países del G20 se comprometan a presentar NDCs más fuertes para 2030. Hasta la fecha, 86 países y los EU27 han presentado nuevos o actualizados NDCs a la UNFCCC, y otros han prometido nuevos objetivos que aún no se han presentado oficialmente.

¿Cuáles son los objetivos clave de la COP26?

“Asegurar un futuro más brillante para nuestros hijos y las generaciones futuras requiere que los países tomen medidas urgentes en casa y en el extranjero para cambiar el rumbo del cambio climático”, dice el primer ministro del Reino Unido. “Con ambición, valentía y colaboración a medida que nos acercamos a la crucial cumbre de la COP26 en el Reino Unido podemos aprovechar este momento juntos, para podernos recuperar de forma más limpia, reconstruirnos de forma más verde y restaurar nuestro planeta.”

Con este fin, la conferencia tendrá como objetivo alcanzar cuatro objetivos principales:

Asegurar el cero neto global para mediados de siglo y mantener 1.5 grados al alcance

Para cumplir este objetivo, los países necesitarán acelerar la eliminación de los combustibles fósiles, acelerar el cambio a los vehículos eléctricos y fomentar la inversión en energías renovables.

Adaptarse para proteger las comunidades y los hábitats naturales

El cambio climático ya es un hecho, y en la COP26 se asumirán compromisos en torno a la protección y restauración de los ecosistemas, la construcción de defensas contra las catástrofes naturales y sistemas de alerta, y el fomento de infraestructuras y agricultura resistentes para evitar la pérdida de hogares, medios de subsistencia y vidas.

Movilizar las finanzas

Para lograr los dos primeros objetivos se necesitarán billones de dólares en finanzas del sector público y privado. En la conferencia, se espera que las instituciones financieras internacionales, así como los países desarrollados, hagan realidad su promesa de movilizar al menos US$100bn en financiamiento climático por año.

Aumentar la colaboración

El mundo sólo puede hacer frente a los desafíos de la crisis climática si todos trabajan juntos. Los países tienen que gestionar el creciente impacto del cambio climático en la vida de sus ciudadanos; las finanzas privadas tienen que financiar la tecnología y la innovación; y las empresas tienen que ser transparentes sobre los riesgos y las oportunidades que el cambio climático y el paso a una economía cero neto suponen para su negocio.

Lo que la COP26 significa para las empresas

Aunque una lista cada vez mayor de empresas se ha añadido a la mitigación y reducción del cambio climático, la inmensa mayoría de las corporaciones de todo el mundo aún no han asumido compromisos oficiales de descarbonización.

Con declaraciones sólidas y compromisos ambiciosos que se esperan para la COP26, es hora de que las empresas hagan despegar sus planes de cero neto.

Es más, los resultados de la COP26 probablemente darán a las empresas certeza sobre las condiciones en las que estarán operando en las próximas décadas, ya sean impuestos al carbono, restricciones al uso de combustibles fósiles o nueva legislación cero neto.

Actuar ahora significa que las empresas pueden obtener una ventaja sobre lo que está por venir, así como formar parte de la conversación cuando se deciden las políticas. Muchas grandes empresas ya lo están haciendo: en mayo de 2020, 155 firmas, con una capitalización bursátil combinada de más de 2.4 billones de dólares, firmaron una declaración en la que alentaban a los gobiernos de todo el mundo a alinear sus esfuerzos de ayuda y recuperación económica con la ciencia climática actual. Ya es hora de que el resto del mundo corporativo sigan sus pasos.

Cómo pueden actuar las empresas ahora

Definir su camino hacia el cero neto

Las empresas tienen la oportunidad de empezar a tomar medidas climáticas ambiciosas ahora con objetivos de reducción de emisiones con base en la ciencia. Las empresas líderes ya están demostrando que es posible un modelo de negocio que cumpla con los requisitos del 1.5°C, y hay pruebas de que estas empresas serán las mejor situadas para prosperar cuando la economía mundial se someta a una transición justa hacia un futuro con emisiones cero netas para 2050.

Business Ambition para 1.5°C es una campaña dirigida por la iniciativa Science Based Targets en colaboración con el Pacto Mundial de las Naciones Unidas y la coalición We Mean Business. Fue lanzada en 2019 por una coalición mundial de agencias de la ONU, líderes empresariales e industriales. Permite a los líderes empresariales comprometer públicamente a sus empresas con un objetivo cero neto de 1.5 °C y ser reconocidas en la preparación de la COP 26 como una contribución crítica a la limitación de los peores impactos del cambio climático.

Evaluar su riesgo climático

La casi inevitable fijación del precio del carbono, así como la creciente presión sobre las empresas para que informen sobre el riesgo climático, significan que este tema debe convertirse en algo prioritario para las empresas de todos los sectores. 

El Grupo de Trabajo sobre Divulgación Financiera Relacionada con el Clima (TCFD por sus siglas en inglés) proporciona un marco para que las empresas evalúen los posibles impactos relacionados con el clima utilizando el análisis de escenarios, evaluando eficazmente los riesgos para su negocio, proveedores y competidores.

Las empresas que no controlan su riesgo climático están en peligro: en su reciente carta en 2021 a los directores generales, Larry Fink, director general de BlackRock, anunció que las empresas debían revelar los riesgos relacionados con el clima en línea con las recomendaciones del TCFD, y añadió que la empresa aplicaría ahora un «modelo de vigilancia reforzada» en sus carteras activas como marco para gestionar las participaciones que plantean un riesgo climático significativo, incluida la señalización de las participaciones para una posible salida.    

Cambiar a la energía renovable

Actualmente, más del 80% de la energía utilizada en el mundo proviene de fuentes fósiles, y las emisiones del sector energético representan alrededor de dos tercios de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. Esto ya no puede continuar.

Un número de empresas líderes pueden ver lo que se avecina y están tomando medidas para reposicionarse. Pasar de los combustibles fósiles contaminantes a la energía limpia envía una señal fuerte de que, cuando se trata de luchar contra el cambio climático, las empresas van en serio.

En julio del año pasado, Microsoft, junto con AP Moeller-Maersk, Danone, Mercedes-Benz, Natura & Co., Nike, Starbucks, Unilever y Wipro, creó la iniciativa Transform to Net Zero, en la que la empresa tecnológica se compromete a desarrollar una cartera de 500 megavatios de proyectos de energía solar en comunidades con pocos recursos de Estados Unidos. 

Por su parte, Google se comprometió en septiembre a conseguir un 100% de energía renovable para 2030, mientras que el recién lanzado Programa de Energía Limpia para Proveedores de Apple ha hecho que 71 socios fabricantes de 17 países se comprometan a utilizar un 100% de energía renovable en la producción del gigante tecnológico, comprometiéndose a cambiar la electricidad utilizada en toda su cadena de suministro de fabricación por fuentes limpias para 2030.

Además, cada vez más empresas influyentes y reconocidas a nivel mundial se han comprometido a un 100% de energía renovable como parte de la iniciativa RE100. 

Pero para que se cumplan los objetivos de la COP26, cada empresa del mundo necesita empezar a pensar seriamente en su estrategia de transición energética y tomar medidas ahora para llevarlos a cabo.  

Cómo puede ayudar Atlas

Si las empresas no vigilan de cerca los temas discutidos en la COP26, corren el riesgo de ser relegadas a la historia. La COP26 dará lugar a un mayor impulso político para alcanzar ambiciosos objetivos climáticos. El camino del viaje es claro: El futuro cero neto es imperativo, y las empresas deben actuar ahora.

Atlas Renewable Energy fue concebida con la sustentabilidad como centro de sus acciones. Desarrolla, construye, financia y opera proyectos de energía renovable limpia que permiten a las empresas impulsar sus operaciones de manera sustentable.

Con una amplia gama de servicios, desde acuerdos de compra de energía renovable (PPAs por sus siglas en inglés) hasta certificados de energía renovable (RECs por sus siglas en inglés), Atlas ayuda a los grandes consumidores de energía de todas las industrias a gestionar su transición a cero neto y a realizar un seguimiento de su rendimiento frente a los objetivos medioambientales y de emisiones a largo plazo.

Para obtener más información sobre el enfoque de Atlas Renewable Energy y cómo puede ayudar a que su empresa se adecue a los objetivos de la COP26, póngase en contacto con: contacto@atlasren.com

En asociación con Castleberry Media, estamos comprometidos a cuidar nuestro planeta, por lo tanto, este contenido es responsable con el medio ambiente.

Cuando el mundo se encerró también se conectó, y la rápida adopción digital provocada por la pandemia del Covid-19 continuará durante la recuperación, y por mucho más tiempo. Pero potenciar la nueva normalidad digital de forma sustentable debemos  tener en cuenta  la energía que utilizamos, y a medida que las empresas se ven cada vez más obligadas a informar sobre las emisiones de carbón a lo largo de sus cadenas de valor, ya no pueden permitirse ignorar el impacto medioambiental de la nueva economía digital.

El covid-19 hizo que la digitalización, algo que en el pasado era “un sueño tener”, ahora fuera “algo que se debe tener”, y muchas de las soluciones rápidas que la humanidad encontró  para mantener la economía caminando durante los cierres de la pandemia parece que se quedarán aquí por mucho tiempo.

Como lo declaró el director ejecutivo de Microsoft, Satya Nadella, a principios de 2020, dos años de transformación digital se produjeron en dos meses, y el impulso ha continuado. Millones de personas en todo el mundo han sido introducidas a servicios en línea, incluyendo la banca móvil, la telemedicina, la entrega de alimentos, la educación en línea, el comercio electrónico, los servicios de transmisión digital y redes sociales, y no quieren volver atrás.

Según una encuesta global hecha a ejecutivos realizada por McKinsey, empresas de todo el mundo han acelerado la implementación de las capacidades de trabajo remoto y colaboración hasta en un factor de 43, en comparación con las cifras antes de la crisis. También han acelerado en un factor de 25 la adopción de tecnologías digitales para los avances en operaciones y la toma de decisiones empresariales.

Aunque muchas empresas están implementando regresos escalonados a la oficina, se esperan estructuras de trabajo más flexibles en el futuro, y una proporción considerable de empleados afirman que desean trabajar más a menudo desde casa. 

La pandemia ha cambiado fundamentalmente la forma en que trabajamos, hacemos compras y llevamos a cabo nuestras vidas cotidianas. 

Nubes eléctricas

Este vuelo a la tecnología digital supone un enorme aumento de la inversión en Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC). Un informe reciente de KPMG encontró que dos tercios de las organizaciones globales han acelerado su estrategia de transformación digital, con un 63% que ha impulsado su presupuesto de transformación digital. Como resultado, según una investigación de Western Union y Oxford Economics, se proyecta que el valor de los servicios de TIC aumentará un 35% para 2025.

Estos servicios de TIC (redes, servidores, almacenamiento y aplicaciones) se basan de forma abrumadora en la nube. Según Bloomberg NEF, el despegue de la computación en la nube aumentará exponencialmente, de US$1.3bn en el 2019 a US$12.5bn en el 2030 .

Esta nueva economía digital basada en la nube está alimentada por la electricidad, mucha electricidad. Sólo un centro de datos puede utilizar suficiente electricidad para alimentar a 80,000 hogares estadounidenses, y colectivamente, estos espacios representan actualmente aproximadamente el 2% del uso total de la electricidad en Estados Unidos.

Las emisiones de carbono de la infraestructura tecnológica y los servidores de datos que permiten la computación en la nube son ahora mayores que las causadas por los viajes aéreos previos al Covid, según un informe de The Shift Project. Dado que se espera que la demanda de electricidad relacionada con el sector de TI aumente casi un 50% para 2030, el grupo de expertos francés afirma que estas emisiones podrían seguir creciendo a una tasa del 6% cada año. 

La gran tecnología se torna verde

En septiembre, Google prometió suministrar energía a todos sus centros de datos y campus con “energía libre de carbono”, como por ejemplo la solar, las 24 horas del día, para el 2030. Microsoft ha asumido un compromiso similar, diciendo que será “cero carbono” para el 2030. Amazon, que administra la infraestructura global de nube de AWS que constituye la columna vertebral de gran parte de los sitios web del mundo, dijo que también apuntará a un “cero neto” para el 2040.

Sin embargo, no todas las promesas hechas por los proveedores de servicios de tecnología son iguales. Hay muchas maneras de alcanzar el “cero neto”, pero no todas ellas tienen un impacto equivalente en el cambio climático.

Para hacer frente a esto, un número creciente de proveedores de servicios tecnológicos se han comprometido con acuerdos de compra de electricidad (PPAs) que incluyen un requisito adicional. Estas no sólo garantizan la generación de nuevos suministros renovables, sino que también vienen con un certificado de origen en el que se afirma que el 100% de la energía utilizada en la instalación procede de fuentes renovables.

Esto no sólo es bueno para el medio ambiente, también es bueno para los costos. En última instancia, la energía renovable es ahora más barata que los combustibles fósiles en la mayoría de los mercados y, como la electricidad es el principal desembolso para los proveedores de servicios de centros de datos, al utilizar energía solar o eólica, pueden mantener los costos bajos ante una creciente demanda.

Emisiones Scope 3

A menudo, los centros de datos se encuentran a muchas millas de distancia de sus usuarios finales. Pero esto no significa que las empresas puedan darse el lujo de ignorarlos. Los nuevos requisitos de generación de reportes de emisiones Scope 3 significan que las empresas ahora necesitan calcular toda su huella de gases de efecto invernadero a partir de todo lo relacionado con su negocio, incluidos los proveedores y las funciones de inicio a fin.

Si una empresa utiliza tecnología, y gracias a la rápida digitalización que ha generado el Covid esto significa casi todas las empresas, ahora deben tener en cuenta las emisiones asociadas con las empresas que ofrecen su software y servicios.

Muchos proveedores de servicios de computación en la nube han comenzado a proporcionar información sobre las emisiones de carbono de su infraestructura para ayudar a las empresas a tomar decisiones mucho más sustentables. La Calculadora de Sustentabilidad de Microsoft, por ejemplo, permite a las empresas cuantificar el impacto de carbono de cada inscripción en Azure, mientras que Google Cloud ha lanzado una nueva herramienta de porcentaje de energía sin carbono (CFE%) que permite a los usuarios ver qué centros de datos son más limpios, y de esta forma, asignar cargas de trabajo siempre que sea posible.

Un futuro digital sustentable

En Atlas, aunque aceptamos que la economía digital requerirá significativamente más energía en el futuro, no creemos que necesariamente tenga que conducir a más emisiones de CO2. Hay otra manera y, como ya hemos discutido, algunos líderes en tecnología ya están trazando un camino por delante.

A medida que cada vez más empresas se unen a la revolución digital post-Covid, es vital que sean conscientes del impacto climático que esto conlleva y tomen medidas para reducirlo siempre que sea posible. Al seleccionar proveedores de servicios tecnológicos que sean transparentes sobre su uso de energía y que se hayan comprometido a utilizar una electricidad 100% renovable, las empresas pueden desempeñar un papel en asegurar que la nueva economía digital sea lo más sustentable posible.

En alianza con Castleberry Media, nos comprometemos a cuidar nuestro planeta, por eso, este contenido es responsable con el medio ambiente.