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Miami, FL, 21 de abril de 2021 – Atlas Renewable Energy, empresa líder en energías renovables en las Americas, anunció hoy que ha firmado un acuerdo de colaboración con Hitachi ABB Power Grids, para desarrollar y ejecutar conjuntamente sistemas de almacenamiento de energía con baterías (BESS) a gran escala para proyectos de Atlas.

Este acuerdo permitirá a Hitachi ABB Power Grids colaborar en el desarrollo de las mejores soluciones técnicas en materia de BESS y su interconexión durante el desarrollo de un nuevo proyecto. Hitachi ABB Power Grids será invitada a participar en las licitaciones convocadas por Atlas Renewable Energy para el Paquete de Ingeniería de los proyectos.

El principal objetivo de este acuerdo es garantizar que estos sistemas de almacenamiento de energía puedan integrarse con éxito en el diseño de los nuevos proyectos durante la fase inicial de desarrollo, como un complemento de la planta en función de las necesidades que vaya a satisfacer. Para ello, Atlas Renewable Energy ha adoptado un enfoque más holístico al asociarse con una empresa como Hitachi ABB Power Grids, conocida por su capacidad de desarrollo de soluciones técnicas en materia de BESS y su experiencia en la prestación de asistencia para la integración de dicha tecnología en proyectos energéticos a gran escala.

“Estamos muy orgullosos de volver a contar con el equipo de ingenieros de Hitachi ABB Power Grids, pero esta vez durante el proceso de desarrollo de nuestros proyectos. En el pasado, trabajamos juntos en la introducción de la primera subestación digital instalada para una planta solar en América Latina. Ahora, vamos a dar un paso más para garantizar que el diseño de todos nuestros nuevos proyectos tengan el valor agregado de estar concebidos con la mejor solución de BESS e interconexión», dijo Fabián González, Director de Innovación y Eficiencia Operativa de Atlas Renewable Energy.

«A través de esta colaboración, Atlas Renewable Energy garantiza la selección y adopción del sistema de almacenamiento óptimo para nuestros proyectos de energías renovables. Normalmente, la elección e instalación de la solución BESS más adecuada es un proceso complejo y altamente técnico, pero si se formula desde el principio con una planificación correcta y dirigida por expertos en soluciones integradas, podremos garantizar una implementación de baterías más flexible, fiable y eficiente para nuestra flota de proyectos», añadió González.

«En Atlas, nos esforzamos por estar a la vanguardia de la innovación, buscando siempre explorar nuevas formas para lograr los mejores resultados. La introducción de las baterías es un paso importante para seguir elevando el nivel tecnológico de nuestros proyectos, pero nuestra principal prioridad es que la integración sea un éxito. Por eso decidimos encontrar un enfoque integral con Hitachi ABB Power Grids», dijo Juan José Bonilla, Director de Desarrollo de Negocio y O&M de Atlas Renewable Energy.

«Nuestro objetivo es ofrecer una solución aún más a-la-medida para nuestros clientes, los grandes consumidores de energía, cuyas necesidades energéticas pueden ser diferentes y la intermitencia de las renovables puede seguir siendo una preocupación importante. Ofrecer energía limpia con una solución de almacenamiento única para cada uno de nuestros proyectos proporciona un valor diferenciado que aporta confiabilidad y eficiencia a nuestros clientes», añadió Bonilla.

«Esperamos colaborar en proyectos con Atlas Renewable Energy que se basen en su profunda experiencia con proyectos renovables a gran escala en América Latina y nuestra huella global de Grid Edge Solutions de más de 500 megavatios (MW) y 200 referencias», dijo Maxine Ghavi, Directora de Grid Edge Solutions en Hitachi ABB Power Grids. «Nuestras probadas tecnologías han permitido a los clientes crear valor económico, social y medioambiental al propiciar nuevas fuentes de ingresos, maximizar la integración de las energías renovables y reducir las emisiones de carbono. De cara al futuro, prevemos que se necesitarán más sistemas que apoyen la asimilación de las renovables y los servicios auxiliares de la red.»

No es la primera vez que Atlas Renewable Energy se asocia con un importante proveedor de tecnología para mejorar la calidad y la eficiencia de sus proyectos. Hace apenas dos años, la empresa anunció que sería la primera generadora de América Latina en implementar el sistema TrueCapture desarrollado por Nextracker en la mayor parte de la flota operativa de la compañía. Con el uso de TrueCapture, el sistema de seguimiento de las plantas solares de la empresa se ha optimizado a nivel modular, lo que ha permitido aumentar el rendimiento y la eficiencia general de las plantas.

Atlas Renewable Energy también ha contribuido al avance de la innovación solar de la región al ser uno de los primeros promotores en probar los módulos bifaciales y en introducir esta tecnología a gran escala en sus actuales proyectos en construcción, que suponen casi 1GW de capacidad generada con esta tecnología de paneles de vanguardia.

Estas, entre otras tecnologías, permitirán a Atlas Renewable Energy construir plantas de energía renovable de última generación en todo el continente americano y seguir elevando la eficiencia de la energía solar, convirtiendo esta fuente de energía en una opción aún más confiable para abastecer a los grandes consumidores de energía en toda la región.

Acerca de Atlas Renewable Energy

Atlas Renewable Energy es una empresa de generación de energía renovable que desarrolla, construye y opera proyectos de energía renovable con contratos a largo plazo en toda América. La cartera actual de la empresa es de 2.2GW de proyectos contratados en fase de desarrollo, construcción u operación, y tiene como objetivo expandirse en 4GW adicionales en los próximos años.

Fundada a principios de 2017, Atlas Renewable Energy incluye un equipo experimentado con la mayor trayectoria en la industria de la energía solar en América Latina. La empresa es reconocida por su alto nivel de exigencia en el desarrollo, la construcción y la operación de proyectos a gran escala.

Atlas Renewable Energy forma parte del Energy Fund IV, fundado por Actis, uno de los principales inversionistas de capital privado en el sector energético. El crecimiento de Atlas Renewable Energy se centra en los principales mercados y economías emergentes, utilizando sus probados conocimientos de desarrollo, comercialización y estructuración para acelerar la transformación hacia la energía limpia. Al comprometerse activamente con la comunidad y las partes interesadas en el centro de su estrategia de proyectos, la empresa trabaja cada día para ofrecer un futuro más limpio.

Para conocer más sobre Atlas Renewable Energy, visite: www.atlasrenewableenergy.com

En los últimos años, reducir las emisiones de carbono para mitigar los efectos del cambio climático se ha convertido en un reto fundamental para los líderes políticos de todo el mundo. Aunque hay varios enfoques, uno de ellos, la fijación de precios del carbono, está ganando en popularidad, y los indicadores muestran que pronto se generalizará.

¿QUÉ ES LA FIJACIÓN DE PRECIOS DEL CARBONO?

En resumen, la fijación del precio del carbono es un medio por el que se asigna a la contaminación por carbono un costo que luego se traslada a los emisores de CO2 mediante un impuesto o una tasa. Es un simple principio económico: encarecer algo desestimula su uso. La idea que subyace a la fijación del precio del carbono es, en esencia, ofrecer a las empresas un incentivo financiero para que reduzcan sus emisiones.

La forma más básica de fijación de precio del carbono es un impuesto sobre el carbono, que consiste en una tasa fija por tonelada de CO2 equivalente (tCO2e) sobre la cantidad de dióxido de carbono producida. Otras iniciativas son los sistemas de comercio de emisiones (ETS), que crean un mercado de créditos fiscales para que los emisores puedan intercambiar unidades de emisión con los no emisores. Mientras tanto, los mecanismos de compensación permiten a los emisores evitar el impuesto sobre el carbono si realizan esfuerzos paralelos en otras áreas para eliminar el carbono del medio ambiente.

Para sus defensores, la fijación de precio del carbono es el enfoque más eficaz para reducir las emisiones, ya que fomenta inmediatamente la reducción de cualquier actividad que emita carbono y obliga a innovar en alternativas menos contaminantes. Si se fija en el nivel adecuado, un impuesto sobre el carbono en la energía crearía rápidamente una preferencia económica por el gas natural, por ejemplo, frente al petróleo y el carbón, y por las energías renovables frente a los combustibles fósiles, impulsando así la transición a energías limpias en todo el mundo.

Eso no quiere decir que todo el mundo esté de acuerdo con el concepto. En muchos países, desde Estados Unidos hasta Australia y otros, las propuestas de impuestos sobre el carbono han sido recibidas con oposición. Sin embargo, el número de jurisdicciones que están poniendo un precio al carbono, ya sea a través de un impuesto sobre el carbono o a través de un ETS, está creciendo. En la actualidad, 46 países y 32 jurisdicciones subnacionales han puesto en marcha iniciativas de fijación de precio del carbono, frente a los 42 países y 25 jurisdicciones subnacionales de 2017. Entre ellos se encuentran la mayor parte de Europa, China, Canadá y Sudáfrica, así como el estado de California en Estados Unidos.

LA PERSPECTIVA LATINOAMERICANA

En América Latina, las iniciativas de fijación de precios del carbono están actualmente en su fase inicial. Como vemos en el siguiente gráfico, México, Chile, Argentina y Colombia ya tienen sistemas de impuestos sobre el carbono en marcha, pero ponen un precio bastante modesto a cada tCO2e de carbono, inferior al de Canadá y Sudáfrica y una fracción de los 40-80 dólares por tCO2e que pide la Comisión de Alto Nivel sobre los Precios del Carbono para reducir de forma eficiente las emisiones, de acuerdo a los objetivos de temperatura propuestos en el Acuerdo de París.

Dado que los actuales planes de mitigación del cambio climático, tanto en la región como en el mundo, aún no alcanzan los niveles de reducción de emisiones necesarios para mantener el aumento de la temperatura global por debajo de los 2˚C, creemos que cada vez más gobiernos comenzarán a aplicar la fijación de precios del carbono en los próximos años y es muy probable que aumenten los impuestos sobre el carbono.

APOYO CORPORATIVO

Aunque la fijación de precio del carbono tiene un impacto directo y negativo en las utilidades de las empresas contaminantes, un número cada vez mayor de empresas la reclaman, ya que la creciente presión de los inversionistas y los consumidores los lleva a empezar a tomarse en serio la reducción de las emisiones.

En Estados Unidos, la asociación Business Roundtable (BRT), conformada por directores ejecutivos de más de 200 empresas importantes ha respaldado los mecanismos de mercado, incluida la fijación de precios del carbono, para avanzar en la lucha contra el cambio climático. Incluso las empresas petroleras, como ExxonMobil, Shell y BP, han pedido que se apliquen impuestos sobre el carbono, mientras que la multinacional española Repsol ha llegado a establecer su propio precio interno del carbono, de 25 dólares por tCO2e para las nuevas inversiones, que aumentará a $40 dólares por tCO2e a partir de 2025.

De hecho, en todo el mundo, unas 1,600 empresas utilizan actualmente la fijación interna de precios del carbono para dar prioridad a las inversiones bajas en carbono y prepararse para la futura normativa, o prevén hacerlo dentro de dos años, según una encuesta realizada por el Carbon Disclosure Project, una organización internacional sin ánimo de lucro. En muchos casos, utilizan los ingresos para financiar los esfuerzos de reducción de emisiones: Microsoft, por ejemplo, utiliza los ingresos de su tasa interna de carbono para financiar la energía renovable y se propone alcanzar el 100% de uso de energía renovable en 2025.

En junio de 2020, Bernard Looney, consejero delegado de BP, duplicó con creces las previsiones de su empresa sobre el precio del carbono hasta los 100 dólares para el año 2030, afirmando que cree que los países de todo el mundo acelerarán la agresiva transición de los combustibles fósiles hacia alternativas más limpias para finales de la década.

Por lo tanto, para aquellas empresas que aún no tienen sus propias iniciativas internas de fijación de precios del carbono, o que no han tenido en cuenta el probable impacto de los impuestos sobre el carbono en sus resultados, está claro que ha llegado el momento de actuar.

EL COSTO DE LA FIJACIÓN DE PRECIOS DEL CARBONO

Al ser el mayor emisor del mundo, el sector energético es el más afectado por la fijación de precio del carbono. Ya estamos empezando a ver el fracaso comercial de la generación de energía térmica como resultado. Recientemente, la Secretaría de la Comunidad de Energía de la Unión Europea calificó de “desastre económico” la ampliación prevista de 450 MW de la central térmica estatal de Bosnia y Herzegovina, financiada con un préstamo de €614 millones de euros aprobado por el Eximbank de China, ya que se planificó con un precio del carbono de €7 euros por tCO2e, mientras que el precio actual en la UE es de €25 euros. 

Bosnia y Herzegovina no es un Estado miembro de la UE y aún no aplica la fijación de precio del carbono. Sin embargo, la Comisión Europea está preparando un impuesto fronterizo sobre el carbono, que se aplicará también a los Balcanes Occidentales, lo que hace inviable el éxito financiero de la planta.

Sin embargo, no sólo las empresas de servicios públicos y los productores de energía se verán afectados por un precio del carbono. Cualquier aumento de precio relacionado con la generación de energía se trasladará inevitablemente a los clientes, aumentando los precios que las empresas, y los hogares, acaban pagando.  

EL IMPACTO EN LOS GRANDES CONSUMIDORES DE ENERGÍA

Para las industrias que hacen un uso intensivo de la energía, esto supone una doble amenaza. Los fabricantes de productos químicos, los productores de textiles y las grandes empresas industriales no sólo pagarán un impuesto adicional basado en sus propias emisiones, sino que también pagarán mayores costos de energía, ya que sus proveedores de electricidad aumentan los precios para cubrir sus propios impuestos sobre el carbono. Según un estudio reciente de EY, el impacto estimado de un impuesto sobre el carbono en los costos globales de producción de la industria, con un precio del carbono de $25 dólares por tCO2e, supondrá un aumento del 1.1%, del que la mayor parte, el 0.7%, corresponderá a los costos indirectos, es decir, al aumento de los precios de los insumos energéticos.

Históricamente, los estudios han demostrado que cuando el costo de la energía supone una fracción mayor del costo de producción, las empresas encuentran nuevas formas de reducir los costos energéticos, y esta vez no será diferente. Hasta ahora, 284 marcas mundiales, desde ING hasta Unilever, AB Inbev y Kellogg Company, han dado el paso de acelerar la transición a cero energía de carbono comprometiéndose a obtener el 100% de su energía de fuentes renovables.

Estas empresas pueden ver lo que se avecina en el horizonte y están tomando medidas para reposicionarse. Creemos que es una decisión sensata: como demuestra el caso de la central eléctrica de Bosnia y Herzegovina, esperar a que se aplique la fijación de precio del carbono en su país de origen puede ser demasiado tarde, ya que las decisiones adoptadas por otras jurisdicciones pueden tener muy fácilmente un impacto transfronterizo. 

ESTÉ PREPARADO

Mientras que las conversaciones iniciales sobre la fijación de precios del carbono la enmarcaron como una simple imposición regulatoria, ha quedado claro que no sólo las empresas apoyan la idea de reducir las emisiones de carbono, sino también el público en general. En una reciente encuesta internacional realizada a más de 10.000 consumidores de Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, España, Suecia, Reino Unido y Estados Unidos, dos tercios de los consumidores afirmaron que querían ver el etiquetado de carbono en los productos. 

A medida que los consumidores de todo el mundo se informan más sobre la huella de carbono de los productos que compran, y empiezan a decidir con sus carteras, se crea una tendencia que no debe ser ignorada. Afortunadamente, existen soluciones para reducir la dependencia de los combustibles fósiles. Un ejemplo es la estructura de los acuerdos de compra de energía (PPA), que permite a los altos consumidores de energía tomar mejores decisiones estratégicas de abastecimiento con la ayuda de un socio competente y capaz. Esta es la oportunidad perfecta para reducir el riesgo casi inevitable de las iniciativas de fijación de precio del carbono en los resultados de las empresas. Además, en muchos mercados ya se pueden ahorrar costos de forma inmediata, gracias a los precios competitivos de las energías renovables. 

En nuestra opinión, la fijación de precio del carbono es inevitable, pero, afortunadamente, las empresas pueden prepararse de muchas maneras para estar listas cuando llegue el momento.

En el Día Internacional de la Mujer y cada día del año, Atlas Renewable Energy pone la diversidad y la inclusión en primer plano.

En Atlas Renewable Energy, queremos liderar el sector en términos de equilibrio de género, diversidad e inclusión (D&I). Nos esforzamos por desafiar los estereotipos, luchar contra los prejuicios, ampliar las percepciones y cambiar las actitudes, en nuestro sector, en nuestras oficinas y en las comunidades en las que operamos. Entendemos que para marcar la diferencia tenemos que ir más allá de crear conciencia y abordar los problemas desde una perspectiva más tangible. Aunque todavía queda mucho por hacer, aquí presentamos algunas de las iniciativas que hemos desarrollado para contribuir a la igualdad de oportunidades.

CREAR EL CAMBIO DESDE ADENTRO

Cuando iniciamos a principios de 2017, nos dimos cuenta enseguida de que teníamos desequilibrios importantes en materia de género, con un pequeño porcentaje de mujeres y una representación aún menor en los niveles técnicos, de gestión y de toma de decisiones. Y el problema no era sólo nuestro: Según un estudio realizado por la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) en 2019, en el sector de las energías renovables las mujeres representan solo el 32% de la fuerza laboral contratada a tiempo completo a nivel mundial.

Creemos que el hecho de operar en una industria dominada por los hombres no es excusa. Así que nos propusimos crear una cultura interna que acogiera la inclusión y la diversidad desde el comienzo, y empezamos a buscar formas de transformar nuestra empresa en una que se caracterizara por promover la igualdad.

Nuestro primer paso fue hacer que nuestro proceso de contratación fuera más inclusivo. Insistimos en que debe haber al menos una mujer en cada lista de selección de personal y que el conjunto de candidatos debe ser lo más diverso posible. Para evitar cualquier tipo de sesgo en la contratación, pedimos a nuestros reclutadores que nos presenten currículums “ciegos”, que enmascaran no sólo el sexo de los candidatos, sino también su edad, etnia y ubicación.

Empleadas corporativas de Atlas Renewable Energy trabajando en la oficina de Santiago, Chile.

Nuestros esfuerzos han dado sus frutos: hoy en día, nuestro personal corporativo está conformado en un 40% por mujeres, frente a sólo un 11% hace cuatro años.

ROMPER LAS BARRERAS ESTRUCTURALES

Pero no basta con que haya más mujeres en la empresa. Para ser aun más responsables con la igualdad de género, aplicamos una serie de medidas para crear una cultura corporativa basada en la igualdad de oportunidades, la no discriminación y el respeto a la diversidad.

Entre ellas se encuentra nuestro programas de capacitación sobre prejuicios inconscientes e inmersión en Diversidad e Inclusión (D&I), que se imparte a todos los miembros del personal y se enfoca no sólo en las distinciones de género, sino también en desafiar las formas de pensar prejuiciosas que podrían influir injustamente en las decisiones.

También examinamos las barreras estructurales que impiden una mayor participación de las mujeres en el trabajo. La relación entre las responsabilidades familiares y la disminución de la participación de las mujeres en el mercado laboral está bien documentada, y como los derechos de licencia de maternidad buscan proteger el puesto y condiciones de empleo de las mujeres, nos fijamos en las mejores prácticas internacionales y establecimos una licencia de maternidad de seis meses con el pago del salario completo. Esta iniciativa se ha llevado a cabo en todos los países en los que Atlas está presente, yendo en muchos casos más allá de lo que exige la normativa local.

Para evitar que se produzca un sesgo en la contratación de mujeres, también ampliamos un mes de licencia parental a los hombres, en comparación con el permiso de paternidad mínimo remunerado de cinco a ocho días en muchos de los mercados en los que operamos.

Además, para asegurarnos de que tenemos en cuenta a todo tipo de familias, también hemos implementado la licencia por adopción para nuestros empleados.

Otra barrera estructural es la relacionada al cuidado de los niños. No creemos que las mujeres o los hombres deban elegir entre cuidar a sus hijos o dar prioridad a sus carreras profesionales, por lo que pusimos en marcha un subsidio mensual para el cuidado de los niños de hasta tres años, que permite a los miembros del equipo volver al trabajo, si así lo deciden, después de tener o adoptar un hijo.

Cuando se elaboran políticas de diversidad e inclusión, es fundamental que sean coherentes en todos los ámbitos. Por eso, no importa si nuestros empleados están en Chile, México, Brasil o Estados Unidos, nuestra estructura sigue siendo la misma para garantizar que nuestro compromiso con la igualdad sea claro en todas partes.

LAS MUJERES NO PUEDEN SER LO QUE NO PUEDEN VER

La siguiente parte de nuestro viaje consiste en permitir que las empleadas de Atlas avancen en su crecimiento profesional y personal. Para ello, hemos puesto en marcha un programa de talento y tutoría para apoyar su crecimiento, garantizando la creación de un sólido equipo de mujeres líderes para el futuro.

IR MÁS ALLÁ DE NUESTRAS OFICINAS PARA TENER UN IMPACTO POSITIVO EN LAS COMUNIDADES LOCALES

Participantes del programa de mano de obra femenina «Somos parte de la misma energía» en María Elena, Región de Antofagasta, Chile.

Debido a nuestra huella geográfica y al impacto que podemos tener en las comunidades en las que operamos, estamos en una posición fuerte para movilizar a nuestros propios contratistas y trabajar con las comunidades locales para promover valores similares en la representación femenina, y por ello nos hemos embarcado en un viaje de diversidad e inclusión a través de un ambicioso programa de personal femenino, en colaboración con las instituciones y gobiernos locales.

Bajo el nombre de «Somos parte de la misma energía», el programa pretende mejorar el acceso de las mujeres locales a las oportunidades de empleo y emprendimiento, aprovechando el potencial de desarrollo económico de las zonas en las que construimos proyectos de energía renovable con el fin de crear puestos de trabajo.

Hasta ahora, estamos en el proceso de capacitar a por lo menos 700 mujeres de las comunidades cercanas a nuestros proyectos actualmente en construcción en México, Chile y Brasil.  A partir de estudios de mercado, identificamos las carencias de competencias y las oportunidades de empleo y, después, diseñamos nuestra capacitación para satisfacer esas necesidades. Posteriormente, trabajamos para incluir una proporción de las mujeres capacitadas en nuestras propias cadenas de suministro y movilizamos a nuestros contratistas para que den prioridad a la inclusión en sus procesos de contratación o facilitamos el contacto con otras industrias a nuestro alrededor.

No sólo abordamos la igualdad de género en nuestros mercados. En muchos casos, seremos vecinos de las comunidades locales durante décadas, por lo que también hemos aplicado políticas de inclusión adicionales para garantizar que todos tengan acceso a las oportunidades que nuestros proyectos pueden ofrecer.  Nosotros operamos en diversos mercados, por lo que somos conscientes de la necesidad de adaptar nuestro enfoque al contexto social de la zona en la que operamos para tener el mayor impacto posible.

Por ejemplo, en nuestro proyecto de Jacarandá, en Brasil, nuestras políticas de contratación se han estructurado para garantizar que al menos el 35% del total de la plantilla esté formado por personas de color, que a menudo quedan excluidas de las oportunidades de empleo debido a la discriminación racial. Hasta la fecha, el 74% de las mujeres y el 79% de los hombres empleados actualmente en Jacarandá son de ascendencia afro brasileña, y en total, 56 mujeres están empleadas en la construcción de este proyecto, lo que representa el 15% de la fuerza laboral total.

Graduadas del programa de mano de obra femenina «Somos parte de la misma energía» trabajando en nuestra planta solar Jacaranda en Juazeiro, Estado de Bahía, Brasil.

Mientras tanto, a principios de marzo, hemos contratado a 95 mujeres en nuestro proyecto de Sol de Desierto en Chile, lo que representa el 14% del total de la plantilla, y en México, hemos puesto en marcha un programa de capacitación para dotar a cerca de 300 mujeres de diversas habilidades técnicas, que pretendemos replicar en Lar do Sol – Casablanca, planta solar que desarrolla Atlas en Minas Gerais, Brasil.

UNA VISIÓN SISTÉMICA

En Atlas, nuestro objetivo es seguir avanzando para convertirnos en un referente en materia de igualdad para el sector, y para las industrias de infraestructuras y energía en general.

Aunque los progresos que hemos hecho hasta ahora son significativos, aún queda mucho trabajo por hacer. Pero al reconocer las diferencias y buscar soluciones tangibles, pretendemos construir un futuro más equitativo, que permita a todo el mundo, independientemente de su sexo, etnia, edad, origen o capacidad, acceder a la igualdad de oportunidades.

Miami, FL, 31 de marzo de 2021 – Atlas Renewable Energy, un desarrollador internacional de energía renovable con operaciones en las Américas, fue galardonado como Patrocinador del Año en América Latina por los Premios Próximo el 30 de marzo de 2021, por su desempeño general y compromiso de acelerar la transformación de la región hacia energía 100% limpia. La empresa también se llevó el premio Acuerdo Solar del Año en América Latina por su acuerdo financiero para New Juazeiro, una innovadora solución de financiamiento que comprende la construcción de la planta solar Jacaranda en Brasil.

Estos dos premios reiteran los grandes logros de Atlas Renewable Energy y su rápido crecimiento en la región. Recientemente, la compañía también fue clasificada como el primer desarrollador de energía limpia para PPAs corporativos en América Latina según el reporte de Bloomberg NEF’s 1H 2021 Corporate Energy Market Outlook, además de ocupar el sexto lugar a nivel global con más de medio gigawatt contratado para offtakers privados en la región.

Acuerdo Solar del Año América Latina

El acuerdo financiero para New Juazeiro ha sido premiado como el Acuerdo Solar del Año en América Latina por su estructura financiera pionera y única, que marca la primera vez que un proyecto solar brasileño ha sido financiado completamente en dólares estadounidenses. Este visionario acuerdo fue posible gracias a la colaboración con IDB Invest y DNB Markets, dos grandes aliados que han ayudado a transformar la industria energética de América Latina hacia un futuro más limpio y sostenible. El acuerdo también contó con el experto asesoramiento de los bufetes White & Case y Machado Meyer. 

“Nos sentimos muy honrados y orgullosos de haber sido galardonados con el premio Acuerdo Solar del Año”, dijo Michael Shea, Director de Financiamiento Estructurado de Atlas Renewable Energy. “Nos gustaría agradecer a IDB Invest y a DNB Markets por su apoyo en la creación de una estructura financiera tan innovadora que sin duda hará que otros inversionistas internacionales vean las oportunidades que se ofrecen no sólo en el mercado brasileño, sino en América Latina en general.»

«Con esto, esperamos seguir explorando soluciones únicas y a la medida para hacer que las energías limpias sean alcanzables para los grandes consumidores de energía en las Américas, y seguir construyendo un futuro más sostenible para la región en alianza con instituciones financieras de renombre que ven a Atlas Renewable Energy como un socio de confianza y capaz», añadió Michael. 

El acuerdo de New Juazeiro financiará la construcción de la planta solar Jacaranda de Atlas Renewable Energy, situada en el municipio de Juazeiro, Estado de Bahía, Brasil. El proyecto ha sido contratado en virtud de un PPA corporativo con la filial brasileña de Dow Chemical para suministrar energía limpia a uno de los mayores centros de producción de Dow en el país. La planta tiene una capacidad de 187 MWp y generará unos 400 GWh al año, lo que basta para abastecer de energía a una ciudad de más de 75,000 habitantes y evitará unas 35,000 toneladas métricas de CO2

Patrocinador del Año en América Latina

Atlas Renewable Energy también fue reconocida como Patrocinador del Año debido al notable crecimiento de la empresa en la región, acelerando la adopción de fuentes de energía más limpias, y a la relevancia de los acuerdos firmados durante el año con importantes empresas de los sectores minero y químico. Estas colaboraciones permitieron a Atlas crecer y duplicar su capacidad de proyectos contratados hasta los 2.2 GW, de los cuales una gran parte han sido habilitados a través de PPAs corporativos con offtakers privados.

Además, durante 2020, Atlas Renewable Energy consiguió importantes acuerdos financieros en asociación con instituciones de renombre como IDB Invest y DNB Markets para financiar proyectos en Brasil, México y Chile. La mayoría de ellos se acogieron al Marco de Financiamiento Verde de la empresa, patrocinado por DNB Markets, lo que demuestra el compromiso de Atlas con el desarrollo de proyectos que protejan y preserven el medio ambiente, al tiempo que se adhieren a los más altos estándares de compromiso social. En colaboración con IDB Invest, Atlas ha desarrollado una de sus iniciativas sociales más ambiciosas: el programa de mano de obra femenina “Somos parte de la misma energía”, en el que la empresa se compromete a capacitar a 700 mujeres de las comunidades cercanas a los proyectos en construcción y ha establecido el objetivo de contratar 4 veces más mano de obra femenina durante su ejecución.

«Además de agradecer a Próximo por estos reconocimientos, me gustaría felicitar a nuestro equipo por su motivación para buscar siempre la excelencia; y reconocer a las instituciones financieras que han trabajado con nosotros no sólo por asociarse con Atlas en la búsqueda de soluciones financieras innovadoras para nuestros proyectos, sino también por convertirse en nuestros aliados para abordar seriamente problemas sociales y promover altos estándares y prácticas sostenibles», dijo Javier Barajas Director Financiero de Atlas Renewable Energy. “Es un gran honor para nosotros recibir este premio y esperamos que sirva como prueba del próspero mercado de las energías renovables en América Latina.»

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Acerca de Atlas Renewable Energy

Atlas Renewable Energy es una empresa de generación de energía renovable que desarrolla, construye y opera proyectos de energía renovable con contratos a largo plazo en toda América. El portafolio actual de la empresa es de 2.2GW de proyectos contratados en fase de desarrollo, construcción u operación, y tiene como objetivo expandirse en 4GW adicionales en los próximos años.

Fundada en 2017, Atlas Renewable Energy incluye un equipo experimentado con la mayor trayectoria en la industria de la energía solar en América Latina. La empresa es reconocida por su alto nivel de exigencia en el desarrollo, la construcción y el aprovechamiento de proyectos a gran escala.

Atlas Renewable Energy forma parte del Energy Fund IV, fundado por Actis, uno de los principales inversionistas de capital privado en el sector energético. El crecimiento de Atlas Renewable Energy se centra en los principales mercados y economías emergentes, utilizando sus probados conocimientos de desarrollo, comercialización y estructuración para acelerar la transformación hacia la energía limpia. Al comprometerse activamente con la comunidad y las partes interesadas en el centro de su estrategia de proyectos, la empresa trabaja cada día para ofrecer un futuro más limpio.

Para saber más sobre Atlas Renewable Energy, visite www.atlasrenewableenergy.com

Incluso cuando la pandemia del Covid-19 llevó a la economía mundial a una recesión, 2020 fue un buen año para las energías renovables como clase de activos. Con los nuevos estímulos que prometen reforzar el sector, creemos que en 2021 se producirá un aumento aún mayor del interés de los mercados de capitales.

A pesar de los numerosos vientos en contra, la economía mundial continuó su transición hacia las energías renovables en 2020, con una cantidad récord de nueva capacidad instalada en todo el mundo. La salud del sector contrasta con la de las infraestructuras y los combustibles fósiles, y la búsqueda de calidad se tradujo en amplios flujos de capital, ya que las instalaciones siguieron aumentando a pesar de los trastornos económicos y sociales causados por la pandemia de coronavirus.

En general, las inversiones en bajas emisiones de carbono, que abarcan la energía renovable y otras tecnologías que reducen la dependencia de los combustibles fósiles, aumentaron un 9% en 2020, según un análisis de Bloomberg New Energy Finance (BNEF). Y esta tendencia al alza parece que va a continuar. Según una reciente encuesta de Octopus Capital, los inversionistas institucionales mundiales tienen previsto aumentar su asignación a la energía verde del 4.2% de su cartera global al 8.3% en los próximos cinco años, y al 10.8% en la próxima década. 

UNA OPCIÓN ATRACTIVA

Uno de los principales motores de esta situación es la creciente demanda de energía limpia en medio de la presión política para cumplir los ambiciosos objetivos del Acuerdo de París, un compromiso climático internacional para mantener el aumento de la temperatura global por debajo del 2%. Según Goldman Sachs, el cumplimiento de estos compromisos requerirá hasta 30 millones de dólares en inversiones en infraestructuras de energía limpia sólo para 2040. El banco espera que esta clara trayectoria de crecimiento haga que el gasto en proyectos de energía renovable supere al gasto en petróleo y gas este año, la primera vez en la historia que esto ocurriría.

PREDECIBLE, ESTABLE Y COMPETITIVO

Pero más allá de la creciente demanda de energías renovables, hay otros muchos factores en juego que están impulsando a un mayor número de inversionistas a entrar en el sector. La primera es su estabilidad. Los productores tradicionales de energía rara vez suscriben contratos de precios que duren décadas. En cambio, los productores de energías renovables sí pueden, gracias a la inagotabilidad de los recursos.

La encuesta de Octopus Capital, que abarcó a inversionistas de todo el mundo con activos totales combinados de 6.9 billones de dólares, descubrió que más de la mitad de los encuestados consideran la previsibilidad de la energía verde como una razón para capitalizar el mercado. Históricamente, y como mejor se ilustró con el día sin precedentes en 2020 en que el precio del petróleo se volvió negativo, los precios de los combustibles fósiles, y por extensión, de la electricidad basada en combustibles fósiles, han sido tremendamente volátiles.

El costo de las energías renovables, por su parte, es cada vez más competitivo con respecto a los combustibles fósiles, ya que las nuevas tecnologías, como los paneles solares bifaciales y los sistemas de tracking, contribuyen a mejorar la eficiencia. En consecuencia, el costo nivelado de la energía (LCOE) procedente de la energía solar se ha desplomado de 359 dólares en 2009 a una media de 40 dólares una década después, lo que supone un descenso del 89%. Según Marcel Alers, responsable de energía del PNUD, “ahora es más barato recurrir a la energía solar  que construir nuevas centrales de carbón en la mayoría de los países, y la energía solar es ahora la electricidad más accesible de la historia.»

Los inversionistas también se ven atraídos por la promesa de un gasto público desmesurado y de exenciones fiscales para proyectos ecológicos, ya que las economías de todo el mundo intentan volver a crecer. Por ejemplo, al tomar posesión del cargo, el recién elegido Presidente de Estados Unidos, Joe Biden, presentó un plan de inversión en energía limpia de 2 trillones de dólares, con el objetivo de conseguir un 100% de electricidad limpia para 2035. Mientras tanto, al otro lado del Atlántico, el Green Deal de la Unión Europea incluye $572 mil millones de dólares destinados al gasto en proyectos verdes, entre ellos la generación de energía renovable. 

RIESGO FRENTE A RECOMPENSA

Otro factor es el riesgo que entrañan los combustibles fósiles frente a las energías renovables. Un estudio reciente del Instituto de Estudios Energéticos de la Universidad de Oxford preguntaba a los inversionistas institucionales, incluidos los gestores de activos, los fondos de cobertura y los inversionistas de capital privado de Estados Unidos y Europa, cuál era la tasa mínima de rentabilidad que exigirían para invertir en diferentes proyectos energéticos, y descubrió que los inversionistas esperan ahora mayores riesgos en los proyectos de petróleo y gas en comparación con los proyectos solares y eólicos.

De hecho, para 2021, Goldman Sachs sitúa la tasa de interés de los proyectos de combustibles fósiles en el 20%, frente al 3-5% de las energías renovables, lo que demuestra no sólo que cuestiones como el potencial de los activos de combustibles fósiles inmovilizados se han convertido en una preocupación clave, sino también que la energía renovable ya no se ve como una apuesta marginal, sino como una clase de activo principal.

Las perspectivas macroeconómicas también favorecen a las energías renovables. A medida que los gobiernos sigan aplicando paquetes financieros relacionados con Covid, los tipos de interés se mantendrán bajos durante más tiempo. Mientras tanto, la recesión económica ha provocado una escasez general de oportunidades de inversión de alto rendimiento, lo que hace que los inversionistas busquen inversiones a largo plazo y de bajo riesgo, que los proyectos renovables, y la energía solar en particular, ofrecen en abundancia.

Como resultado, la mitad de los inversionistas encuestados por Octopus Capital dijeron que esperan que las energías renovables generen rendimientos anuales netos del 5 al 10% en los próximos 12 meses, y el 80% dijo que planea aumentar las asignaciones en este sector en los próximos tres a cinco años.

En América Latina, estamos viendo una tendencia similar, ya que los inversionistas buscan oportunidades en las energías renovables para satisfacer su búsqueda de rendimiento. En particular, los proyectos con oportunidades de ingresos que se contratan por periodos de tiempo más largos, y por una mayor proporción de capacidad de generación, son cada vez más atractivos.

IR HACIA FUENTES DE ENERGÍA MÁS LIMPIAS SE HA CONVERTIDO EN UN IMPERATIVO

La casi inevitabilidad de la fijación del precio del carbono, así como la creciente presión sobre las empresas para que informen sobre el riesgo climático, han hecho que los inversionistas empiecen a afinar sus carteras para evitar futuras pérdidas, alejándose de los combustibles fósiles, tanto del petróleo como del carbón, y sustituyendolos por alternativas verdes.

Según BlackRock, la mayor gestora de activos del mundo, de enero a noviembre de 2020 los inversionistas en fondos de inversión y ETFs invirtieron $288,000 millones de dólares a nivel mundial en activos sostenibles, lo que supone un aumento del 96% respecto a todo 2019. En su reciente carta de 2021 a los consejeros delegados, Larry Fink, presidente y consejero delegado de la empresa, anunció que ésta iba a aplicar un «modelo de análisis reforzado» en sus carteras activas como marco para gestionar las participaciones que plantean un riesgo climático significativo, incluida la señalización de participaciones para una posible salida.

Las inversiones verdes certificadas de acuerdo con normas como los Principios de Bonos Verdes y los Principios de Préstamos Verdes también se están imponiendo en el mercado. En Atlas, hemos implementado un Marco de Financiamiento Verde en nuestros proyectos recientemente anunciados, y estamos viendo una tendencia creciente en el número de inversionistas que buscan participar en instrumentos de financiamiento verde, incluyendo bonos y préstamos.

En consecuencia, a medida que los inversionistas hacen balance de hasta qué punto el riesgo climático es un riesgo de inversión, los proyectos de energías renovables se han convertido en una alternativa atractiva tanto para los inversionistas en infraestructuras como en energía.  

UN FUTURO BRILLANTE

Contra todo pronóstico, durante el año pasado continuó el cambio mundial hacia las energías renovables, y esta tendencia no muestra signos de desaceleración. Teniendo en cuenta todo el crecimiento que se avecina, creemos que las energías renovables ofrecen un potencial de rentabilidad que batirá el mercado en los próximos meses y años, y esperamos que no falte el interés de los inversionistas que buscan inversiones estables y predecibles que se ajusten a sus objetivos relacionados con ESG (Environmental, social and corporate governance).

El gobierno de Biden pretende transformar a Estados Unidos en una economía de energía 100% limpia para 2050. Examinamos lo que esto significa para el sector de las energías renovables.

«En este momento de profunda crisis, tenemos la oportunidad de construir una economía más resistente y sostenible, una economía que coloque a Estados Unidos en una senda irreversible para alcanzar cero emisiones netas, a nivel económico» – Presidente Joe Biden.

Al tomar posesión de su cargo el 20 de enero, el Presidente Joe Biden se puso inmediatamente a trabajar en su promesa de campaña de llevar a Estados Unidos hacia un futuro verde. Con la firma de una serie de órdenes ejecutivas, ordenó a los organismos federales que adquirieran energía libre de carbono, impulsaran el desarrollo de tecnologías de energía limpia y aceleraran los proyectos de generación y transmisión de energía limpia. Su administración quiere eliminar la contaminación a partir de combustibles fósiles en el sector energético para 2035 y de la economía estadounidense en general para 2050, y pretende gastar $2 billones de dólares americanos en cuatro años para conseguirlo.

El plan climático propuesto por Biden va a suponer importantes cambios en la política energética de Estados Unidos. Esto es lo que se espera.

NO MÁS AYUDAS AL DESARROLLO DE LOS COMBUSTIBLES FÓSILES

La red de suministro de energía fósil genera el 28% de las emisiones de Estados Unidos y el nuevo presidente pretende reducirlas a cero, rápidamente, mediante la interrupción de leasing en tierras federales para extracción de petróleo y gas y la focalización de los subsidios para esas industrias, así como el establecimiento de límites agresivos de contaminación por metano para las nuevas operaciones de petróleo y gas o ya existentes, lo que probablemente aumentará los costos de las operaciones de perforación de petróleo y gas ya marginales en Estados Unidos.

PONER PRECIO AL CARBONO FUERA DEL MERCADO

En una declaración escrita a preguntas de los miembros del Comité de Finanzas del Senado, Janet Yellen, la candidata del Presidente Biden para dirigir el Departamento del Tesoro, dijo: «No podemos resolver la crisis climática sin una tarificación eficaz del carbono. El presidente apoya un mecanismo de aplicación que exija a los contaminadores asumir el costo total de la contaminación por carbono que emiten.»  Se espera que se aplique un impuesto nacional sobre el carbono en Estados Unidos, lo que tendrá un impacto negativo directo en los resultados de las empresas contaminantes y hará que las energías renovables limpias sean más competitivas que los combustibles tradicionales. 

UN REPLANTEAMIENTO DE LA POLÍTICA COMERCIAL

En 2018, la administración Trump impuso un arancel del 30% durante cuatro años a los paneles solares importados, lo que impidió el despliegue de 10.5 gigavatios de energía solar que de otro modo se habrían instalado, según el análisis de la Asociación de Industrias de Energía Solar, el mayor grupo comercial de la industria. Se ha pedido al Presidente Biden que elimine estos aranceles, para ayudar a bajar los precios y poder alcanzar el objetivo de suministrar el 20% de la electricidad estadounidense en 2030, frente al 3% actual. Aunque la nueva administración estadounidense aún no ha tomado medidas al respecto, la presión de los organismos de la industria estadounidense es cada vez mayor, y es probable que el presidente Joe Biden intente revisar los aranceles a la importación de energía solar en breve.

NUEVOS INCENTIVOS PARA LAS ENERGÍAS RENOVABLES

Se espera que se amplíen los créditos fiscales existentes para las energías renovables a medida que el gobierno estadounidense intente hacer operativo su plan. Como parte de la Ley de Certidumbre Tributaria y Alivio de Impuestos por Desastres de 2020 del expresidente Trump, la expiración del crédito fiscal a la producción (PTC) para la energía eólica y algunas otras tecnologías de energía renovable se retrasó un año más, hasta finales de 2021, mientras que la reducción progresiva del crédito fiscal a la inversión (ITC), aplicable a los proyectos de energía solar y algunas otras energías renovables, se congeló durante dos años.

Dado que estos créditos siguen siendo vitales para el desarrollo de la industria de las energías renovables y el continuo potencial de crecimiento de Estados Unidos mientras intenta recuperarse del impacto económico de la pandemia, cabe esperar más incentivos fiscales, con la posibilidad de que los créditos reembolsables puedan ser aprovechados en las estructuras de financiamiento de las inversiones en energías renovables.

LOS NÚMEROS CUADRAN…

Más allá de las implicaciones políticas, los aspectos prácticos de ecologizar la red de la mayor economía del mundo en sólo 15 años hacen que esto no sea una hazaña: los desarrolladores de la capacidad renovable tendrán que triplicar su ritmo de instalación a partir de la tasa de 2020 para alcanzar el objetivo de Biden, según un estudio de la Escuela de Política Pública Goldman de la Universidad de California en Berkeley. 

Sin embargo, los investigadores descubrieron que el descenso continuado del precio tanto de la energía solar como de la eólica hará que la eliminación de alrededor del 90% de las emisiones de la red para 2035 reduzca los precios de la electricidad al por mayor en un 10%, mientras que la mejora del almacenamiento de las baterías garantizará la fiabilidad de la nueva red más limpia de Estados Unidos. En efecto, el plan del Presidente Biden es viable tanto financiera como económicamente.

… PARA UN INMINENTE AUGE DE LAS INFRAESTRUCTURAS MEDIOAMBIENTALES

Más allá de la investigación académica, la actividad del mercado de capitales también indica que el plan del Presidente Biden está siendo respaldado por un sentimiento positivo. En la semana anterior a la toma de posesión del presidente, los fondos de energías alternativas registraron una entrada de $4,000 millones de dólares, según datos de Lipper, ya que los inversores apostaron por las buenas perspectivas de las empresas de energías renovables. Para ponerlo en cifras, en todo el año 2020, las entradas totales fueron de sólo $17,100 millones de dólares.

PLANES AMBICIOSOS

El ámbito y el alcance de la agenda de energía limpia de la nueva administración son ciertamente ambiciosos, pero creemos que demuestran una alineación entre el gobierno y un número creciente de empresas estadounidenses influyentes y reconocidas en todo el mundo, que se han comprometido a suministrar energía 100% renovable como parte de la iniciativa RE100. Estas empresas, entre las que se encuentran Apple, American Express, Facebook, General Motors y Google, ya han firmado PPAs de energía renovable en numerosos países, inspirando a muchas otras a seguir su ejemplo

Hasta ahora, sin embargo, los miembros de RE100 citaban a Estados Unidos como un «mercado difícil» para el abastecimiento de las empresas debido a la «falta de liderazgo del gobierno federal». Con la nueva política climática de la administración Biden, es probable que esto cambie, y esperamos ver un aumento de la demanda por parte de las empresas de numerosos sectores verticales, desde el comercio minorista hasta la fabricación, la industria pesada y otros.

No sólo las empresas estadounidenses apoyan la transición energética: El 90% de los estadounidenses, independientemente de sus creencias políticas, apoya la energía solar, según un estudio realizado por la Asociación de Industrias de la Energía Solar (SEIA). 

Los objetivos climáticos y energéticos de la administración Biden son audaces, pero la Asociación Americana de Energía Limpia (ACP), un grupo comercial de reciente creación, ha declarado que la industria de la energía renovable está preparada para ayudar al país a cumplirlos, y en Atlas Renewable Energy sumamos nuestra voz a la de nuestros colegas de Estados Unidos. 

Desde 2017, hemos desarrollado, construido y operado proyectos de energía renovable a gran escala que han permitido la transición energética en toda América Latina. Fuimos los primeros en implementar un PPA privado de energía solar en Chile hace unos ocho años, y desde entonces hemos seguido avanzando en la adopción de energías renovables por parte de los grandes consumidores de energía. Con una de las mayores bases de activos solares de la región, firmamos un récord de 660MW en PPAs corporativos en 2020, lo que nos convierte en el primer promotor de Latinoamérica en la región por volumen contratado en este año y sexto a nivel mundial, según Bloomberg. Ya somos un socio de confianza para multinacionales estadounidenses como Dow y Anglo American, y esperamos apoyar a un número cada vez mayor de empresas para que reduzcan sus emisiones de CO2 y tengan un futuro más ecológico en toda la región».

En todo el mundo, el comportamiento de los consumidores está experimentando un cambio drástico. La compra se ha convertido en un acto político, y las marcas que intentan hacer del mundo un lugar mejor se ven recompensadas con un aumento de las ventas y de la fidelidad de los clientes. En este enfoque sobre América Latina, analizamos cómo, a medida que la población de la región busca comprar el cambio que quiere ver para el futuro, las empresas deben mejorar en términos de sostenibilidad y medio ambiente, o se arriesgan a salir perdiendo.

LA EVOLUCIÓN DEL CONSUMIDOR VERDE

En los últimos años, los consumidores de todo el mundo han empezado a comprender que su poder adquisitivo puede hacer que se produzcan cambios. Los consumidores piden que las empresas expongan sus valores y premien a las que se alinean con ellos.

Se trata de un cambio de paradigma respecto al activismo de los consumidores de antaño, cuando el boicot a las marcas era un medio de presión sobre las grandes empresas. En un informe reciente de la empresa de investigación Weber Shandwick sobre este panorama cambiante, se descubrió que el 83% de los consumidores prefiere ahora el activismo positivo, es decir, mostrar su apoyo a las empresas comprándoles, en lugar de evitar aquellas con cuyas prácticas no están de acuerdo.

En el mundo hiperconectado de hoy, en el que las decisiones de compra se ven influenciadas tanto por las redes sociales como por la publicidad, el impacto del apoyo de los consumidores en la reputación de una marca es inmenso. Y aunque el activismo de los consumidores adopta muchas formas, los consumidores se fijan cada vez más en los resultados medioambientales y de sostenibilidad de las empresas. La compañía de información al consumidor Nielsen calcula que las ventas de productos sostenibles aumentarán casi un 50% en 2021, en comparación con 2014. 

AMÉRICA LATINA TOMA LA DELANTERA

En su informe de 2019, Nielsen encontró que América Latina está a la cabeza de la curva global cuando se trata de consumo sostenible. El 85% de los consumidores latinoamericanos afirmó que cambiaría definitivamente o probablemente sus hábitos de consumo para reducir su impacto en el medio ambiente, frente a sólo el 73% a nivel mundial.

Aunque la mayoría de los esfuerzos de los consumidores siguen centrándose en ganancias tangibles, como la selección de productos con envases reciclables o con menos empaques, ha surgido una tendencia creciente en la que los consumidores buscan empresas que vayan aún más lejos.

En 2018, la empresa colombiana de alimentos Tosh se convirtió en la primera gran marca del país en certificarse como neutra en carbono, compensando 17,000 toneladas de CO2 cada año y mostrando sus credenciales de sostenibilidad a los clientes. Por su parte, la multinacional brasileña más grande de cosméticos, Natura, controla y vigila estrictamente todas las emisiones de carbono relacionadas con sus procesos de envasado, logística, producción y transporte. Por su parte, Chile hace unos años se convirtió en el hogar del primer vino neutro en carbono del mundo.

Este interés por la neutralidad del carbono también está empezando a filtrarse en el consumo energético de las empresas. Ante la presión de los consumidores para que sean ecológicas y reduzcan su impacto en el medio ambiente, las marcas y fabricantes multinacionales de bienes de consumo que se han instalado en América Latina han tenido que cambiar su enfoque y replantearse de dónde satisfacen sus necesidades de electricidad.

Este es el comienzo de una transformación imparable. Los consumidores ya no quieren simplemente productos sostenibles, sino que quieren que las empresas a las que compran sean sostenibles en todas sus operaciones corporativas. De hecho, esta tendencia es aún más evidente en América Latina que en otras regiones del mundo, en gran medida porque el impacto del cambio climático ya se está haciendo sentir, desde el deshielo de los glaciares andinos hasta los fenómenos meteorológicos extremos. Cuando el Barómetro de las Américas de LAPOP preguntó por la gravedad del problema del cambio climático en cada país, el 75% de los sudamericanos y el 82% de los mexicanos y centroamericanos lo calificaron de «muy grave», frente al 40% en Estados Unidos y Canadá.

También se trata de un cambio generacional: el último Informe Global de Consumidores Sostenibles realizado por Nielsen mostró que el 85% de los millennials latinoamericanos (los nacidos en la década de 1980 y principios de 1990) se preocupan por la sostenibilidad de los procesos de producción de las empresas, frente al 72% de la generación de sus padres, los baby boomers. Y si el auge del activismo climático que hemos visto hasta ahora en la generación Z sirve de ejemplo, esta tendencia no hará más que continuar.

LOS ACONTECIMIENTOS DE 2020 ACELERARON LA TENDENCIA

Hay, por supuesto, otro factor que impulsa una mayor conciencia del consumidor en torno a la sostenibilidad. La pandemia de COVID-19 ha demostrado de forma inequívoca la relación entre los seres humanos y el medio que le rodea, así como el grado de interconexión de todos los habitantes de la Tierra. En consecuencia, para los consumidores, la agenda de la sostenibilidad ha adquirido mayor importancia.

Una encuesta reciente de la consultora BCG reveló que nueve décimas partes de los consumidores encuestados afirmaron estar igual o más preocupados por los problemas medioambientales tras el brote del virus, y casi el 95% dijo que creía que sus acciones personales podrían ayudar a reducir los residuos no sostenibles, a hacer frente al cambio climático y a proteger la vida silvestre y la biodiversidad. Casi un tercio dijo que esta creencia se había reforzado como resultado de la crisis.

Sin embargo, mientras las empresas siguen luchando contra los efectos persistentes de las restricciones de circulación, las interrupciones de la cadena de suministro y la caída de la demanda causada por la pandemia, la prioridad de la sostenibilidad y el rendimiento medioambiental es, para muchos, la última en la lista.

Creemos que esto puede ser un error. La presión de los consumidores no desaparece, sino que aumenta. Las empresas que dejen de lado sus esfuerzos ahora, probablemente estén acumulando riesgos para el futuro, mientras que las que decidan seguir comprometidos con las iniciativas de sostenibilidad obtendrán una clara ventaja competitiva.

ENERGÍAS RENOVABLES: UNA ESTRATEGIA SÓLIDA

Una forma pragmática de lograr el tipo de sostenibilidad que los consumidores esperan cada vez más es estudiar qué puede tener el mayor impacto en las emisiones de carbono. Para la gran mayoría de las empresas, ese es su consumo de energía, por lo que, en toda la región, un número creciente de empresas está cambiando hacia energías renovables, y la sociedad está dando un paso adelante para apoyarlas.

De hecho, las empresas de América Latina tienen una ventaja comparativa frente a muchas de sus homólogas de todo el mundo. La abundancia de recursos renovables y la existencia de un marco normativo favorable en muchos países que han allanado el camino para que cada vez más empresas usuarias de energía se vuelvan ecológicas.

Este creciente interés ha impulsado un aumento en el número de acuerdos de compra de energía renovable (PPA por sus siglas en inglés) de las empresas, y en 2019 se triplicaron los acuerdos firmados. Los PPAs de energías renovables, un contrato hecho a la medida entre una empresa y un productor de energía, permiten a las empresas comprar o generar suficiente energía renovable para igualar el 100% o más de su consumo de electricidad a lo largo del año, lo que les asegura que la base de sus operaciones sea sostenible.

Nuestro equipo, por ejemplo, fue el primero en implantar un PPA solar privado en Chile hace unos ocho años, y desde entonces hemos replicado este éxito en Brasil y México. En 2020, Atlas Renewable Energy firmó más de 660MW en PPAs corporativos en América Latina, convirtiéndonos en el primer desarrollador de la región por volumen contratado y sexto a nivel mundial, según Bloomberg. A medida que las empresas se adaptan a las nuevas demandas de los consumidores, vemos un número creciente de consultas por parte de los líderes empresariales que preguntan cómo pueden aprovechar la energía renovable para cumplir sus objetivos ESG (Environmental, Social, Governance). Los números son claros: Según un estudio reciente de la Universidad de Stanford , que analizó el impacto en las emisiones de carbono de las empresas al pasarse a las energías renovables, una estrategia 100% solar reduciría las emisiones anuales de carbono hasta en un 119% de la huella de carbono de una empresa, lo que supondría un enorme salto en su rendimiento medioambiental.

El nuevo consumidor ecológico de hoy no sólo quiere saber el origen de lo que compra, o cómo está envasado. Quieren que las empresas se comprometan realmente a hacer todo lo posible para minimizar su impacto en el medio ambiente. La sostenibilidad ya no es un complemento, y creemos que una estrategia energética sólida con las energías renovables en su núcleo debe ser un pilar fundamental de los esfuerzos de las empresas para responder a las demandas de los consumidores.

  • En el Día Internacional de la Mujer, Atlas Renewable Energy anuncia que, en solo cuatro años, ha aumentado la representación femenina entre su personal corporativo de 11% a 40%, gracias a novedosos procesos de contratación y a la promoción de una cultura inclusiva. Comprometida con un enfoque de género más diverso, la empresa mira hacia el futuro y traza un camino para promover la representación femenina  en la organización.
  • Atlas también ha llevado su visión de diversidad e inclusión a las comunidades donde opera. Hoy la compañía muestra los primeros resultados de su, hasta la fecha, más ambicioso programa social: “Somos parte de la misma energía”, que aborda las desigualdades de género en el sector de la construcción de proyectos solares. Dando esto como resultado que en los lugares en los que Atlas lleva adelante sus nuevos proyectos, 700 mujeres hayan recibido capacitación técnica.
  • Como parte del mismo programa, la compañía ha estimulado a sus contratistas para que den prioridad a las mujeres en sus procesos de contratación de personal para la construcción de los proyectos de energía solar de Atlas. Los primeros resultados muestran un incremento de la representación femenina en la fuerza laboral de estos proyectos de un tradicional 2% a un 15%.
  • “El sector de las energías renovables sigue representado mayoritariamente por hombres y esto debe cambiar”, afirma el presidente ejecutivo de Atlas en el Día Internacional de la Mujer.

Aunque ha habido mejoras en lo que respecta al balance entre los porcentajes de hombres y mujeres empleados en el sector de la energía, todavía hay un largo camino por recorrer, según Atlas Renewable Energy, empresa que desarrolla, construye y opera proyectos de energía renovable en todo el continente americano. En efecto, un estudio realizado por la Agencia Internacional de las Energías Renovables (IRENA) en 2019 resaltó que las mujeres representan solo 32% de las personas que trabajan a tiempo completo en esta industria.

Hoy Atlas ha hecho públicos sus logros en la promoción de una cultura más inclusiva y diversa. Así, en marzo de 2021 el 40% de su fuerza laboral corporativa son mujeres, un aumento significativo comparado con el 11% en el 2017, año de la fundación de la empresa. Las razones de este éxito incluyen unas prácticas de reclutamiento innovadoras, diseñadas para evitar los sesgos al elegir a los candidatos; un fuerte compromiso con la promoción de una cultura inclusiva y una oferta de beneficios para el personal que va más allá de  lo requerido por las regulaciones nacionales, de manera que las responsabilidades familiares no representen una barrera estructural para los colaboradores.

Atlas se propone además impulsar la carrera de las mujeres en la organización con el desarrollo de habilidades de liderazgo. Para hacerlo, la empresa ha puesto en marcha un programa de talento y mentoría que apoya su crecimiento personal y profesional.

“Crear una cultura inclusiva y diversificada que aproveche la riqueza y la diversidad de opiniones y experiencias, es algo extremadamente valioso. Creemos que nos puede llevar lejos, como compañía y como individuos”, afirmó Marcela Pizzi, directora de People de Atlas Renewable Energy. “Hay muchos asuntos sociales que aún deben atenderse, pero que las mujeres estén todavía subrepresentadas en el sector energético es algo que hay que abordar con urgencia. Por eso nos hemos concentrado en crear ambientes seguros y enriquecedores para que las mujeres crezcan profesionalmente. El objetivo es balancear ese crecimiento con su vida familiar”.

Incrementar la representación femenina en toda la industria de las energías renovables

Atlas ha extendido su compromiso de un enfoque más inclusivo a las comunidades cercanas a sus proyectos en construcción mediante su programa social “Somos parte de la misma energía”.

Se trata de una iniciativa creada para promover la fuerza laboral femenina en estas comunidades y capacitar a las mujeres en habilidades técnicas. El objetivo principal es ofrecerles mejores oportunidades para que puedan acceder a empleos más técnicos en los sitios donde se construyen las plantas solares de Atlas o en otros proyectos que se desarrollan en las zonas aledañas.

Al mismo tiempo, Atlas ha estimulado a sus contratistas locales para que den prioridad a las mujeres en sus procesos de contratación. En este sentido, Atlas ha establecido una meta inicial de entre 10% y 15% de mujeres en la fuerza laboral de cada uno de sus actuales proyectos en construcción. Esta cifra se compara favorablemente con el promedio de tan solo 2% de representatividad femenina que usualmente se ve en estos proyectos.

Para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, con la campaña “Impulsando una energía más inclusiva”, Atlas ha hecho público los primeros resultados del programa “Somos parte de la misma energía”. Hasta ahora, el programa se ha centrado en las comunidades en las que la empresa construye proyectos de energía solar en Brasil, Chile y México.

Hasta la fecha Atlas ha patrocinado la formación de casi 600 mujeres de 700 previstas durante este año. Los programas de capacitación se desarrollan basados en las necesidades y las capacidades requeridas para la construcción de las plantas de energía solar, e incluyen formación en obras civiles, carpintería, montaje de módulos y electricidad.

Como resultado, la planta Sol del Desierto, por ejemplo, actualmente en construcción en Chile, ha contratado 95 mujeres, lo que representa un 14% de la actual fuerza laboral, mientras que en la planta Jacarandá, en Brasil, se han contratado 56 mujeres, 15% de las personas empleadas hasta el momento.

En ambos casos se espera que el número de mujeres empleadas aumente a medida que la construcción alcance su máxima actividad en los próximos tres meses. Además de Brasil y Chile, casi 300 mujeres han recibido formación en zonas aledañas a proyectos de Atlas en México; y el programa de capacitación se extenderá próximamente a Minas Gerais, en Brasil, donde la compañía construirá la planta solar Casablanca.

“El programa ‘Somos parte de la misma energía’ es nuestra manera de materializar la visión inclusiva y diversa de nuestra empresa, no solo desde el punto de vista corporativo, sino desde las raíces de las comunidades donde construimos nuestras plantas solares”, afirmó María José Cortés, directora de asuntos medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG) de Atlas Renewable Energy. “Al abordar la representación femenina y crear el espacio para formar y contratar más mujeres de las comunidades locales, no solo abogamos por la igualdad de oportunidades para hombres y mujeres, sino que impulsamos cambios profundos en el sector de las energías renovables en América Latina. Esperamos que este programa inspire a otras empresas en nuestra industria y que se convierta en un vehículo para transformar la sociedad”.

“Estamos muy orgullosos del trabajo que hemos realizado y del compromiso de nuestro equipo en promover un verdadero cambio en cada aspecto de nuestro negocio”, sostuvo Carlos Barrera, presidente ejecutivo de Atlas Renewable Energy. “Es imperativo que las empresas en todo el mundo se vean a sí mismas como una fuerza para retar el statu quo y cambiar paradigmas, no importa cuán grandes o pequeños sean. Esto no solo dará un claro mensaje sobre la cultura de la empresa, sino que nos ayudará a construir el mundo en el que queremos vivir”.

Barrera también afirmó: “En nuestra industria todavía hay mucho que hacer en lo que respecta a diversidad de género. Las energías renovables van a ser una de las industrias con mayor crecimiento en la próxima década, pero todavía está representada mayoritariamente por hombres. Como colectivo, debemos ser capaces de cambiar esto. La diversidad y la inclusión seguirán siendo para nosotros temas de especial atención, a medida que nos proponemos cumplir nuestro propósito de proveer energías limpias de forma responsable y sustentable”.

Acerca de Atlas Renewable Energy

Atlas Renewable Energy es una empresa de generación de energía renovable que desarrolla, construye y opera proyectos de energía renovable mediante contratos de largo plazo en todo el continente americano. El portafolio actual de la empresa es de 2,2 GW en proyectos contratados en diversas fases (desarrollo, construcción u operación); su meta es expandir este portafolio en 4 GW adicionales en los próximos años.

Fundada en 2017, Atlas Renewable Energy posee un equipo experimentado con el historial más largo en la industria de la energía solar en América Latina. La compañía es reconocida por sus más estrictos estándares en el desarrollo, la construcción y la operación de proyectos de gran escala.

Atlas Renewable Energy es parte del Energy Fund IV, fundado por Actis, firma de inversión líder en el sector de la energía. El crecimiento de Atlas Renewable Energy se centra en las principales economías y mercados emergentes; para ello usa su probado conocimiento en desarrollo, comercialización y estructuración para acelerar la transformación hacia la energía limpia. Al comprometerse activamente con la comunidad y con los actores relevantes como el centro de su estrategia, la compañía trabaja cada día para proveer un futuro más limpio.

Para conocer más sobre Atlas Renewable Energy visite www.atlasrenewableenergy.com

En los últimos años, la energía renovable ha experimentado una disminución drástica de costos y ahora es más competitiva que los combustibles fósiles en muchos mercados. Creemos que en 2021, esta disminución, combinada con cambios políticos en todo el mundo y un enfoque corporativo renovado hacia la sostenibilidad a raíz de la pandemia por Covid-19, conducirá a una gran oportunidad de crecimiento global en las energías renovables. Encuentre aquí el por qué.

LOS ESTADOS UNIDOS VUELVEN AL ACUERDO DE PARÍS

Una de las prioridades inmediatas para la recién inaugurada administración Biden-Harris es la rápida actuación frente al cambio climático. En su primer día en el cargo, el presidente Joe Biden firmó una orden ejecutiva de gran alcance para re-incorporarse al Acuerdo de París, como parte de un plan para que EE.UU. alcance cero emisiones en el 2050. El acuerdo, del que la anterior administración se retiró oficialmente en 2020, tiene como objetivo limitar el calentamiento global a 1,5 grados centígrados en comparación con los niveles preindustriales mediante la reducción de las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero hasta el año 2050.

Según una nota reciente de Jahnavi Nadipi, un analista de mercados energéticos de Platts Analytics North American, Estados Unidos necesitará hasta 238 GW más de energía solar y eólica para cumplir los objetivos del acuerdo, más del doble de su capacidad instalada actual. Para ello, el presidente Biden ha establecido un ambicioso plan de inversión de 2 billones de dólares en infraestructuras de energías limpias durante los próximos cuatro años, impulsando las perspectivas a corto plazo del sector de las energías renovables.

CHINA PLANEA DUPLICAR LA CAPACIDAD DE RENOVABLES

A finales de 2020, por primera vez el presidente chino, Xi Jinping, estableció planes concretos para lograr cero emisiones netas de dióxido de carbono. El país planea alcanzar 1,2 TW de capacidad de energías renovables para 2030, una cantidad equivalente a la capacidad solar y eólica total instalada actualmente en el mundo. El principal grupo de la industria solar en el país, China Photovoltaic Industry Association (CPIA), afirma que espera lograr  entre 70 y 90 GW de energía solar añadida cada año hasta 2025.

EL MUNDO APUNTA A UN CERO NETO

Más allá de las dos mayores economías del mundo, una ola de compromisos de otros signatarios del Acuerdo de París, incluidos Canadá, India, la Unión Europea, Japón, Sudáfrica y Corea del Sur, ha puesto los objetivos de 1,5 ° C del Acuerdo en un plazo relativamente corto por primera vez, según el Climate Action Tracker (CAT). En una clara señal para los financistas, inversores, fabricantes y desarrolladores de proyectos, los gobiernos ahora buscan una expansión más rápida de las fuentes de energía renovable para cumplir con estos objetivos más estrictos.

SUBASTAS EN CURSO EN AMÉRICA LATINA

El reciente ritmo de crecimiento de las energías limpias en América Latina no muestra signos de disminución. El gobierno colombiano ofrecerá 5.000 MW de capacidad en su tercera subasta de energía renovable en el primer trimestre de este año, pasando de menos de 50 MW de renovables instaladas en 2018 a más de 2.8GW para fines de 2022. Mientras tanto, en mayo, Chile lanzará una subasta por 2,31 TWh de renovables y almacenamiento.

SE INTENSIFICA LA NEGOCIACIÓN DE ACUERDOS DE ENERGÍAS RENOVABLES

El mayor impulso político para cumplir con los ambiciosos objetivos climáticos no ha pasado por alto a las empresas de energía y servicios públicos, y muchas atravesaron el 2020 cambiando su enfoque hacia negocios centrados en la sostenibilidad. En América Latina, Atlas Renewable Energy firmó un total de 660MW en PPAs corporativos – una cifra récord, convirtiéndonos en el primer desarrollador de la región por volumen contratado para 2020, según Bloomberg.

En marzo, firmamos el mayor contrato de compraventa de energía solar de la historia en Brasil, con el conglomerado minero Anglo American, ayudándole a cumplir su estrategia de utilizar energía 100% renovable para sus operaciones en Brasil a partir de 2022. En junio, firmamos un acuerdo de 15 años con el gigante de la ciencia de los materiales Dow para suministrar energía limpia a través de nuestro proyecto solar Jacaranda de 187MWp, que estará situado en el municipio de Juazeiro en el estado de Bahía, Brasil. La planta generará 440GWh al año, lo que es suficiente para suministrar energía a una ciudad de más de 750.000 habitantes, lo que permitirá a Dow acercarse a sus objetivos de abastecimiento de energías limpias. 

Ésta es una tendencia mundial. En los EE. UU., Dominion Energy y Duke Energy cancelaron su proyecto conjunto de oleoducto de la Costa Atlántica, mientras que Dominion vendió su negocio de transmisión y almacenamiento de gas y anunció una serie de adiciones a su cartera solar. Por su parte, la estrategia de transición energética de la petrolera francesa Total sigue su curso, con la adquisición de una participación del 20% de la empresa india Adani Green Energy, el mayor promotor solar del mundo.

LOS INVERSORES ACUDEN A LAS ENERGÍAS LIMPIAS

En 2020, los mercados bursátiles mundiales se vieron sacudidos por la pandemia de Covid-19, pero la industria de las energías limpias se mantuvo firme, y el índice S&P Global Clean Energy registró un impresionante aumento del 135,4% durante el año. Según la Agencia Internacional de Energía (IEA), las acciones de los fabricantes de equipos renovables y de los desarrolladores de proyectos superaron a la mayoría de los principales índices bursátiles durante 2020, mientras que el valor de las acciones de las empresas solares se ha duplicado desde diciembre de 2019. Con el anuncio de Goldman Sachs de su expectativa de que la energía renovable se convierta en el área de mayor inversión en el sector energético en 2021, superando por primera vez al petróleo y al gas, esperamos que esta tendencia se acelere, ya que los principales inversores buscan capitalizar el repunte de la demanda.

LOS GRANDES USUARIOS DE ENERGÍA SE VUELVEN VERDES

Los compromisos de las grandes corporaciones para reducir sus emisiones de CO2 han avanzado lentamente en los últimos años, pero en 2020 los líderes del mercado convirtieron sus promesas en acciones, impulsando la demanda de energía renovable. En mayo de 2020, 155 empresas -con una capitalización bursátil combinada de más de 2,4 billones de dólares, firmaron una declaración en la que instaban a los gobiernos de todo el mundo a alinear sus esfuerzos de recuperación y ayuda económica por COVID-19 junto con la ciencia climática actual. En julio, Microsoft junto con AP Moeller-Maersk, Danone, Mercedes-Benz, Natura & Co., Nike, Starbucks, Unilever y Wipro crearon la iniciativa “Transform to Net Zero”, en la que la empresa tecnológica se compromete a desarrollar una cartera de 500 megavatios de proyectos de energía solar en comunidades con pocos recursos de Estados Unidos. Por su parte, Google se comprometió en septiembre a lograr un 100% de abastecimiento a través de energía renovable para 2030, mientras que el recién lanzado Programa Supplier Clean Energy Program de Apple ha hecho que 71 socios fabricantes de 17 países se comprometan a utilizar un 100% de energía renovable en la producción del gigante tecnológico, comprometiéndose a cambiar la electricidad utilizada en toda su cadena de suministro a fuentes limpias para 2030.

AUMENTO RÉCORD DE LOS PROYECTOS QUE ENTRAN EN OPERACIÓN

Durante el punto álgido de la pandemia, cuando la demanda global de energía se redujo, la cuota de energía renovable en la red aumentó, y esta tendencia va a continuar. Según la IEA, casi el 90% de la nueva generación de electricidad en 2020 será renovable, con solo el 10% alimentado por gas y carbón, lo que sitúa a la electricidad verde a convertirse en la mayor fuente de energía en 2025, desplazando al carbón. En los EE.UU., el último inventario de generadores de electricidad, desarrolladores y propietarios de centrales eléctricas de la Energy Information Administration (EIA) muestra que 39,7 GW de nueva capacidad de generación de electricidad comenzarán a operar comercialmente en 2021, y la energía solar representará la mayor parte de la nueva capacidad, con un 39 %, seguida de la eólica, con un 31%.

EL DINERO DE RECUPERACIÓN POR COVID-19 SE DIRIGE HACIA RENOVABLES

A pesar de la pandemia y la consiguiente recesión mundial, los planes de descarbonización continuaron hasta 2020, lo que demuestra la aceptación de la necesidad de una acción climática sin importar el contexto económico. Con el dinero del estímulo por Covid-19 ahora sobre la mesa, la International Finance Corporation (IFC) afirma que el apoyo a la inversión en bajas emisiones de carbono y a la capacidad de generación de energías renovables podría generar una oportunidad de inversión de US $ 10,2 billones, crear 213 millones de puestos trabajo y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en 4.000 millones de toneladas para el 2030.

IMPULSANDO LA NUEVA NORMALIDAD – NO HAY VUELTA ATRÁS

En conjunto, todas estas tendencias indican un sólido 2021 y así mismo para el sector de las energías renovables. A medida que la economía mundial traza el camino hacia una nueva normalidad, la energía limpia puede impulsar una recuperación verde que no deje a nadie atrás. Y con el aumento de la demanda, un marco normativo favorable y el creciente interés de los inversores por los proyectos sostenibles, creemos que las perspectivas del sector son mejores que nunca.

Miami, FL, Feb. 22, 2021 – Según lo presentado por Bloomberg NEF’s 1H 2021 en su informe de Perspectivas del Mercado Energético Corporativo, publicado el 26 de enero de 2021, Atlas Renewable Energy se ubicó como el desarrollador de energía limpia número uno en ventas de energía renovable a compradores corporativos en América Latina durante 2020 y ocupó el sexto lugar a nivel mundial con más de la mitad de un gigavatio contratados por empresas privadas de la región.

Este éxito incluye un estratégico Acuerdo de Compra de Energía (PPA) a largo plazo que Atlas Renewable Energy estableció con Anglo-American, multinacional de mineración, que adquirirá energía limpia para sus operaciones en Brasil desde el proyecto Casablanca, la planta solar de 349MW de Atlas Renewable Energy en Minas Gerais. Casablanca es el mayor PPA solar bilateral firmado en América Latina hasta la fecha.

De la misma manera, Atlas Renewable Energy firmó otro innovador proyecto con la filial brasileña de una de las mayores multinacionales petroquímicas, Dow Chemical. La energía para ese proyecto se obtendrá de la planta solar Jacaranda de Atlas Renewable Energy y proporcionará energía limpia a las operaciones de Dow en el estado de Bahía bajo una novedosa estructura que aborda la intermitencia solar y proporciona energía durante 24 horas al intercambiar el exceso de generación solar durante el día con otras fuentes de energía limpia que pueden producir en la noche, proveyendo así una carga continua.

Ambos proyectos están enmarcados dentro de la estrategia de estas empresas para alcanzar ambiciosos objetivos de sostenibilidad, con el fin de reducir una cantidad considerable de sus emisiones de CO2 y limpiar su matriz energética, una tendencia que cada vez más está siendo adoptada e implementada en América Latina por grandes consumidores de energía en los sectores de los recursos naturales y químicos. Y, lo que es más importante, ambos proyectos se caracterizan por contar con pioneros y ambiciosos programas de compromiso social con la comunidad que promueven la diversidad y la inclusión.

“Estamos muy orgullosos del crecimiento que Atlas Renewable Energy ha sido capaz de sostener de manera constante durante los últimos años, ofreciendo soluciones energéticas a la medida para nuestros clientes. De cara al futuro, nos vemos en continua innovación en este espacio para reducir la huella de carbono de empresas e instituciones, así como reduciendo el costo de su energía”, dijo Carlos Barrera, CEO de Atlas Renewable Energy. “El sector privado es cada vez más consciente de la necesidad

de operar de manera sostenible. Como tal, la adquisición de energía limpia se ha convertido en algo esencial para los grandes consumidores de energía, y Atlas puede ayudarlos a encontrar soluciones creativas e inteligentes para acelerar la adopción de fuentes de energía más limpias «.

Según el informe de Bloomberg NEF, que sigue las tendencias de las corporaciones en materia de energía limpia, los PPA corporativos firmados en América Latina durante el 2020 totalizó 1.5GW, de los cuales 1.047MW se adquirieron en Brasil, la economía y el mercado de energía limpia más grande de la región. Los volúmenes de PPAs firmados en Brasil casi se duplicaron desde el 2019 y los contratos de energía solar representaron casi el 80% de este crecimiento, impulsando una fuerte tendencia a nivel regional.

Con estos acuerdos, las grandes empresas mineras y químicas de Brasil dominaron el panorama de adquisiciones corporativas de América Latina en el 2020. La minera Anglo American fue el mayor comprador corporativo, según el informe de Bloomberg, seguida por la filial brasileña de la multinacional estadounidense Dow Chemical.

Con este gran logro, Atlas Renewable Energy se proyecta para continuar suministrando energía limpia a los grandes consumidores de energía en las Américas, acelerando la transición de la región, mientras promueve las mejores prácticas y eleva los estándares de la industria.

Acerca de Atlas Renewable Energy

Atlas Renewable Energy es una empresa de generación de energía renovable que desarrolla, construye y opera proyectos de energía renovable con contratos a largo plazo en las Américas. La cartera actual de la empresa es de 2,2 GW de proyectos contratados en etapa de desarrollo, construcción u operación, y pretende expandirse en 4 GW adicionales en los próximos años.

Fundada a principios de 2017, Atlas Renewable Energy cuenta con un equipo experimentado y de larga trayectoria en la industria solar de América Latina. La empresa es reconocida por sus altos estándares en el desarrollo, construcción y operación de proyectos a gran escala.

Atlas Renewable Energy es parte del Energy Fund IV, fundado por Actis, un inversor de capital privado líder en el sector energético. El crecimiento de Atlas Renewable Energy se centra en las principales economías y mercados emergentes, utilizando sus conocimientos comprobados de desarrollo, comercialización y estructuración para acelerar la transformación hacia la energía limpia. Al involucrarse activamente con la comunidad y las partes interesadas en el centro de su estrategia de proyecto, la empresa trabaja todos los días para brindar un futuro más limpio.

Para saber más sobre Atlas Renewable Energy, visite: www.atlasrenewableenergy.com